Los poemas de Gloria Fuertes han acompañado a generaciones de niños gracias a su ingenio, su creatividad y su forma única de jugar con las palabras. Sus versos siguen formando parte de la infancia de muchos pequeños porque consiguen algo muy difícil: divertir, emocionar y enseñar al mismo tiempo.
A través de personajes entrañables, animales curiosos y situaciones llenas de fantasía, Gloria Fuertes acercó la poesía a millones de niños y demostró que leer versos puede ser tan entretenido como leer un cuento. Sus poemas ayudan a desarrollar el lenguaje, estimular la creatividad y despertar el interés por la lectura.
En esta recopilación encontrarás algunos de los mejores poemas de Gloria Fuertes para niños, incluyendo poesías cortas, poemas divertidos, poemas de animales y versos ideales para compartir en casa o en el aula. Una selección pensada para disfrutar de una de las autoras infantiles más queridas de la literatura española.
Gloria Fuertes convirtió la poesía en un juego lleno de fantasía, musicalidad y cercanía. Sus poemas siguen ayudando a miles de niños a descubrir el placer de leer, recitar y disfrutar de las palabras.
Si te gusta la poesía infantil, también puedes descubrir la recopilación de poemas de Federico García Lorca, una selección de versos llenos de imaginación, naturaleza y musicalidad para disfrutar en familia.
Si buscas un poema concreto de Gloria Fuertes, puedes acceder directamente desde aquí:
- A la prima primavera
- Abeja
- Acertijo: El balón
- Acertijo: La manguera
- Adivina, adivinanza: El murciélago
- Avería en el mar
- Canciones
- Caracol
- Cómo se dibuja un castillo
- Cómo se dibuja un coche
- Cómo se dibuja un gato
- Cómo se dibuja un niño
- Cómo se dibuja un paisaje
- Cómo se dibuja una ballena
- Cómo se dibuja una tormenta
- Con un cero
- Doña loba detrás de la escoba
- Doña Pito Piturra
- Don Libro está helado
- Don Pato y Don Pito
- El burro en la escuela
- El camello cojito
- El cocinero distraído
- El dentista en la selva
- El gallo despertador
- El gato Garabato
- El gusano sano
- El león travieso
- Gallinita ciega
- La cara de doña Sara
- La gallinita
- La gente corre tanto
- La oca loca
- La oveja
- La pata mete la pata
- La pulga Federica
- Los doce meses
- Los juguetes son para jugar
- Los pájaros no tienen dientes
- Los Reyes
- Mi cara
- Mosca y mosquito
- Niños de Somalia
- Parejas
- Piopío Lope, el pollito miope
- Pobre burro
- Poema a la eñe
- Soy la araña
- Supermercado en Animalandia
- Timotea la fea
- Todo está en su sitio
- Una de gatos
- Versos de la madre
- Villancico del niño dormilón
Entre los poemas más populares de Gloria Fuertes para niños destacan «Mi cara», «El camello cojito», «Doña Pito Piturra», «El gato Garabato», «La pata mete la pata» y «Don Libro está helado». Son algunos de los más utilizados en colegios y actividades de animación a la lectura.
Los mejores poemas de Gloria Fuertes para niños
Los poemas de Gloria Fuertes siguen conquistando a niños y adultos por su capacidad para convertir situaciones cotidianas en historias llenas de fantasía, ingenio y sensibilidad. Sus versos son fáciles de recordar, invitan a jugar con las palabras y ayudan a despertar el gusto por la lectura desde edades tempranas.
A continuación encontrarás una selección de algunos de sus poemas infantiles más conocidos. Muchos de ellos se siguen leyendo en colegios y bibliotecas porque combinan diversión, creatividad y valores que continúan siendo actuales.
Mi cara
«Mi cara» es uno de los poemas más conocidos de Gloria Fuertes. Sus rimas sencillas y su vocabulario cotidiano han hecho que varias generaciones de niños lo aprendan y reciten de memoria.
En mi cara redondita
tengo ojos y nariz,
y también una boquita
para hablar y para reír.
Con mis ojos veo todo,
con la nariz hago achís,
con mi boca como como
palomitas de maíz.
Don Libro está helado
Un libro que tiene frío y espera a un lector. Con una idea tan sencilla, la autora creó uno de sus poemas más entrañables.
Estaba el señor Don Libro
sentadito en su sillón;
con un ojo pasaba la hoja,
con el otro ve televisión.
Estaba el señor don Libro
aburrido en su sillón,
esperando a que viniera... (a leerle)
algún pequeño lector.
Don Libro era un tío sabio,
que sabía de luna y de sol,
que sabía de tierras y mares,
de historias y aves,
de peces de todo color.
Estaba el señor don Libro
tiritando de frío en su sillón;
vino un niño,
lo cogió en sus manos
y el libro entró en calor.
Versos de la madre
Una nana llena de calma y cariño. Su ritmo suave y sus imágenes delicadas hacen de este poema uno de los más emotivos de Gloria Fuertes.
Cierra los ojitos,
mi niño de nieve.
Si tú no los cierras,
el sueño no viene.
Arriba, en las nubes,
las estrellas duermen;
y abajo, en el mar,
ya sueñan los peces.
Mi niño travieso,
mi niño no duerme.
Pájaros dormidos,
el viento los mece.
Con sueño, tu sueño
sobre ti se extiende.
Ángel de su guarda,
dime lo que tiene.
Que venga la luna
que a la estrella mece:
que este niño tuyo
lucero parece.
El camello cojito
Pocas poesías navideñas son tan conocidas como «El camello cojito». Su mezcla de aventura, musicalidad y emoción la ha convertido en una lectura habitual durante las fiestas de Navidad. Generación tras generación, sigue siendo uno de los textos más queridos de la autora.
El camello se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.
Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino…
E intranquilo el gran Melchor
consultaba su «Longinos».
—¡No llegamos,
no llegamos,
y el Santo Parto ha venido!
—son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido—.
El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va despeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
—Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres
Melchor empujaba al bicho.
Y a las tantas ya del alba
—ya cantaban pajarillos—
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un hombre
a un niño recién nacido.
—No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño.
Villancico del niño dormilón
La Navidad también inspiró algunos de los poemas más delicados de Gloria Fuertes. En este entrañable villancico, se recrea el nacimiento del Niño Jesús con imágenes llenas de delicadeza y sensibilidad, convirtiéndolo en uno de los poemas navideños más recordados de la autora.
No te duermas, Hijo,
que están los pastores.
Ellos te traen quesos,
ellos te traen flores.
Hijo, no te duermas,
que vienen los Magos.
Melchor, si le vieras,
los ojos muy largos,
Baltasar muy negros
y Gaspar muy claros.
Hijo, no te duermas
que nace mi llanto.
No cierres los ojos,
que te está mirando
un pastor sin madre
que vino descalzo
a ofrecerte un cuenco.
Cuenco de sus manos
lleno de azulinas
de las de tus campos.
¡Hijo, no te duermas,
que te están rezando!
El gato Garabato
Los animales son protagonistas de muchos de los poemas de Gloria Fuertes, y «El gato Garabato» es uno de los mejores ejemplos. Con mucho humor e imaginación, este poema presenta a un gato capaz de viajar hasta la Luna. Sus situaciones disparatadas y sus juegos de palabras invitan a los niños a soñar y a disfrutar de la lectura.
—¿Qué es eso que tienes, Gato Garabato?
—Esto es un juguete muy barato.
Es un cohete-juguete,
que me lleva a la Luna en un periquete.
—¿Qué es un periquete?
—Un periquete es... ¡Un momento!
Dijo un momento y se lo llevó el viento
como a María Sarmiento.
...El Garabato
en su cohete barato
surca el espacio.
El gato Garabato
aluniza despacio.
El Gato Garabato no se encuentra nada en la Luna.
GATO: Un volcán que no funciona,
y ni una sola persona.
No hay tejados en la Luna,
y yo soy gato.
No hay poetas en la Luna,
y yo soy gato.
No hay sardinas en la Luna,
y yo soy gato.
No hay ratones en la Luna,
y yo soy gato,
aquí no tengo nada que hacer,
este astrofio me extraña,
me vuelvo a España.
Y en su cohete-juguete
raudo como una centella,
regateando a una estrella,
—el gato regateando—.
Más veloz que en un avión,
regresa a su población.
GATO: ¡Hola chicos!
¡Viva el arte!
Como en «casita»,
en ningún parte.
Doña Pito Piturra
Con su ritmo juguetón y sus repeticiones, este poema se ha convertido en uno de los favoritos de los más pequeños. Su musicalidad hace que sea perfecto para recitar en voz alta, desarrollar la memoria y disfrutar del lado más divertido de la poesía infantil.
Doña Pito Piturra
tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
muy elegantes.
Doña Pito Piturra
tiene un sombrero,
Doña Pito Piturra
con un plumero.
Doña Pito Piturra
tiene un zapato,
Doña Pito Piturra
le viene ancho.
Doña Pito Piturra
tiene toquillas,
Doña Pito Piturra
con tres polillas.
Doña Pito Piturra
tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
le están muy grandes.
Doña Pito Piturra
tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
¡lo he dicho antes!
Cómo se dibuja un niño
Una sencilla actividad de dibujo se convierte en un juego lleno de creatividad. Los versos animan a los niños a observar, imaginar y dejar volar la fantasía mientras crean su propio personaje.
Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
—que esté comiendo un barquillo—;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
—pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso—.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.
Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
—porque chutando es artista—.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.
Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Los pájaros no tienen dientes
Con su característico humor y su capacidad para observar los pequeños detalles del mundo, Gloria Fuertes crea en este poema una reflexión divertida y sorprendente. Es una de esas poesías que despiertan la curiosidad de los niños y les animan a mirar la realidad desde otra perspectiva.
Los pájaros no tienen dientes,
con el pico se apañan.
Los pájaros pescan peces
sin red ni caña.
Los pájaros, como los ángeles,
tienen alas.
Los pájaros son artistas
cuando cantan.
Los pájaros colorean el aire
por la mañana.
Por la noche son músicos
dormidos en las ramas.
Da pena ver a un pájaro en la jaula.
Los Reyes
A través de comparaciones sencillas y sorprendentes, este poema invita a observar quién es el «rey» de cada lugar hasta llegar a una conclusión muy especial dedicada a la infancia.
El león es el rey de la selva.
El gol es el rey del fútbol.
El sol es el rey del día.
El mosquito es el rey de la noche.
El cocodrilo es el rey del río.
El camello es el rey del desierto.
El tiburón es el rey del mar.
El avión es el rey de las nubes.
El rayo es el rey de la tormenta.
El malo es el rey del tormento.
El astronauta es el rey del cielo.
¡El niño es el rey de la tierra!
La pata mete la pata
Humor, ritmo y animales se unen en uno de los poemas más populares de Gloria Fuertes. Su lenguaje sencillo y sus situaciones disparatadas hacen que los niños disfruten especialmente de su lectura y recitación.
La pata desplumada, cua, cua, cua,
como es patosa, cua, cua, cua,
ha metido la pata, cua, cua, cua,
en una poza. ¡Grua!, ¡grua!, ¡grua!
En la poza había un cerdito vivito y guarreando,
con el barro de la poza, el cerdito jugando.
El cerdito le dijo: saca la pata, pata hermosa.
Y la pata patera le dio una rosa.
Por la granja pasean comiendo higos.
¡El cerdito y la pata se han hecho amigos!
El gallo despertador
El gallo Colibrí convierte el amanecer en una pequeña fiesta llena de ritmo y alegría.
Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.
El gallo Colibrí
era pelirrojo,
y era su traje
de hermoso plumaje.
Kikirikí.
Levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.
—Kikirikí.
Levántate labrador,
despierta con alegría,
que viene el día.
—Kikiriki.
Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el «cole».
El pueblo no necesita reloj,
le vale el gallo despertador.
Los doce meses
A través de los meses del año, Gloria Fuertes invita a los niños a observar el paso del tiempo y los cambios de las estaciones. Es un poema muy utilizado en el ámbito educativo por su valor didáctico y su facilidad para ser memorizado.
En enero,
zambomba y pandero.
En febrero,
(San Valentín) di te quiero.
En marzo,
sortija de cuarzo.
En abril,
tararí que te vi.
En mayo,
me desmayo.
En junio,
como una vaca rumio.
En julio,
veo a mi amigo Julio.
En agosto,
mi tío bebe mosto.
En septiembre
(qué buenas notas siembre).
En octubre,
hojas secas el suelo cubre.
En noviembre
el aire hace que tiemble.
En diciembre,
la nube nieva nieve.
Y durante todo el año,
que nadie nos haga daño.
A la prima primavera
La primavera fue una fuente constante de inspiración para Gloria Fuertes. Este poema transmite alegría, color y optimismo, y refleja la alegría por la llegada de la primavera.
—Tío Pío,
en el cole me han pedido
que escriba una poesía
a la prima primavera.
¿Tú quieres que te la lea,
y me dices lo que opinas?
—Sí, sobrina.
Se oye un pío, pío,
junto a la orilla del río.
¡Oh!, cosa maravillosa,
los árboles tienen hojas,
las mariposas tienen ojos,
las ristra tiene ajos.
Junto a la orilla del río
todo es belleza y sonrío,
se oye un pío, pío, pío.
La primavera ha venido
y yo la he reconocido,
por el pío, pío, pío.
— ¿Qué te ha parecido, tío?
—Demasiado pío, pío.

Poemas cortos para niños
Muchos de los poemas más populares de Gloria Fuertes son también los más breves. Su ritmo, sus repeticiones y su lenguaje cercano hacen que resulten especialmente atractivos para los primeros lectores y para las actividades escolares.
Algunos destacan especialmente por su sencillez y capacidad para transmitir mucho con muy pocas palabras. Estas son algunas de las poesías cortas de Gloria Fuertes más recomendables para niños.
Abeja
«Abeja» es un poema breve y musical que permite a los niños acercarse al mundo de los insectos desde una perspectiva divertida. Sus pocos versos y su musicalidad hacen que sea uno de los poemas más fáciles de aprender.
Abeja:
insecto alado
muy salado;
y muy dulce
-porque hace miel-.
Sólo come flores,
y después
la abeja se aleja.
(¡Que lo pase bien!)
Caracol
Un caracol que se presenta a sí mismo. Pocos versos bastan para crear una poesía llena de ternura.
No hago ruido al caminar
-ando sin piernas-.
Tengo cuernos y no soy toro,
yo no me mojo aunque llueva,
nunca salgo de mi casa,
solo asomo la cabeza.
Duermo mucho, como hierba.
Me gusta el sol.
Acertijo: El balón
Gracias a sus pistas y a sus rimas, este pequeño acertijo propone un divertido juego para descubrir un objeto muy conocido por todos los niños.
Anda, corre y salta
—y no tiene pies—,
va de mano en mano
—y no tiene manos—,
tiene cara de sandía
—y no tiene tía—,
le quiere el niño y el mayor
y él no tiene corazón.
¿Quién es?
Acertijo: La manguera
En esta divertida adivinanza, las comparaciones y las pistas invitan a observar un objeto cotidiano desde una perspectiva diferente.
Acertijo, acertijo,
tiene agua y no es botijo.
Va sin gorro
y con pitorro.
Acertijo, acertijo,
tiene agua y no es botijo.
Tiene goma y no es pelota
(por billón cuenta sus gotas).
Vive en la ciudad,
vive en el jardín,
y cuando se enrosca
parece un reptil.
Vale más de lo que vale,
cuando llueve nunca sale.
Hace crecer a las plantas
y nadie le canta.
—¿Qué era?
La oveja
Las ovejas aparecen con frecuencia en la literatura infantil por su carácter cercano y simpático. En este breve poema, Gloria Fuertes vuelve a demostrar su capacidad para convertir situaciones sencillas en versos llenos de encanto.
La oveja bala,
(a base de balidos
la oveja se comunica
con sus vecinos).
La oveja es torpe,
sólo se sabe una letra
la be.
Me dice: —Be,
Be,
Be.
(Me voy)
Gallinita ciega
Inspirado en el popular juego infantil, este poema destaca por su ritmo y su sencillez.
Gallinita estaba
presa en su corral,
con la pata atada
en un matorral.
Gallinita ciega
gira sin cesar.
¡Pobre gallinita,
se va a marear!+

Poemas de animales
Los animales ocupan un lugar muy especial en la obra de Gloria Fuertes. A través de ellos, la autora crea historias llenas de fantasía, ingenio y capacidad de observación que ayudan a los niños a observar la naturaleza con curiosidad y respeto.
Muchos de sus personajes más recordados son animales con personalidad propia que viven aventuras sorprendentes y protagonizan situaciones divertidas. Estas poesías permiten descubrir el mundo animal mientras los niños disfrutan de las rimas y de las historias que esconden sus protagonistas.
El gusano sano
Gracias a su ritmo y a su mensaje lleno de esperanza, este poema cuenta la transformación de un pequeño gusano en mariposa de una forma entrañable y fácil de recordar.
Era un gusano
muy sano
—nunca tosía—
Era un gusano
muy sano
—sólo tejía—.
Sano y enano
el gusanito era
—sólo comía
hojas de morera—
El gusanito
no quería ser lo que era,
lloraba y lloraba
lágrimas de seda.
Se escondió en su capullo
para que nadie lo viera
—llorar—.
El gusanito
no quería ser gusano,
quería ser otra cosa.
Su deseo fue realizado,
se convirtió en mariposa.
— ¡Seré mariposa blanca
porque al revolotear
quiero ser y parecer
palomita de la paz!
(Cuando se desea mucho una cosa,
se consigue la cosa, hermosa.)
La gallinita
Una gallina parlanchina y muy generosa protagoniza esta divertida poesía.
La gallinita,
en el gallinero,
dice a su amiga
—Cuánto te quiero.
Gallinita rubia
llorará luego,
ahora canta:
—Aquí te espero...
“Aquí te espero,
poniendo un huevo”,
me dio la tos
y puse dos.
Pensé en mi ama,
¡qué pobre es!
Me dio penita...
¡y puse tres!
Como tardaste,
esperé un rato
poniendo huevos,
¡y puse cuatro!
Mi ama me vende
a doña Luz.
¡Yo con arroz!
¡Qué ingratitud!
Doña loba detrás de la escoba
Lobos, escobas y una inesperada historia de solidaridad encontramos en esta entrañable poesía.
Estaba doña Loba
barriendo con su escoba
la puerta de su guarida,
y llegó la vecina herida
por culpa de un cazador,
en la pata con un balazo;
doña Loba la curó.
Salieron cinco lobitos,
los hijos de doña Loba,
que dormían calentitos
detrás de la escoba.
Un lobito trae la venda,
otro trae el algodón,
otro agua oxigenada,
otro frasquito de alcohol,
y el más pequeño no traía nada,
lloraba, lloraba, lloraba.
Ya vendada sin la bala,
doña Loba le dio friegas
en la pata, y soba que soba,
la loba curó a la loba.
NOTA:
Los lobos se quieren
como hermanos y no
hacen guerras como
los humanos.
El dentista en la selva
En este divertido poema la autora imagina una peculiar visita al dentista en plena selva, creando situaciones sorprendentes que suelen arrancar más de una sonrisa.
Por la mañana
El dentista de la selva
trabajó intensamente
con un feroche cliente.
Era el rey de la jungla,
era un león imponente,
con colmillos careados
y que le faltaba un diente.
Por la tarde
Y dijo el doctor dentista
a su enfermera reciente:
-pon el cartel en la choza,
no recibo más pacientes,
ha venido un cocodrilo
que tiene más de cien dientes.
Supermercado en Animalandia
En esta disparatada historia, jirafas, tortugas, búhos y pingüinos se transforman en los comerciantes más originales de Animalandia.
Cargada va la jirafa
con una buena garrafa.
Viuda triste se ha quedado,
y va a vender al mercado.
—¡Vendo el churrito caliente
y el vasito de aguardiente!
El parroquiano elefante
lleva una trompa constante.
Caracol junto a la pila,
de su casa un piso alquila.
Doña Tortuga y don Oso
venden queso mantecoso,
quesitos y requesones
especial para ratones.
La simpática Lechuza
vende la fresca merluza.
La Vaca vende morcilla.
Doña Cerda, mantequilla.
Y está vendiendo don Gato
el rico foagrás de pato.
Doña Foca y don Pingüino
venden el helado fino.
Dos búhos, que son poetas,
venden cuentos y cometas.
Y lo mejor del mercado
es que todo es regalado.
Adivina, adivinanza: El murciélago
Fantasmas, castillos y criaturas nocturnas acompañan esta divertida adivinanza sobre uno de los animales más curiosos que existen.
Es un animal mamífero,
pero vuela, vuela, vuela,
tiene pechos,
duerme en los techos,
siempre duerme boca abajo
y la luz le pone malo.
Vive en árboles o en cuevas,
en castillos derruidos
o en casa viejas.
Es amigo de fantasmas
y de brujos y de dráculas.
Vuela, vuela, vuela,
no tiene plumas,
tiene pelo y alas,
y las cinco vocales
en su nombre y palabra.
Zascandilea de noche,
de día no se le ve.
¿Qué es?
Piopío Lope, el pollito miope
El humor y los juegos de palabras vuelven a estar presentes en esta divertida poesía protagonizada por un simpático pollito. Su ritmo y musicalidad la hacen especialmente atractiva para la lectura en voz alta.
El pollito Miope nació con gafas.
Nada más salir del huevo tropezó
y se las rompió (las gafas).
Sus hermanos y otros pollos de los alrededores
eran traviesos,
plumas tiesas
y alborotadores.
Piopío Lope, el pollito Miope,
no era gamberro,
se replegaba,
le gustaba estar al lado del ala
(de su madre o de su tía).
Sólo comía de tarde en tarde
migas de sobras
y pétalos de aire.
Y nunca se quejaba,
y nunca las piaba.
Decía: No me aburro
—aunque no veo tres en un burro—.
Los chicos —los otros pollos—,
se reían de él y le daban el rollo.
Le llamaban «Cuatroojosynové».
Por eso no salía del ala materna
ni de la pata paterna.
Un mal día hubo galerna,
(galerna es mar enfurecido).
El agua llegó hasta el corral
y lo llenó de algo de alga y sal.
Y Piopío Lope,
el pollito Miope,
se fue por donde había venido,
quiero decir, se escondió en un huevo de oca,
—y a otra roca pluma loca—,
pues con el fuerte oleaje,
el huevo salió de viaje,
y Piopío flotando,
dentro del huevo navegando.
Y como Piopío Lope
era un pollito excelente,
quedó de superviviente,
salvado de la corriente;
él y su tía Carola,
que se salvó de la ola.
