La capacidad para disfrutar de la música es innata

La música causa un placer similar al que provoca el sexo o la comida que nos gusta

Cuando disfrutamos de una melodía, el cerebro comienza a secretar dopamina, un neurotransmisor que también se libera cuando se consumen drogas, se practica sexo o se disfruta de un buen plato. El placer de la música se refleja en un estudio que se llevó a cabo con un grupo de voluntarios, en la universidad canadiense McGill, de Montreal, en el que se analizó por resonancia magnética el comportamiento del cerebro cuando se expone a alguna de sus melodías favoritas.

Ilustración de Hollie Chastain

Ilustración de Hollie Chastain

Se hizo solo con música instrumental, sin voz humana

En el momento cumbre de la canción, aquella que suele emocionarnos más y que mejor reconocemos, se activa una zona denominada núcleo accumbens, que actúa como mediadora en la liberación de dopamina. Se producen otras dos descargas de dopamina justo antes y después de ese momento. Exactamente igual que ocurre durante el orgasmo.

En otro experimento los investigadores quisieron ir más allá

Escanearon los cerebros de un grupo de personas mientras escuchaban canciones nuevas, y les preguntaron cuánto pagarían por tenerlas en su MP3. Inmediatamente se ponía a funcionar el núcleo accumbens que, entre otras cosas, se encarga de analizar si la decisión que tomamos en cada caso nos va a provocar o no placer, si merece o no la pena.

Antes de hacerlo recaba información en otra zona

La circunvalación temporal superior, que es la parte del cerebro en la que almacenamos todas las plantillas de la música que hemos escuchado a lo largo de la vida, y que es única para cada uno de nosotros.

Ilustración de Peter Greenwood

Ilustración de Peter Greenwood

O sea que…

Antes de decidir si nos rascamos el bolsillo para comprar una canción nueva, consultamos con nuestra base de datos cerebrales si es o no del estilo de las que nos suelen gustar.

Está probado que escuchar nuestra música favorita nos vuelve más optimistas y mejora nuestra capacidad mental

También se sabe que los niños que estudian música tienen mejor rendimiento escolar

La capacidad para disfrutar de la música es innata, y a partir de los dos meses de edad somos ya capaces de recordar e identificar melodías, y de discriminar entre sonidos agradables y desagradables.

Los investigadores creen que

Si la evolución ha dotado a nuestro cerebro de capacidad musical es porque en algún momento de la historia esa habilidad fue tan útil a nuestros antepasados para sobrevivir y mantener la especie como alimentarnos o practicar el sexo.

Visto lo visto, regálate y regala música. Siempre acertarás.

Anuncio casete 1969. Philips Company Archives

Anuncio casete 1969. Philips Company Archives

Fuente: Secretos del cerebro de Radio 5 (04/12/13) / Imagen de portada: Flickr amanda tipton

Compartir en redes sociales....Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedIn