Una web sobre infancia, aprendizaje y altas capacidades explicada desde la experiencia familiar y el análisis educativo.
Hola, soy Cristina.
Este proyecto nació mucho antes de convertirse en una web. Nació cuando empecé a hacerme preguntas que nadie parecía responder con claridad: por qué algunos niños sufren en el colegio aunque sean muy capaces, por qué ciertas conductas se interpretan mal o por qué como familias muchas veces intuimos algo… pero no sabemos ponerle nombre.
Desde entonces he ido formándome, leyendo y contrastando información para entender mejor la infancia real —la que se vive en casa y en el aula— y poder explicarla de forma clara y útil para otras familias.
Soy madre y vivo en Barcelona. Este blog nació en 2016 a partir de nuestra experiencia familiar y de todo lo aprendido en el camino sobre educación, infancia y desarrollo infantil.

Toni y yo somos padres de un hijo con altas capacidades. Como ocurre en muchas familias, el descubrimiento fue una mezcla de alegría, orgullo y también de inquietud. Cuando sabes que tu hijo aprende y procesa el mundo de una manera diferente, aparecen muchas preguntas… y pocas respuestas claras.
Durante la etapa de primaria todo fluyó bastante bien. Familia y escuela formamos un buen equipo y nuestro hijo pudo avanzar con equilibrio. Sin embargo, el paso a secundaria y el cambio de centro educativo supusieron un punto de inflexión. A partir de ahí empezaron a aparecer dificultades más profundas.
Nos encontramos entonces con una realidad frecuente: la creencia de que los niños que destacan no necesitan apoyo porque “ya pueden solos”. Nada más lejos de la realidad. Los niños con altas capacidades también necesitan acompañamiento, comprensión y oportunidades ajustadas a su forma de aprender. No aprenden menos ni mejor: aprenden diferente.
Nuestra preocupación era que la etapa educativa no se convirtiera en una experiencia frustrante. Queríamos que pudiera desarrollarse y crecer con tranquilidad, pero muchas veces nos sentimos desorientados ante un sistema poco flexible y con escaso conocimiento sobre estas realidades.
Fue entonces cuando entendimos que necesitábamos ayuda externa. Y buscarla lo cambió todo. A veces no hacen falta grandes revoluciones, sino pequeños cambios bien pensados. En nuestro caso, una medida tan sencilla como avanzar de curso marcó un antes y un después.
Desde ese momento nuestro hijo ha seguido creciendo de forma equilibrada y nosotros, como familia, hemos aprendido mucho por el camino. Mirando atrás sentimos que, con errores y aciertos, hemos acompañado lo mejor que hemos sabido y podido.
Este blog nació para compartir ese aprendizaje. Primero fue un espacio pequeño y personal; con el tiempo se ha convertido en un lugar donde intento explicar la infancia tal como se vive en casa y en el aula: con matices, sin recetas rápidas y con contexto.
Aquí escribo sobre educación, desarrollo emocional y altas capacidades desde una mirada práctica y cercana. Mi intención no es dar instrucciones, sino ayudar a entender.
Si has llegado hasta aquí, probablemente algo de lo que te preocupa también está ocurriendo en tu casa o en tu aula. Este espacio intenta poner palabras a esas situaciones cotidianas y ofrecer perspectiva para acompañar mejor a los niños sin perder seguridad como adultos.
Si quieres saber cómo se elaboran los artículos y qué criterios sigo al escribirlos, puedes verlo en la página de metodología editorial.