¡Milagro!:
Que con el agua del mar
se le quitó la miopía,
como quedó huerfanito,
fue muy feliz con su tía.
Pobre burro
A través de este entrañable personaje, Gloria Fuertes transmite valores como la empatía y el respeto hacia los animales. Es una poesía sencilla pero llena de sensibilidad.
El burro nunca dejará de ser burro.
Porque el burro nunca va a la escuela.
El burro nunca llegará a ser caballo.
El burro nunca ganará carreras.
¿Qué culpa tiene el burro de ser burro?
En el pueblo del burro no hay escuela.
El burro se pasa la vida trabajando,
tirando de un carro,
sin pena ni gloria,
y los fines de semana
atado a la noria.
El burro no sabe leer,
pero tiene memoria.
El burro llega el último a la meta,
¡pero le cantan los poetas!
El burro duerme en cabaña de lona.
No llamar burro al burro,
llamarle “ayudante del hombre”
o llamarle persona.
El burro en la escuela
El pobre burrito protagonista sigue siendo uno de los personajes más queridos de Gloria Fuertes.
Una y una, dos.
Dos y una, seis.
El pobre burrito
contaba al revés.
¡No lo sabe!
—Sí lo sé.
— ¡Usted nunca estudia!
Dígame ¿por qué?
Cuando voy a casa
no puedo estudiar;
mi amo es muy pobre
hay que trabajar.
Trabajo en la noria
todo el santo día
no me llame burro,
profesora mía.
El león travieso
Los animales salvajes también tienen espacio en la poesía de Gloria Fuertes. En este poema, un león se convierte en el protagonista de una historia divertida que capta rápidamente la atención de los niños.
Un león travieso,
con el rabo tieso,
dijo a la pequeña,
que iba a buscar leña:
-Soy un pobre ciego,
ya no veo veo;
cógeme la pata,
vamos de paseo.
Vente a la montaña,
y te daré castañas.
Y dijo la niña:
-¡No, no, que me engañas!
Una de gatos
Los gatos son algunos de los animales más presentes en la literatura infantil. Gloria Fuertes aprovecha su carácter curioso e independiente para crear una poesía llena de ingenio y simpatía.
El gato Pirracas
estaba helado,
el gato Pirracas
vivía en el tejado.
La gata Timotea
con las patas se asea,
la gata Timotea
vivía en la azotea.
Bájate conmigo, gato;
salta, gato,
no seas pato,
tengo comida de lata,
le dijo la gata.

Poemas divertidos
El humor es una de las señas de identidad de Gloria Fuertes. Muchas de sus poesías están llenas de situaciones disparatadas, personajes extravagantes y juegos de palabras que despiertan la creatividad y hacen sonreír a los niños.
Gracias a su tono cercano y desenfadado, estos poemas siguen siendo algunos de los más recordados de la autora y resultan ideales para disfrutar de la poesía de una forma divertida y natural.
La oca loca
Pocos títulos reflejan tan bien el sentido del humor de Gloria Fuertes como «La oca loca». A través de un personaje simpático y algo alocado, la autora crea una poesía llena de ritmo y diversión que suele encantar a los niños.
Doña Oca toca la ocarina,
y prefiere el lago a la piscina.
Este es su marido el Oco,
—que no está cuerdo tampoco—.
Doña Oca Plumapoca,
en el hueco de una roca,
la ocarina toca y toca.
—Esto no hay quien lo soporte,
—Dijo el Oco —su consorte.
—Esto no hay quien lo soporte.
¡Al agua patos! (¡Qué corte!)
—Esta Oca es la oca,
y nado porque me toca
—dijo el Oco.
(Nadando se quedó yerto
por no escuchar el concierto).
Y la Oca enloquecida
puso huevos sin medida.
—¡Veinte patos! ¡Qué patada!
Y yo sola, abandonada.
—dijo la Oca.
La familia numerosa,
era insoportable cosa.
