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El Maestro y glóbulos rojos de Érase una vez... la vida, la serie educativa sobre el cuerpo humano.

Érase una vez… la vida: la serie educativa que sigue fascinando a niños y adultos

Tabla de contenidos

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Érase una vez… la vida es una de esas series que muchas personas recuerdan con cariño por haberles enseñado cómo funciona el cuerpo humano cuando eran niños. Décadas después de su estreno, sigue siendo un recurso muy recomendable para despertar la curiosidad científica de los más pequeños y, al mismo tiempo, ayudar a muchos adultos a redescubrir nuestro organismo de una forma sencilla y amena.

En este artículo descubrirás cómo nació la serie creada por Albert Barillé, por qué continúa siendo un referente de la divulgación científica y encontrarás los 26 capítulos completos, acompañados de un resumen de cada episodio para localizar rápidamente el que quieras ver.

¿Qué es Érase una vez… la vida?

Érase una vez… la vida es una serie de animación educativa creada por el productor francés Albert Barillé que consiguió acercar el funcionamiento del cuerpo humano a millones de niños de una forma tan sencilla como amena. Estrenada en Francia en 1987 y emitida ese mismo año en España, pronto se convirtió en uno de los programas infantiles más recordados de la televisión y, con el paso del tiempo, en un auténtico clásico de la divulgación científica.

Aunque su título original es Érase una vez… la vida, muchas personas la recuerdan como Érase una vez… el cuerpo humano. Este nombre alternativo se popularizó porque la serie está dedicada por completo a explicar el funcionamiento del organismo humano y así fue conocida en algunas ediciones y publicaciones. En cualquier caso, ambos títulos hacen referencia a la misma serie.

Forma parte de la colección Érase una vez…, una franquicia concebida para despertar la curiosidad por el conocimiento a través de historias llenas de aventuras. Dentro de ella, Érase una vez… la vida es, probablemente, la entrega más popular y la que mayor reconocimiento ha alcanzado a nivel internacional.

La serie está formada por 26 episodios, cada uno dedicado a un aspecto diferente del organismo humano. A lo largo de ellos descubrimos cómo nace la vida, cómo circula la sangre, qué ocurre cuando respiramos, cómo trabaja el cerebro, de qué manera nos defendemos de virus y bacterias o por qué necesitamos dormir. Todo ello se explica mediante personajes inolvidables y situaciones que convierten conceptos científicos complejos en historias fáciles de seguir.

Casi cuarenta años después de su estreno, Érase una vez… la vida sigue siendo una de las mejores series para despertar el interés por la ciencia. Aunque algunos conocimientos médicos han evolucionado desde entonces, continúa siendo un excelente recurso para que niños y adultos comprendan, de una forma amena, cómo funciona el cuerpo humano.

El Maestro y los protagonistas de Érase una vez... la vida en el centro de mando del cuerpo humano.
El Maestro explica el funcionamiento del cuerpo humano desde el centro de mando junto a los protagonistas de Érase una vez… la vida.

Cómo nació la serie y por qué fue una revolución

Érase una vez… la vida no surgió de la nada. Detrás de esta serie había un proyecto mucho más ambicioso: crear una especie de enciclopedia en dibujos animados que ayudara a los niños a comprender el mundo de una forma entretenida. En lugar de presentar datos como si fueran una clase, Albert Barillé imaginó una colección de series de aventuras capaces de despertar la curiosidad casi sin que el espectador se diera cuenta de que estaba aprendiendo.

La primera en ver la luz fue Érase una vez… el hombre, estrenada en 1978. A lo largo de sus 26 episodios recorría la historia de la humanidad desde la Prehistoria hasta el siglo XX. Producida por la compañía francesa Procidis, fundada por el propio Barillé, contó con la colaboración de varias televisiones europeas, entre ellas Radiotelevisión Española, que también participó en otras entregas de la franquicia.

Lo que hizo diferente a la serie no fue el tema que trataba, sino la manera de contarlo.

Barillé tuvo la idea de mantener un mismo grupo de personajes en todas las series y adaptarlos al contexto de cada historia. Siempre aparecía el Maestro como figura pedagógica; también los personajes bondadosos y los antagonistas, que cambiaban de aspecto según la época o el tema tratado. Así, aunque la acción transcurriera en el Antiguo Egipto, el Imperio romano o la Revolución Industrial, los niños reconocían inmediatamente a los protagonistas y seguían la historia sin perderse.

Personajes principales de Érase una vez... la vida recorriendo el interior del cuerpo humano.
Albert Barillé reutilizó los mismos personajes en las distintas series de Érase una vez…, adaptándolos a cada aventura y facilitando que los niños los reconocieran desde el primer momento.

El éxito de aquella fórmula hizo que dejara de ser una serie para convertirse en toda una franquicia. En 1982 llegó Érase una vez… el espacio, que trasladó el mismo planteamiento al universo. Cuatro años después, Albert Barillé dio un paso todavía más sorprendente con Érase una vez… la vida.

Según explicó Hélène Barillé, esposa del creador, después de mirar hacia lo infinitamente grande con el espacio, Albert Barillé sintió la necesidad de explorar justo lo contrario: lo infinitamente pequeño. De esa idea nació uno de los mayores aciertos de la historia de la animación educativa: transformar el interior del cuerpo humano en un mundo vivo donde los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas, las neuronas, los virus y las bacterias se convertían en personajes con personalidad propia, cada uno desempeñando un papel imprescindible para que el organismo funcionara correctamente.

Y lo mejor fue que no empezó de cero. Recuperó al Maestro y al resto de personajes que el público ya conocía, pero les dio una nueva misión dentro del cuerpo humano. De repente, la anatomía y la fisiología dejaron de parecer conceptos difíciles para convertirse en una aventura que millones de niños podían seguir con la misma emoción que cualquier serie de ficción.

A esa propuesta se sumó otro ingrediente decisivo: la música de Michel Legrand, uno de los compositores europeos más prestigiosos del siglo XX, y una animación realizada en parte por el estudio japonés Eiken. La combinación de la narrativa europea con la calidad de la animación japonesa dio como resultado una serie con una personalidad visual inconfundible.

El resultado fueron 26 episodios que recorrían los principales sistemas del cuerpo humano, desde la circulación sanguínea hasta el cerebro, la digestión, las defensas o la reproducción, unidos por una misma idea: mostrar el organismo como una sociedad perfectamente organizada en la que cada célula, cada órgano y cada sistema desempeñan una función esencial.

El éxito fue enorme. Érase una vez… la vida se emitió en un centenar de países y dio lugar a numerosas colecciones y materiales educativos que llegaron a millones de hogares. La franquicia continuó creciendo con nuevas series dedicadas a las Américas, los inventores, los exploradores y, años más tarde, al planeta Tierra, la última obra de Albert Barillé antes de su fallecimiento. Pocas producciones educativas han conseguido dejar una huella tan profunda y seguir despertando la curiosidad de nuevas generaciones.

Por qué sigue siendo una obra maestra de la divulgación científica

Muchas series infantiles entretienen. Otras enseñan. Muy pocas consiguen hacer ambas cosas al mismo tiempo. Ese es, precisamente, el mayor mérito de Érase una vez… la vida. Décadas después de su estreno, continúa siendo una de las mejores puertas de entrada para descubrir cómo funciona el cuerpo humano, no porque simplifique la ciencia, sino porque sabe explicarla de una forma que cualquier niño puede comprender.

Albert Barillé entendió que memorizar datos no despierta el interés por aprender

Por eso nunca planteó la serie como una clase de anatomía. En lugar de presentar órganos, células o procesos biológicos de forma aislada, creó un mundo en el que todo tenía sentido. Cada personaje desempeñaba una función concreta y cada episodio mostraba cómo los distintos sistemas del organismo trabajan de forma coordinada.

Ese enfoque sigue siendo sorprendentemente actual. La serie convierte conceptos complejos en historias fáciles de seguir, utiliza personajes memorables para representar procesos biológicos y logra que el espectador comprenda no solo qué ocurre dentro del cuerpo, sino también por qué ocurre. Gracias a ese equilibrio entre rigor científico y lenguaje accesible, explica ideas difíciles sin perder precisión ni resultar abrumadora.

Otro de sus grandes aciertos es despertar la curiosidad. Cada episodio parte de preguntas que cualquier niño puede hacerse alguna vez —por qué respiramos, cómo late el corazón o qué sucede cuando enfermamos— y las responde mediante una narración que invita a seguir descubriendo. Aprender deja de consistir en memorizar datos para convertirse en una experiencia.

Es cierto que la medicina ha avanzado desde los años ochenta y que algunos detalles científicos han quedado desactualizados. Sin embargo, la base sobre la que se construye la serie continúa siendo sólida y sigue ofreciendo una excelente introducción para comprender el funcionamiento del cuerpo humano. Por eso muchas familias y docentes siguen utilizándola como punto de partida para despertar el interés por la ciencia.

Casi cuarenta años después de su estreno, Érase una vez… la vida no se mantiene viva solo por la nostalgia. Lo hace porque pocas producciones han conseguido explicar la ciencia con tanta claridad, tanto rigor y una capacidad tan extraordinaria para despertar la curiosidad.

¿Qué pueden aprender los niños viendo esta serie?

Érase una vez… la vida no solo ayuda a comprender cómo funciona el cuerpo humano. También despierta la curiosidad, fomenta el pensamiento científico y anima a los niños a hacerse preguntas sobre aquello que les rodea. Ese es, probablemente, uno de los motivos por los que sigue siendo un recurso educativo tan valioso.

A lo largo de sus 26 episodios, los niños descubren cómo trabajan conjuntamente los distintos órganos y sistemas del organismo. Entienden, por ejemplo, cómo circula la sangre, por qué respiramos, qué ocurre cuando nos hacemos una herida, cómo actúan las defensas frente a virus y bacterias o por qué necesitamos dormir. En lugar de aprender conceptos aislados, comprenden que el cuerpo funciona como un conjunto perfectamente coordinado.

Células del cuerpo humano trabajando en una escena de Érase una vez... la vida.
Uno de los grandes aciertos de Érase una vez… la vida fue representar las células como personajes capaces de explicar, de forma sencilla, cómo funciona nuestro organismo.

La serie también les familiariza con el lenguaje científico de una forma completamente natural. Palabras como neuronas, anticuerpos, plaquetas, hormonas o sistema linfático dejan de parecer términos complicados porque aparecen integradas en la historia y asociadas a situaciones fáciles de recordar.

Otro de sus grandes valores es que transmite hábitos saludables sin recurrir a sermones. La importancia de una alimentación equilibrada, el descanso, la higiene, el ejercicio físico o las vacunas surge como una consecuencia lógica de entender cómo funciona nuestro organismo. Cuando un niño comprende el porqué de esos hábitos, resulta mucho más fácil que les dé importancia en su vida cotidiana.

Desde el punto de vista educativo, la serie también favorece una forma de pensar basada en la observación y en la búsqueda de explicaciones. Los niños descubren que los procesos del cuerpo tienen causas y consecuencias, y aprenden que la ciencia consiste precisamente en comprender esas relaciones. Es una manera de desarrollar el pensamiento crítico casi sin darse cuenta.

Por todo ello, Érase una vez… la vida sigue siendo un magnífico punto de partida para aprender en familia. Después de cada episodio es fácil continuar la conversación, resolver dudas, buscar más información o comentar lo aprendido a partir de experiencias cotidianas. La serie no pretende que los niños memoricen datos, sino despertar en ellos el deseo de seguir descubriendo cómo funciona el mundo.

Personajes principales de Érase una vez... la vida antes del recorrido por sus 26 capítulos.
Los inolvidables personajes de Érase una vez… la vida acompañan al lector antes de comenzar el recorrido por los 26 episodios de la serie.

Todos los capítulos de Érase una vez… la vida

A lo largo de sus 26 episodios, Érase una vez… la vida nos invita a descubrir el fascinante funcionamiento del cuerpo humano. Cada capítulo se centra en un órgano, un sistema o un proceso biológico diferente, pero todos forman parte de una misma historia que ayuda a comprender cómo los distintos órganos y sistemas trabajan de forma coordinada para mantenernos con vida.

Para que puedas localizar fácilmente un capítulo concreto, utiliza el siguiente índice. Haz clic sobre el título de cada episodio para ir directamente a su resumen

  1. El planeta celular | Un viaje al interior
  2. El nacimiento | El comienzo de la vida
  3. Los centinelas del cuerpo | Las primeras defensas
  4. La médula ósea | Donde nace la sangre
  5. La sangre | El gran sistema de transporte
  6. Las plaquetas | Cómo cicatrizan las heridas
  7. El corazón | El motor del organismo
  8. La respiración | El viaje del oxígeno
  9. El cerebro | El gran centro de mando
  10. Las neuronas | La red de comunicación
  11. La vista | El milagro de la visión
  12. El oído | El mundo de los sonidos
  13. La piel | El escudo del cuerpo
  14. La boca y los dientes | Donde empieza la digestión
  15. La digestión | El viaje de los alimentos
  16. El hígado | La gran fábrica química
  17. Los riñones | Los filtros del organismo
  18. El sistema linfático | Un aliado de las defensas
  19. Los huesos y el esqueleto | El armazón del cuerpo
  20. Los músculos y la grasa | Movimiento y reservas
  21. En guerra contra los microbios | La batalla por la salud
  22. La vacunación | Aprender a defenderse
  23. Las hormonas | Los mensajeros del cuerpo
  24. La cadena de la vida | El equilibrio de la naturaleza
  25. La vida y el sueño | La importancia del descanso
  26. La edad del hombre | Las etapas de la vida  

El planeta celular

El primer episodio de Érase una vez… la vida nos invita a viajar hasta el origen de la vida para descubrir cuál es la unidad fundamental de todos los seres vivos: la célula. A través de una historia llena de imaginación, la serie explica cómo está organizada una célula, cuáles son sus principales componentes y por qué resulta imprescindible para que nuestro organismo funcione correctamente.

