¿Ser superdotado, significa triunfar?

Para poder vivir con normalidad, un superdotado ha de superar muchos retos.

¿Más inteligentes, más afortunados?

¿Qué prejuicios hay alrededor de las personas con altas capacidades? ¿Por qué hay tantas que se sienten frustradas y sin haber encontrado su lugar en la vida? El programa La gent normal de TV3 ha abordado este tema.

Raúl, después de una infancia y juventud problemática, descubre ya de adulto que es superdotado, lo que asume como una liberación: «Representa rediseñar tu biografía, en la que tú piensas que te han pasado una serie de cosas por las que te culpas, y si ese test da positivo, la mirada es radicalmente diferente sobre todas las vivencias, tu camino vital y todo lo que te ha pasado”.

Diagnóstico que comparte  Angélica, investigadora del CSIC, que sufrió la incomprensión de sus padres y que cree que la inteligencia está socialmente mal vista.

Raúl y Angélica, desde su experiencia, defienden la importancia de que un niño superdotado sepa que lo es desde pequeño, y que reciba una atención especial como la que reciben las personas con inteligencia inferior a la media.

No es el caso de Michael Andreas, un adolescente con un talento prodigioso para tocar el piano. Con ocho años ya daba conciertos y ahora, a los catorce, hace giras por todo el mundo con sus propias composiciones.

Esta es la entrevista que Agnès Marquès, conductora del programa, le hace a Leopold Carreras, psicólogo experto en superdotación:

¿Cómo se detecta que un niño comienza a destacar y que  tiene una alta capacidad?

De dos maneras. Por un lado los padres. Si tienen con quien comparar el crecimiento de su hijo, seguramente se habrán dado cuenta. El niño no ha gateado y ha pasado directamente a caminar, con nueve o con diez meses; antes del año el niño habla, pero no como un bebé, sino que habla con un vocabulario impresionante para un niño de un año; te encuentras niños que aprenden a leer y a escribir, y han aprendido ellos solos, sin que sepan explicarte como lo han hecho, en P3 o P4.

¿Hay un factor genético hereditario?

Evidentemente, sin ninguna duda

¿Cómo es de importante detectar pronto en un niño que tiene altas capacidades?

Esta pregunta es clave. Es MUY IMPORTANTE, para cuanto antes poner la intervención educativa que necesitan, y recordemos que estos niños necesitan retos intelectuales constantes para poder seguir avanzando y no desmotivarse. En el momento en que se desmotivan respecto al aprendizaje escolar comienzan todos los problemas que pueden tener, el menor de los cuales es el fracaso escolar.

¿Es la sociedad consciente de que esto es así?

En general se tiende a pensar: es superdotado y ya tirará él solo, ya ira aprobando, no necesita ninguna ayuda,… Y eso es TOTALMENTE FALSO

¿Es este uno de los estereotipos?

Si, es el primero y más evidente. Las altas capacidades te llevan al fracaso escolar, si no recibes la educación que necesitas.

¿Ser superdotado, significa triunfar? Ilustración de Josep Torres para el programa

Ilustración de Josep Torres para el programa

Con esto que nos estás contando llegamos a la conclusión de que hay muchísimo talento perdido

Muchísimo. En Eslovaquia, que es un país más pequeño que Catalunya, son 4.500.000 habitantes, hay 30 escuelas especiales para niños con altas capacidades. 15 públicas y 15 privadas.

¿Cómo es posible? ¿Cómo lo han conseguido?

Es muy sencillo. La respuesta que ellos dan es: aquí nos hemos dado cuenta de que somos un país pobre y, o tiramos para adelante con todos los recursos que tenemos, y el principal es el intelectual, o estamos destinados a fracasar como país.

¿Aquí cuantas escuelas hay para niños con estas necesidades especiales?

Cero. No hay ninguna.

Este es el vídeo del programa:

La educación Infantil desde la psicología

Afrontar la educación infantil desde la psicología es esencial

La importancia de esta etapa es clave para la salud mental posterior. La niñez es la mejor época para aprender a ser fuerte y saludable mentalmente. La etapa de educación infantil es un periodo educativo tremendamente fértil, sobre el que ha reflexionado el psicólogo Rafael Santandreu en el programa A punto con la 2.

Son cuatro los principios fundamentales:

Estos principios, en los que se basa la BUENA EDUCACIÓN, proceden de unas escuelas referentes, liberales: las escuelas Montessori, a principios del siglo XX,  y la escuela Summerhill, que todavía existe y que fue una de las primeras escuelas de enseñanza en libertad.

Son principios basados en la PSICOLOGÍA COGNITIVA, que nos enseña las estrategias para que las personas puedan aprender y alcanzar su máximo potencial.

La libertad

¿Cómo trabajar la libertad en los más pequeños? ¿Dejándoles hacer todo lo que quieran?

SI y NO. Algo fundamental del aprendizaje es que las cosas solo se aprenden si hay LIBERTAD. Si una persona está obligada a hacer algo, en realidad no está aprendiendo ese algo. Por eso en las familias en las que madres y padres gritan a los niños para que obedezcan, y lo repiten mil veces, es una actitud que se irá repitiendo sin conseguir resultados. Si OBLIGAMOS al niño, si le CHILLAMOS, el niño no hace suyo el cambio. Las personas solo incorporamos los cambios que nos ponen contentos, que estamos contentos de hacer, lo que hemos decidido nosotros cambiar. El aprendizaje o es LIBRE o no va a funcionar.

Por eso en la escuela actual, después de años y años de enseñanza al final casi no queda nada. ¿POR QUÉ? Porque es OBLIGATORIO: bajo exámenes, bajo la coacción de la nota. Lo que entra por un oído sale por el otro.  El alumno no lo incorpora por interés genuino.

Por lo tanto olvidémonos de imponer ninguna enseñanza: NO SE PUEDE. Esto nos lleva al siguiente principio.

La seducción

¿Cómo motivar a estos niños? ¿Cómo seducirlos en según qué materias, ejercicios, actividades?

Los educadores: padres, profesores…  Quienquiera que esté a cargo de niños ha de ser un SEDUCTOR. Si queremos influir en alguien hay que seducirle. Eso significa que hemos de venderles a los chavales que el cambio es maravilloso. Y es verdad que lo es, porque si no nosotros no querríamos que cambiasen.

Lo que hemos de hacer es afinar nuestra capacidad de venta, de convicción. Y pintar las cosas como realmente son: TODOS LOS CAMBIOS A POSITIVO SON MARAVILLOSOS. Si no somos capaces de venderle al niño, por ejemplo, que es genial ser ordenado y que tiene grandes ventajas, el cambio no se producirá.

Esto nos conduce al tercer paso,

La pedagogía

El principal error es que muchas veces olvidamos que los niños, lo que quieren, es hacerlo todo bien. El sentirse orgulloso de uno mismo. El potencial de QUERER HACER LAS COSAS BIEN es enorme en todos los niños, lo que ocurre es que muchas veces no saben hacer las tareas.

Olvidamos que todos hemos aprendido a hacer las cosas. Pensemos por ejemplo en el momento en el que empezamos a conducir, hubo todo un proceso que tardamos en aprender. Los adultos esperamos a veces que los niños sepan hacer las cosas, por el solo hecho de que nosotros sabemos hacerlas.

Cualquier educador, incluidos los padres, debe convertirse en un EXPERTO PEDAGOGO sobre cada cosa: sobre como comer la sopa, sobre como estar en silencio, sobre como abotonarse una camisa… y se ha de hacer mucha, mucha práctica.

Las escuelas Montessori dedican muchas horas del día a aprender a hacer bien COSAS PEQUEÑAS. Por ejemplo a abotonarse la camisa, haciéndolo una y otra vez durante 20 minutos: y el niño aprende a abotonarse la camisa.

educación infantil

Y llegamos al cuarto punto, muy importante y quizás el más difícil,

La autoresponsabilidad

Es muy importante que a los niños, a medida que crecen, les demos toda la responsabilidad sobre sus actos. Si un niño hace algo que está mal, hay que dejarle con la responsabilidad de haberlo hecho mal, y que asuma las consecuencias. Con total tranquilidad, y eso no es un castigo. Es enseñarle que los actos tienen consecuencias.

Si dispones de un ratito no dejes de ver el vídeo. Rafael Santandreu, ejemplificando con casos reales, nos hace más entendibles estos principios que tanto hemos de tener en cuenta en la etapa de Educación Infantil.

¡ Felicidades papá !

Una felicitación a todos los padres con un divertido vídeo ¡ Felicidades papá ! ¿Qué puede haber más VITAL, más puramente EMOCIONAL, más INSTINTIVAMENTE REAL, que el hecho de sentir que tienes un hijo? Que hay una personita que depende de ti, que hay un ser humano, una vida que tu has sido capaz de crear o de adoptar y que, a partir de ahora te tocará alimentar, velar, educar, escuchar, animar y todo un listado ilimitado de atribuciones que siguen.

