Hola, soy Cristina.
Nací en Barcelona en el verano de 1966 y soy madre. Este blog nació en 2016, a partir de nuestra experiencia familiar y de todo lo que hemos aprendido en el camino sobre educación, infancia y desarrollo de los niños.

Toni y yo somos padres de un hijo con altas capacidades. Como ocurre en muchas familias, el descubrimiento fue una mezcla de alegría, orgullo y también de inquietud. Cuando sabes que tu hijo aprende y procesa el mundo de una manera diferente, aparecen muchas preguntas… y pocas respuestas claras.
Durante la etapa de primaria todo fluyó bastante bien. Familia y escuela formamos un buen equipo, y nuestro hijo pudo avanzar con equilibrio. Sin embargo, el paso a secundaria y el cambio de centro educativo supusieron un punto de inflexión. Aunque logramos sortear el primer curso gracias, en gran parte, a la figura de un excelente tutor, en segundo de la ESO empezaron a surgir dificultades más profundas.
Nos encontramos entonces con una realidad que, por desgracia, sigue siendo frecuente: la creencia de que los niños que destacan no necesitan apoyo, porque “ya pueden solos”. Nada más lejos de la realidad.
Los niños con altas capacidades también necesitan acompañamiento, comprensión y oportunidades ajustadas a su forma de aprender. No aprenden menos ni mejor: aprenden diferente.
Como padres, nuestra mayor preocupación era que la etapa educativa de nuestro hijo no se convirtiera en una experiencia frustrante o dolorosa. Queríamos que pudiera desarrollarse, crecer y ser feliz. Sin embargo, muchas veces nos sentimos desorientados e incluso indefensos ante un sistema poco flexible y con escaso conocimiento sobre estas realidades.
Fue entonces cuando entendimos algo fundamental: necesitábamos ayuda externa. Y buscarla lo cambió todo. A veces no hacen falta grandes revoluciones, sino pequeños cambios bien pensados y aplicados con sentido común. En nuestro caso, una medida tan sencilla como avanzar de curso marcó un antes y un después.
Desde ese momento y hasta hoy, nuestro hijo ha seguido avanzando y creciendo de forma equilibrada. Como familia, también nosotros hemos aprendido mucho por el camino. Mirando atrás, sentimos que, con errores y aciertos, hemos acompañado lo mejor que hemos sabido y podido, y de eso nos sentimos profundamente orgullosos.
Este blog nació con la intención de compartir ese aprendizaje. Al principio era un espacio pequeño, casi íntimo, pero con el tiempo ha ido creciendo hasta convertirse en lo que ves hoy. Aquí escribo sobre educación, infancia, desarrollo emocional, altas capacidades y crianza, siempre desde una mirada reflexiva, práctica y cercana.
Mi deseo es que los contenidos de este blog puedan ayudar a madres y padres, tengan o no hijos con altas capacidades, a encontrar respuestas, calma y nuevas perspectivas. Porque cada familia es distinta, pero siempre existe una buena manera de hacer las cosas.
Este proyecto nace, sobre todo, de nuestro hijo. Él es el origen de todo lo que aquí se cuenta, el perquè de tot plegat. Y a mi compañero de vida quiero agradecerle su apoyo constante, por ser y por estar, porque sin él este camino no habría sido posible.
Si has llegado hasta aquí por primera vez, quiero que sepas que estás en tu casa. Pasa, ponte cómodo y siéntete acompañado.
Te deseo de corazón que tu vida —y la de tu familia— se llene de música y poesía, como nos ocurrió a nosotros hace ya más de veinticinco años.