Lejos de presentar conceptos científicos de forma compleja, el episodio los transforma en una aventura fácil de seguir para los niños. Sus personajes y sus originales comparaciones muestran que el cuerpo humano está formado por millones de células que trabajan de manera coordinada y que cada una desempeña una función esencial. Es una magnífica introducción para descubrir que todas las funciones del cuerpo humano comienzan en el interior de las células.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

El nacimiento

¿Cómo comienza una nueva vida? En este episodio, Érase una vez… la vida explica de forma sencilla y respetuosa el proceso que da origen a un bebé, desde la fecundación hasta el nacimiento. Durante el episodio, los niños descubren cómo una única célula se divide y se transforma poco a poco en un ser humano, mientras conocen las distintas etapas del embarazo y el desarrollo que tiene lugar durante esos nueve meses.

La historia no termina con el nacimiento. El episodio también muestra cómo evoluciona el bebé durante sus primeros meses de vida, qué necesita para crecer sano y por qué la alimentación, el afecto y los cuidados son fundamentales en esta etapa. Gracias a un lenguaje cercano y a las aventuras de sus personajes, el desarrollo prenatal y el crecimiento del bebé resultan mucho más fáciles de comprender para toda la familia.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

Los centinelas del cuerpo

¿Por qué enfermamos? ¿Cómo consigue nuestro cuerpo protegernos de virus, bacterias y otros microorganismos? En este episodio, Érase una vez… la vida descubre el sorprendente funcionamiento del sistema inmunitario y presenta a las células defensivas como un auténtico ejército encargado de vigilar y proteger nuestro organismo frente a los invasores.

A través de una historia entretenida y llena de acción, los niños comprenderán que el cuerpo dispone de mecanismos muy eficaces para combatir las infecciones y mantenerse sano. Además, aprenderán que llevar una alimentación equilibrada, descansar lo suficiente y mantener unos buenos hábitos de higiene también ayuda a que nuestras defensas funcionen correctamente. Una forma sencilla de descubrir que nuestro sistema inmunitario trabaja continuamente para protegernos, incluso cuando no somos conscientes de ello.

A continuación puedes ver este capítulo completo:

La médula ósea

Después de descubrir cómo el cuerpo se defiende de las enfermedades, este episodio nos lleva al interior de los huesos para conocer uno de los órganos más sorprendentes y desconocidos del cuerpo humano: la médula ósea. Allí se encuentra la auténtica fábrica donde se producen las células que forman la sangre, entre ellas los glóbulos rojos, imprescindibles para transportar el oxígeno hasta todos los rincones del organismo.

Con la ayuda de sus simpáticos personajes, Érase una vez… la vida explica de forma sencilla cómo se renueva constantemente la sangre y por qué este proceso es esencial para que nuestro cuerpo funcione correctamente. Los niños comprenderán que, aunque no podamos verla, la médula ósea trabaja sin descanso para fabricar nuevas células que nos permiten respirar, movernos y mantenernos sanos. Un recordatorio de que algunos de los procesos más importantes del organismo tienen lugar sin que podamos verlos.

Si quieres verlo, aquí tienes el episodio íntegro:

La sangre

Una vez conocida la fábrica donde se producen las células sanguíneas, llega el momento de seguir su recorrido por todo el organismo. En este episodio, Érase una vez… la vida explica qué es la sangre, cuáles son sus principales componentes y por qué resulta imprescindible para mantenernos con vida.

A través de un apasionante viaje por el sistema circulatorio, los niños descubrirán que la sangre transporta el oxígeno y los nutrientes que necesitan las células para funcionar, recoge las sustancias de desecho y participa en la defensa del organismo frente a las infecciones. Las explicaciones y las aventuras de sus personajes muestran que la sangre está en constante movimiento y que cada latido del corazón la impulsa para que alcance todos los rincones del cuerpo.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

Las plaquetas

¿Qué ocurre dentro de nuestro cuerpo cuando nos hacemos un corte o una herida? En este episodio, Érase una vez… la vida explica el importante papel de las plaquetas, unas pequeñas células de la sangre que actúan con rapidez para detener las hemorragias y comenzar la reparación de los tejidos dañados.