Cuando nace el primer hijo somos novatos, Vamos aprendiendo sobre la marcha. Y, sobre todo, dudamos. A menudo no sabemos que hacer y nos vienen a la cabeza muchas preguntas, a las que hemos de responder, porque el hijo o la hija va creciendo y la vida no se para.

Tener hijos era y es para la mayoría uno de los principales objetivos en la vida.

¿Hay un reloj biológico? Puede que sí. ¿Qué algunos no lo sienten? Puede que también. Pero para la gran mayoría de personas, y para el resto de seres vivos, tener hijos es una de las mejores cosas que ha hecho en la vida.

Ciertamente tener hijos trae muchos dolores de cabeza, desazones, trabajo y responsabilidad, pero si a  la vida le quitamos todo eso, ¿Qué nos queda?

¡ Felicidades papá !

Fuente: 100 preguntes que ens fem els pares de Ramon Casals | Imagen de portada: Padre e hijo. Fuente: Flickr/ Nono Fotos

Estudiar con música, ¿se puede?

¿Has probado alguna vez estudiar con música?

El debate de si es o no conveniente estudiar con música siempre está ahí. Nuestros jóvenes VIVEN escuchando música constantemente.

Pocas son las actividades que no MUSICALIZAN, algunos incluso se duermen escuchando alguna melodía.

Entre los PARTIDARIOS  de estudiar con música  se encuentran aquellos que dicen que les sirve para concentrarse más y durante más tiempo. En el lado OPUESTO están quienes aseguran que la música, sea del tipo que sea, nos distrae.

El QUID de la cuestión es saber cómo afecta a nuestra atención el escuchar música, a la vez que realizamos una actividad que requiera concentración.

Veamos que dice un experto en temas de educación al respecto

Bernabé Tierno, en su libro Tu hijo: problemas y conflictos, empieza definiendo la palabra ′atención′ para abordar esta cuestión. Nos dice que:

Atención es el proceso por el que centramos de manera selectiva la percepción de un estímulo que pasa al primer plano de la mente, mientras que los demás quedan ignorados, fuera del campo atencional.

Explica también que, todas las definiciones que se han dado de la palabra atención (y hay quien encontró veintiséis diferentes) incluyen las características de SELECTIVIDAD, CLARIDAD y LIMITACIÓN.

  • SELECTIVIDAD, porque prevalece un estímulo sobre los demás, que prácticamente pasan desapercibidos.
  • CLARIDAD, porque al centrar nuestras potencialidades sobre un estímulo concreto, aumentan la nitidez y la fuerza de captación.
  • LIMITACIÓN, porque no podemos atender a varias cosas al mismo tiempo. En cuanto al carácter limitado de la atención, decir que en ocasiones se da el caso de la atención compartida (que es cuando se realizan dos o más tareas a la vez). Fruto de la práctica y del entrenamiento se produce un procesamiento automático: sería por ejemplo el hecho habitual de conducir un coche y conversar al mismo tiempo.

Partiendo de estas nociones fundamentales, la respuesta que Bernabé Tierno da a la cuestión de si es conveniente o no estudiar escuchando música es la siguiente:

1.º Se pueden realizar oyendo música ciertos trabajos o estudios (dibujo artístico y lineal, confección de mapas, pasar apuntes a limpio, realizar trabajos manuales, y en especial todo lo que no precise una especial atención y concentración). En estos casos la persona ha aprendido a centrarse en la tarea principal, dejando como en “penumbra mental” la música o la radio en tono muy bajo.

2.º Es cierto que la voz humana y, mejor, la simple música en tonos suaves constituyen un equilibrador psicológico que acompaña, alienta y serena a ciertas personas, proporcionándoles seguridad y aliviando el cansancio psíquico y mental. Eso les permite trabajar más tiempo y más relajado.

3.º Es absolutamente desaconsejable escuchar música mientras se ha de profundizar en los contenidos y memorizarlos, en asignaturas como matemáticas, lengua, idioma, sociales y naturales, en las que toda concentración es poca.

4.º Estudiar con los cascos puestos hace imposible la concentración, porque, al incidir el estímulo sonoro de forma tan directa sobre el órgano auditivo, lo hace selectivo, con lo cual prevalece sobre los demás y es difícil mantener un mínimo de atención.

En conclusión:

Se puede tener encendido el reproductor de música siempre que esto ayude, pero es engañarse a uno mismo el pretender compaginarlo con el estudio concentrado y profundo que exigen ciertas materias.

Fuente: Tu hijo: problemas y conflictos de Bernabé Tierno / Imagen de portada: Un libro, una sensación, una canción. Flickr Cristina L. F.

Educación: de dónde vienen estos lodos

¿De dónde viene nuestra Educación?

El día que Felipe IV decidió que sus súbditos fuesen unos ZOQUETES

Si dicen que somos el farolillo rojo en CALIDAD EDUCATIVA, será por algo. En temas de Educación vamos a trompicones, y puede que el primer y el más grave de los tropezones lo diéramos aquel 10 de febrero de 1623.

El último informe sobre el fracaso escolar de la OCDE refleja que el sistema educativo español NO CORRIGE las desigualdades, y que, igual que nos pasa a los mayores, los estudiantes no son muy productivos. Tienen MUCHOS DEBERES pero, después, no lucen tanto.

¿Nos remontamos? ¿Buscamos un posible origen?

Hace casi 400 años, el 10 de febrero de 1623.

El rey Felipe IV ordenó el cierre de las escuelas de gramática en TODOS los pueblos de España. Uno se pregunta ¿qué interés puede tener un rey en que la mayoría de súbditos sean zoquetes? Pero también nos preguntamos si los lodos de hoy, vienen de los polvos de entonces.

Siempre habrá quien diga que no se puede comparar lo que pasaba hace cuatro siglos con lo que pasa en la actualidad. Es verdad que son épocas distintas, pero decisiones ERRÓNEAS y no enmendadas a lo largo del tiempo hacen que un país pierda el paso.

Nos da las claves  Nieves Concostrina en el espacio “Pretérito imperfecto” de Cadena Ser.

La explicación a la decisión tan drástica que tomó Felipe IV se llama, como siempre, CRISIS ECONÓMICA. Por una u otra razón la EDUCACIÓN es la que sale siempre APALEADA. La educación del pobre, no la del rico. Cuanto más pobre e ignorante sea el pobre, más listo y más rico será el rico.

El contexto de esta historia

Felipe II, a finales del siglo XVI, declaró a España en BANCARROTA. Dos años después, con el cenutrio de su hijo Felipe III ya en el trono, la deuda del país estaba por las nubes. Pero esto daba igual, porque el señor Felipe III se gastó en su boda un 10% de todas las rentas del estado.

Educación: de dónde vienen estos lodos

FELIPE II. Fuente Flickr the lost gallery

Ya puestos a pifiarla Felipe III la pifió del todo: ¡Decretó la expulsión de los moriscos!

Alrededor de 500.000 españoles tuvieron que abandonar el país, y prácticamente todos eran campesinos, sirvientes, artesanos. Los campos se quedaron sin brazos, los nobles perdieron criados, los comercios cerraron.

A todo esto añadimos epidemias, hambruna, malas cosechas, emigración a América…

Con este panorama llega al trono Felipe IV, que no se quejó de la herencia recibida porque eran su abuelo y su padre. Pero esto es lo que se encontró.

Pese a todo este desastre, el NIVEL EDUCATIVO en España no estaba ni mejor ni peor que en otros países de Europa.  Por aquel entonces NO nos ganaba Finlandia

Los españoles tenían una preparación cultural más que aceptable, porque en cualquier pueblo de España con más de 500 habitantes (incluso con menos, con 300) había escuelas de gramática (el equivalente a estudios secundarios).

A las escuelas de gramática se llegaba con 8 ó 9 años, ya sabiendo leer y escribir, y ahí se empezaba a estudiar geografía, filosofía, los autores clásicos,… con el latín como asignatura troncal. También se llamaban escuelas de latinidad. Eran unos estudios muy completos, dando por hecho que estamos hablando solo de chicos. De estas escuelas de gramática, a las que no iban las niñas, se salía con 17 años, y de allí ya se pasaba o a la Universidad o a trabajar.

Todos los chicos salían muy preparados, y por eso había mucha demanda de empleo público, en la administración. Esto provocaba que el campo siguiera despoblándose, que no hubiera artesanos, que faltaran criados,… y se decidió PONER FRENO.

