Cremas solares, parasoles y gorras no faltan en la bolsa a la hora de ir a la playa o de realizar actividades al aire libre en los meses de verano

Somos conscientes de los riesgos que supone una sobreexposición solar. Pero cada vez más los padres se preguntan sobre la conveniencia de usar gafas de sol para niños.

El Dr. Prat, Jefe de Oftalmología del Hospital Sant Joan de Déu, explica qué criterios hay que tener en cuenta a la hora de tomar esta decisión.

¿Deben llevar los niños gafas de sol?

Hay  informaciones que afirman que el hecho de que los niños utilicen gafas de sol puede ser positivo para su futuro visual. Lo cierto es que esto, a día de hoy, no se ha demostrado. No se tiene la certeza de que sea así. Si que hay algunas enfermedades que producen molestia a la luz y en estos casos, sí o sí, se deberán utilizar gafas de sol.

¿Al comprar unas gafas de sol para niños, qué criterio hemos de seguir?

Dejando a un lado estas excepciones, el criterio por el que un niño va a llevar gafas de sol es exactamente el mismo que en el caso de un adulto: Si al niño le molesta la luz cuando sale a la calle puede llevar unas gafas de sol, igual que un adulto se las va a poner. En ocasiones una gorra con visera será suficiente y más cómoda para el pequeño.

El único criterio que tiene sentido aquí es, en el caso de optar porque el menor lleve gafas de sol,  que las gafas que se ponga el niño sean un producto acreditado, de buena calidad, que filtren el 100% de los UV y compradas en un establecimiento de garantía. Hay monturas especiales para niños. Se recomienda que esta sea de silicona, que se adapte bien a la cara y que, para evitar que se caigan, se sujeten con una gomita.

Es muy importante que los niños se sientan cómodos con las gafas de sol para que no tengan la tentación de quitárselas

¿Por qué son tan perjudiciales unas GAFAS DE SOL no homologadas?

Porque si las gafas de sol para niños no tienen un BUEN FILTRO estamos asumiendo riesgos. Y las gafas de mercadillo no llevan ese filtro que es lo importante, que lo que hace es absorber los rayos y neutralizarlos. Las gafas protegen porque están teñidas (es como si cerrásemos una persiana), pero por otro lado es imprescindible que dispongan de ese filtro que absorbe y neutraliza los rayos nocivos.

Lo que provoca esa persiana de la que hablamos (el tinte de la lente) es que, como todos sabemos, la pupila se dilata al estar a oscuras y se contrae cuando al ojo le da la luz.

¿Qué ocurre si tenemos unas gafas sin filtro, que simplemente están tintadas?

En ese caso nuestra pupila se va a dilatar, se va a abrir. Sin ese filtro protector lo que tenemos es una pupila más dilatada y una autopista para que nos entren directamente los rayos hacia la retina.

Es mucho peor utilizar GAFAS NO HOMOLOGADAS que no utilizar ninguna

Su uso se puede traducir en lesiones en todas las capas del ojo. En la córnea se puede hacer una queratitis. Es cuando por ejemplo a los esquiadores después de esquiar, si no han utilizado las gafas correctas, les duelen los ojos y tienen esa quemazón que les hace estar varios días con los ojos casi cerrados.

También se puede oscurecer la conjuntiva. Ponerse de color amarillento, de color marrón.

Y lo más grave es la degeneración macular de la retina, que es una enfermedad grave y que ocurre en gran medida por la incidencia de los rayos de sol.GAFAS DE SOL para niños ¿son recomendables

Fuente: FAROS y La aventura del saber de RTVE (3/05/16) / Imagen de portada: Flickr Susana Fernandez

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