Mientras avanza la historia, los niños descubrirán cómo las plaquetas viajan por los vasos sanguíneos y se agrupan en el lugar de la lesión para formar una especie de «tapón» que evita la pérdida de sangre. La serie muestra de forma muy visual que la cicatrización es el resultado del trabajo coordinado de distintos componentes del organismo. Un episodio ideal para comprender que, incluso ante una pequeña herida, el cuerpo pone en marcha un sistema de reparación para protegernos.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

El corazón

Con cada latido, el corazón pone en marcha un extraordinario sistema que mantiene vivo todo nuestro organismo. En este episodio, Érase una vez… la vida nos descubre cómo funciona este incansable órgano y por qué se le conoce como el motor del cuerpo humano.

A través de un recorrido por su interior, los niños conocerán las distintas partes del corazón y comprenderán cómo impulsa la sangre para que el oxígeno y los nutrientes lleguen a todas las células del organismo. La serie explica este proceso paso a paso, ayudando a entender la estrecha relación entre el corazón, la sangre y el resto del sistema circulatorio. Después de verlo resulta mucho más fácil entender por qué el corazón es una pieza esencial para mantener vivo todo el organismo.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

La respiración

Después de descubrir cómo el corazón impulsa la sangre por todo el organismo, llega el momento de conocer el papel fundamental de los pulmones. En este episodio, Érase una vez… la vida explica cómo funciona la respiración y por qué el oxígeno es indispensable para que todas las células del cuerpo puedan obtener la energía que necesitan para vivir.

En este recorrido, los niños seguirán el recorrido del aire desde que entra por las vías respiratorias hasta que el oxígeno pasa a la sangre para ser distribuido por todo el organismo. Además, comprenderán la importancia de cuidar los pulmones y adquirir hábitos saludables que favorezcan una buena salud respiratoria. Gracias a sus personajes y a la forma en que plantea la historia, comprender cómo respiramos resulta mucho más sencillo.

A continuación puedes ver este capítulo completo:

El cerebro

El cerebro es el centro de control de nuestro organismo. En este episodio, Érase una vez… la vida explica cómo este órgano recibe la información que llega de nuestros sentidos, la interpreta y envía las órdenes necesarias para que el resto del cuerpo funcione de forma coordinada.

Poco a poco, los niños descubrirán el importante papel de las células nerviosas y comprenderán cómo el cerebro nos permite pensar, aprender, recordar, movernos o reaccionar ante lo que sucede a nuestro alrededor. Las ingeniosas representaciones de la serie convierten conceptos como la comunicación entre las neuronas o el procesamiento de la información en algo mucho más fácil de entender. Una excelente manera de descubrir cómo el cerebro coordina prácticamente todo lo que hacemos.

Si quieres verlo, aquí tienes el episodio íntegro:

Las neuronas

Después de conocer el cerebro, este episodio nos descubre cómo viajan sus mensajes por todo el organismo. Érase una vez… la vida explica qué son las neuronas, las células que forman el sistema nervioso y que permiten transmitir la información entre el cerebro, la médula espinal y el resto del cuerpo.

Gracias a ejemplos sencillos y a las originales aventuras de sus personajes, los niños comprenderán cómo un impulso nervioso puede recorrer largas distancias en apenas una fracción de segundo para que podamos mover un músculo, retirar la mano de un objeto caliente o responder a cualquier estímulo del entorno. Un capítulo muy visual que ayuda a entender que las neuronas forman una inmensa red de comunicación imprescindible para coordinar todas las funciones del organismo.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

La vista

Nuestros ojos nos permiten descubrir el mundo que nos rodea, pero ¿cómo consiguen transformar la luz en imágenes? En este episodio, Érase una vez… la vida explica de forma sencilla cómo funciona el sentido de la vista y cuáles son las principales partes del ojo que hacen posible que podamos ver.

Los niños conocerán el recorrido que sigue la luz hasta llegar al cerebro y comprenderán por qué algunas personas necesitan gafas para corregir determinados problemas de visión. Además, aprenderán la importancia de cuidar los ojos con unos buenos hábitos y proteger uno de los órganos más delicados y valiosos de nuestro cuerpo. Después de verlo resulta mucho más sencillo comprender cómo somos capaces de interpretar el mundo que nos rodea.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

El oído

¿Alguna vez te has preguntado cómo somos capaces de escuchar una canción, reconocer una voz o percibir el canto de un pájaro? En este episodio, Érase una vez… la vida nos invita a descubrir el funcionamiento del oído, uno de los órganos más complejos y precisos del cuerpo humano.

A través de un fascinante viaje por el interior del oído, los niños aprenderán cómo las ondas sonoras se transforman en impulsos nerviosos que el cerebro interpreta como sonidos. Además de conocer las principales partes de este órgano, comprenderán que el oído también desempeña un papel fundamental en el equilibrio y descubrirán la importancia de protegerlo de los ruidos demasiado intensos para conservar una buena salud auditiva. Una explicación muy visual de uno de los sentidos más complejos del cuerpo humano.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

La piel

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y nuestra primera línea de defensa frente al mundo exterior. En este episodio, Érase una vez… la vida muestra cómo esta sorprendente barrera protege al organismo de los golpes, los microbios, los cambios de temperatura y muchos otros agentes externos.

A medida que avanza la historia, los niños descubrirán que, aunque parezca lisa a simple vista, la piel está formada por varias capas y millones de células que trabajan constantemente para mantenernos protegidos. También aprenderán cómo cicatrizan las heridas, por qué es importante mantener una buena higiene y qué hábitos ayudan a cuidar la piel y conservarla sana. Una forma de descubrir que la piel protege mucho más que nuestro aspecto exterior.

A continuación puedes ver este capítulo completo:

Personajes de Érase una vez... la vida recorriendo el interior del cuerpo humano.
Los protagonistas de Érase una vez… la vida recorren el interior del cuerpo humano para mostrar, de forma visual y entretenida, cómo trabajan sus distintos órganos, células y sistemas.

La boca y los dientes

La digestión comienza mucho antes de que los alimentos lleguen al estómago. En este episodio, Érase una vez… la vida explica por qué la boca y los dientes desempeñan un papel fundamental en este proceso y cómo una buena salud bucodental es esencial para el bienestar de todo el organismo.

Los niños descubrirán cómo están formados los dientes, cuál es la función de cada uno al masticar los alimentos y por qué pueden aparecer problemas como las caries si no se mantienen unos buenos hábitos de higiene. Además, comprenderán la importancia del cepillado diario, de una alimentación equilibrada y de las revisiones periódicas al dentista para conservar una dentadura sana durante toda la vida. Después de verlo es fácil entender por qué cuidar la boca también significa cuidar la salud.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

La digestión

¿Qué ocurre con los alimentos después de dar el primer bocado? En este episodio, Érase una vez… la vida acompaña a los niños en un viaje por el aparato digestivo para descubrir cómo los alimentos se transforman en los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para crecer, obtener energía y mantenerse sano.

Conocerán el recorrido que siguen los alimentos desde la boca hasta el intestino y comprenderán qué función desempeñan órganos como el estómago, el hígado o el intestino durante la digestión. Una explicación muy clara de cómo los distintos órganos colaboran para transformar los alimentos en energía.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

El hígado

El hígado es uno de los órganos más sorprendentes del cuerpo humano. En este episodio, Érase una vez… la vida nos muestra que actúa como una auténtica fábrica capaz de transformar, almacenar y distribuir las sustancias que nuestro organismo necesita para obtener energía y seguir funcionando correctamente.

A medida que avanza la historia, los niños descubrirán cómo el hígado procesa los nutrientes procedentes de la digestión, almacena parte de la energía en forma de glucógeno y participa en la eliminación de sustancias de desecho. Una buena forma de descubrir por qué el hígado realiza tantas funciones esenciales casi sin que seamos conscientes de ello.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

Los riñones

Cada día, nuestros riñones trabajan sin descanso para mantener el organismo limpio y en equilibrio. En este episodio, Érase una vez… la vida explica cómo estos dos órganos filtran la sangre para eliminar las sustancias de desecho y regular la cantidad de agua y minerales que necesita nuestro cuerpo.

En este episodio los niños descubrirán cómo se forma la orina y comprenderán la importancia de los riñones para conservar una buena salud. La serie muestra de manera clara y entretenida que, además de actuar como auténticos filtros, estos órganos ayudan a mantener el equilibrio interno del organismo para que todas las células puedan funcionar correctamente.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

El sistema linfático

Además de la sangre, nuestro cuerpo cuenta con otro sistema fundamental para protegernos de las enfermedades: el sistema linfático. En este episodio, Érase una vez… la vida explica cómo funciona esta compleja red de vasos, ganglios y órganos encargada de colaborar en la defensa del organismo frente a virus, bacterias y otros agentes perjudiciales.

Durante el episodio, los niños descubrirán dónde se producen y se activan muchas de las células que participan en la respuesta inmunitaria y comprenderán cómo el sistema linfático trabaja junto con la sangre para mantenernos sanos. Mediante explicaciones claras y las divertidas aventuras de sus personajes, la serie ayuda a entender por qué nuestras defensas son capaces de reconocer y combatir a los microorganismos que intentan invadir el organismo. Una explicación sencilla de uno de los grandes aliados de nuestro sistema inmunitario.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

Los huesos y el esqueleto

El esqueleto hace mucho más que sostener nuestro cuerpo. En este episodio, Érase una vez… la vida muestra cómo los huesos forman una resistente estructura que protege los órganos más delicados, permite el movimiento junto con los músculos y constituye el soporte sobre el que se apoya todo nuestro organismo.

En este recorrido, los niños descubrirán cómo están formados los huesos, por qué son fuertes y ligeros al mismo tiempo y cómo crecen y se renuevan a lo largo de la vida. También comprenderán la importancia de cuidar el esqueleto mediante una alimentación equilibrada, el ejercicio físico y unos buenos hábitos diarios. Una forma muy visual de entender que los huesos son órganos vivos y no simples estructuras rígidas. 

A continuación puedes ver este capítulo completo:

Los músculos y la grasa

Gracias a los músculos podemos caminar, correr, sonreír o simplemente mantenernos de pie. En este episodio, Érase una vez… la vida explica cómo trabajan los distintos tipos de músculos y cuál es su relación con los huesos para hacer posible todos los movimientos de nuestro cuerpo.

Poco a poco, los niños descubrirán por qué los músculos necesitan energía para contraerse, qué ocurre cuando se fatigan y cuál es la función de la grasa como reserva energética y protección del organismo. La serie muestra de forma clara que ambos tejidos desempeñan un papel esencial para mantenernos activos y saludables. Una explicación clara de cómo fuerza y energía trabajan juntas para permitir todos nuestros movimientos.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

En guerra contra los microbios

Cada día, nuestro organismo se enfrenta a millones de virus, bacterias y otros microorganismos que intentan invadirlo. En este episodio, Érase una vez… la vida muestra cómo actúa nuestro sistema inmunitario para detectar a estos intrusos y defendernos de las enfermedades.

Conforme avanza la historia, los niños descubrirán el importante papel de los glóbulos blancos, los macrófagos y los anticuerpos en la lucha contra los microbios. Las explicaciones visuales y las divertidas escenas de la serie permiten comprender que nuestro cuerpo cuenta con un auténtico ejército de células especializadas que trabajan de forma coordinada para proteger nuestra salud.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

La vacunación

Las vacunas han salvado millones de vidas y constituyen uno de los mayores avances de la medicina. En este episodio, Érase una vez… la vida explica de forma sencilla cómo ayudan a nuestro sistema inmunitario a reconocer determinados microorganismos y a prepararse para defendernos si volvemos a entrar en contacto con ellos.

Los niños descubrirán qué es una vacuna, cómo actúa en nuestro organismo y por qué es importante seguir el calendario de vacunación recomendado por los profesionales sanitarios. Con explicaciones claras y entretenidas aventuras protagonizadas por sus personajes, la serie muestra cómo nuestro cuerpo es capaz de desarrollar memoria inmunológica para responder con mayor rapidez frente a algunas enfermedades. Una explicación sencilla de uno de los avances médicos que más vidas ha ayudado a salvar.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

Las hormonas

Aunque no podamos verlas, las hormonas son las responsables de coordinar muchas de las funciones de nuestro organismo. En este episodio, Érase una vez… la vida explica qué son estas sustancias mensajeras, dónde se producen y cómo viajan por el cuerpo para regular procesos tan importantes como el crecimiento, el metabolismo o el desarrollo durante la pubertad.

A medida que avanza el episodio, los niños descubrirán el papel de las principales glándulas del sistema endocrino y comprenderán cómo las hormonas ayudan a que los distintos órganos trabajen de forma coordinada. La serie explica estos conceptos con ejemplos fáciles de seguir, mostrando cómo funciona un sistema fundamental para el organismo. Una forma muy clara de entender cómo unas sustancias invisibles coordinan gran parte de las funciones de nuestro cuerpo.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

La cadena de la vida

La vida en la Tierra depende del equilibrio entre todos los seres vivos y el medio que los rodea. En este episodio, Érase una vez… la vida amplía su mirada más allá del cuerpo humano para explicar qué es un ecosistema, cómo se relacionan los animales, las plantas y las personas, y por qué cada uno desempeña un papel fundamental en la conservación de la naturaleza.