Evidentemente el rey no iba a impedir a los ricos que estudiaran, se lo prohibió a los pobres siguiendo indicaciones de sus asesores que le dijeron,  textualmente:

Hay que quitar a la gente PLEBEYA la ocasión de valer por medio de las letras

Para ello había que suprimir las escuelas de gramática en los pueblos y localidades pequeñas porque INCITABAN a los campesinos a poner a estudiar a sus hijos, apartándolos de las faenas del campo

Al rey le pareció UNA IDEA EXCELENTE. Por eso aquel 10 de febrero firmó la pragmática que ordenaba el cierre de las escuelas de gramática en pueblos y localidades pequeñas. En ciudades y villas se podían mantener, pero quedó PROHIBIDO dar estudios de gramática a niños expósitos, huérfanos y desamparados.

El objetivo era que, a partir de los 8 ó 9 años, los niños se dedicaran a ocupaciones útiles y productivas. O sea, oficios agrícolas y manufactureros, que era lo que necesitaba el país, y se consiguió.

Los NOBLES volvieron a tener criados a su disposición, la iglesia se hizo casi con el monopolio de la EDUCACIÓN porque claro, se cerraron escuelas, pero no se tocó ni un solo SEMINARIO. Y ya todos contentos, menos los pobres.

No hay un cálculo exacto de cuantas escuelas quedaron abiertas. Pero menos mal que no se cerraron todas.

La corona NO TENÍA  suficientes recursos para vigilar que se cumplieran las órdenes a rajatabla. Si se hubiera cumplido se habrían cerrado 4.000 escuelas. No se cerraron tantas pero se cerraron muchísimas: las necesarias para que en ese momento España, quizás, perdiera el paso de la EDUCACIÓN en Europa. Justo en un momento en el que además Europa ya se estaba preparando para la ILUSTRACIÓN. Y ese siglo de las luces España lo pasó A DOS VELAS.

Hubo posteriormente quien intentó arreglar algo este desaguisado. Hubo alguien que puso más  empeño, recursos e ilusión, pero precisamente a ese alguien lo echamos del país en cuanto pudimos por EXTRAVAGANTE. Fue el rey José I, el Bonaparte, el invasor, al que nos han enseñado en el cole a ponerle a parir.

Educación: de dónde vienen estos lodos

José I Bonaparte

El fue precisamente quien  sentó las bases de la EDUCACIÓN PÚBLICA en este país. Se propuso poner en marcha su plan general de instrucción pública y lo hizo en apenas cinco años. De 1808 a 1814 estuvo organizada la formación de maestros, todo un sistema de escuelas primarias, de liceos donde se preparaba a los alumnos para la universidad, y de ateneos donde se daba cultura y preparación a la población adulta.

Pero lo más importante de todo: el rey José Bonaparte fue el primero en ordenar QUE LAS NIÑAS ESTUDIASEN en IGUALDAD de condiciones que los niños, y las mismas materias que los niños. Hasta entonces las niñas solo podían aprender a leer, a escribir, catecismo y labores propias de su sexo, que se decía entonces.

Si lo hizo bien Bonaparte que las Cortes de Cádiz, aún considerándole el enemigo, se basaron en su reforma educativa para incluir en la constitución el título noveno dedicado a la instrucción pública. Se parecía mucho a lo proyectado por el rey salvo por un pequeño detalle: LAS NIÑAS VOLVIERON A QUEDAR FUERA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA. Otra vez al catecismo, y a las labores propias de su sexo.

A todo esto faltaba por llegar Fernando VII. Ahí se fue ya todo a la porra: las Cortes, la EDUCACIÓN, la Constitución. Hubo que esperar a que se muriera Fernando VII para empezar a hacer algo. Ya estábamos metidos a mediados del siglo XIX, ya íbamos tarde a todo. A finales de ese siglo no faltaba quienes advertían que íbamos mal, muy mal, fatal.

Fernando VII. Flickr: Banrep Cultural

El gran Nicolás Salmerón, que murió partiéndose la cara y el alma por la EDUCACIÓN, y lo gritaba en los mítines, en los discursos y donde ser terciara, decía:

¿Sabéis lo que cuesta la MONARQUÍA, el mantenimiento de una familia? 13.000.000 de pesetas

¿Sabéis lo que se paga en España por el mantenimiento de todos los institutos de segunda enseñanza?  10.000.000 de pesetas

Es decir, que vale más mantener la persona del monarca que educar a la nación.

Después de esto lo echaron, por BOCAZAS

Imagen de portada: Felipe IV (Flickr/ Mario Solera)