Durante este viaje, los niños descubrirán cómo nuestras acciones pueden influir en el medio ambiente y comprenderán la importancia de proteger los recursos naturales, respetar la biodiversidad y cuidar el planeta. La serie acerca conceptos como la ecología y la conservación mediante situaciones cotidianas que ayudan a entender estos conceptos. Un episodio que invita a reflexionar sobre la responsabilidad que todos tenemos en el cuidado de la Tierra y del delicado equilibrio que hace posible la vida.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

La vida y el sueño

Dormir no es simplemente descansar: es una función vital que permite a nuestro organismo recuperarse y prepararse para un nuevo día. En este episodio, Érase una vez… la vida explica qué ocurre en nuestro cuerpo mientras dormimos y por qué el sueño es tan importante para mantener una buena salud.

Los niños descubrirán cómo durante el descanso los músculos se relajan, el corazón reduce su ritmo y el organismo aprovecha para recuperarse del esfuerzo realizado durante el día. También comprenderán que dormir las horas necesarias favorece el crecimiento, el aprendizaje, la memoria, la concentración y el bienestar físico y emocional. Después de verlo resulta fácil comprender por qué dormir bien es una necesidad biológica y no un simple hábito.

Aquí puedes disfrutar del episodio completo:

La edad del hombre

La vida es un viaje en constante evolución. En este último episodio, Érase una vez… la vida recorre las diferentes etapas del ser humano, desde la infancia hasta la vejez, mostrando cómo nuestro cuerpo cambia con el paso del tiempo y cómo cada fase tiene unas características y necesidades propias.

A través de este recorrido, los niños comprenderán cómo crecemos, maduramos y envejecemos, además de descubrir que parte de nuestra información genética se transmite de una generación a otra, lo que explica el parecido entre padres, hijos y nietos. La serie concluye con un bonito mensaje sobre la continuidad de la vida y el legado que dejamos a las futuras generaciones. Un cierre muy acertado para recordar que la vida cambia continuamente y que cada etapa tiene su propio valor.

Puedes ver el episodio completo a continuación:

Preguntas frecuentes

¿Cuántos capítulos tiene Érase una vez… la vida?

La serie está formada por 26 episodios, cada uno centrado en un aspecto diferente del cuerpo humano. A lo largo de ellos se explican, de forma sencilla y entretenida, temas como la circulación de la sangre, el funcionamiento del cerebro, la respiración, la digestión, el sistema inmunitario o el desarrollo de la vida, entre muchos otros.

¿Es lo mismo Érase una vez… la vida que Érase una vez… el cuerpo humano?

. Aunque el título original de la serie es Érase una vez… la vida, muchas personas la conocen como Érase una vez… el cuerpo humano. Ambos nombres hacen referencia a la misma serie de animación creada por Albert Barillé para explicar el funcionamiento del organismo humano de una forma amena y adaptada al público infantil.

¿A partir de qué edad se recomienda ver la serie?

Érase una vez… la vida puede disfrutarse desde los 5 o 6 años, aunque resulta especialmente interesante para niños en edad de Educación Primaria. Gracias a su lenguaje claro y a sus personajes, también sigue siendo una excelente opción para adolescentes y adultos que quieran comprender mejor cómo funciona el cuerpo humano.

¿Los contenidos de Érase una vez… la vida siguen siendo válidos hoy?

. Aunque desde su estreno la medicina y la investigación científica han avanzado en algunos aspectos, la mayor parte de las explicaciones sobre el funcionamiento del cuerpo humano continúan siendo correctas. La serie sigue siendo un magnífico recurso para despertar la curiosidad científica y aprender conceptos básicos de anatomía, fisiología y salud.

¿Quién creó Érase una vez… la vida?

La serie fue creada por el productor francés Albert Barillé, también responsable de toda la colección Érase una vez…. Su objetivo era acercar el conocimiento a los niños mediante historias entretenidas y personajes fáciles de recordar, combinando el rigor científico con un lenguaje accesible para toda la familia.

¿Forma parte de otras series de Érase una vez…?

. Érase una vez… la vida forma parte de la colección Érase una vez…, una serie de producciones educativas creadas por Albert Barillé. Entre las más conocidas se encuentran Érase una vez… el hombre, dedicada a la historia de la humanidad; Érase una vez… los exploradores; Érase una vez… los inventores; Érase una vez… las Américas y Érase una vez… nuestro planeta, entre otras.

¿Dónde se pueden ver todos los capítulos de Érase una vez… la vida?

Actualmente es posible encontrar la serie en distintas plataformas y ediciones. Para facilitarte el acceso, en este mismo artículo hemos recopilado los 26 capítulos completos, para que puedas verlos en orden y descubrir, o volver a disfrutar, de esta inolvidable serie educativa.

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