Le piaban veinte patos
y pasaba malos ratos.
¡Tanto pico, tanta boca!
La Oca se volvió loca.
Don Pato y Don Pito
Este poema reúne dos personajes inolvidables en una historia marcada por el humor y los juegos de palabras. Es uno de esos poemas que los niños disfrutan especialmente cuando se leen en voz alta.
(Cuento patoso)
Don Pato y don Pito
dan un paseíto.
— ¡Qué suerte, don Pito,
me encontré este güito!
Y los dos le quieren
y los dos se hieren.
Y todos se extrañan
de ver que regañan.
Y mientras se zumban,
bailando la rumba…
Viene el dueño, otro patito,
y éste se lleva su güito.
¡No discutid, muchachitos,
no discutid por un güito,
para que nunca os suceda,
lo que a don Pato y don Pito!
(Un güito es un hueso de una fruta, especialmente de albaricoque)
El cocinero distraído
El humor y los despistes protagonizan esta divertida historia sobre un cocinero capaz de provocar las situaciones más inesperadas.
El cocinero Fernando
se pasaba el día pensando
—sin pensar en lo que hacía—
se le olvida echar la sal,
nunca pela las patatas.
Y le sale el guiso mal.
La paella sin arroz.
¡Qué atroz!
Lo peor fue el otro día…
Encerrado en la cocina,
peló viva a una gallina
y en el horno la metió…
Pasó un rato,
y la gallina gritó temblando:
—Fernando, Fernando,
o enciendes el horno
o me pones las plumas
¡que me estoy helando!
La pulga Federica
Una pulga inquieta y saltarina se convierte aquí en la protagonista de una historia llena de humor.
La pulga Federica
a picar se dedica,
porque es su obligación;
la gente la critica,
si pica porque pica,
¡Qué falta de atención!
La llevan al colegio,
no para de saltar,
distrae a los chiquillos,
va de aquí para allá.
Es pulga, es sólo pulga,
y lo suyo es picar.
La maestra le dice:
—Pulga, te portas mal.
Federica dio un salto,
se fue al mapa
y se metió en el mar.
Mosca y mosquito
Los juegos sonoros y el ritmo ágil hacen de esta poesía una lectura especialmente entretenida para los niños. Es un buen ejemplo del estilo cercano y desenfadado que caracteriza gran parte de la obra infantil de Gloria Fuertes.
Soy una mosca,
me quiero casar
con un mosquito
que sepa volar.
Soy un mosquito,
me quiero casar
con una mosca
que sepa bailar.
Soy una mosca
que sabe bailar,
y el violín también sé tocar.
Ti—ri—ri—rí,
ti—ri—ri—rá;
con mis patitas
yo llevo el compás.
Soy un mosquito,
ti—ti—ri—rí;
a nadie pico,
y vivo feliz.
Soy la araña
Gracias a su ritmo y a las repeticiones de «¡Tacatá, tacatá!», este poema resulta especialmente divertido para leer y recitar en voz alta.
Soy la araña
de España
que ni pica
ni araña,
bailo flamenco
en la pestaña.
Bailo con todas mis patas.
— ¡Tacatá, tacatá!
Me columpio en mi escenario,
entre flores y canarios
en mi tela de cristal.
— ¡Tacatá, tacatá!
Y se me olvida cazar;
si se cae mosquita o mosquito
a verme bailar invito.
— ¡Tacatá, tacatá!
Soy la araña
de España,
que ni pica
ni araña.
Soy la araña andaluza
y taco taconeo
si mira la lechuza.
— ¡Tacatá. Tacatá!
Soy la araña
de España,
bailo flamenco
en la caña.
— ¡Tacatá, tacatá!
Se me ha roto la tela
de tanto bailar.
Timotea la fea
Timotea descubre algo que cambia su vida: el placer de leer.
Timotea era buena y fea
Timotea duerme en la azotea.
La mamá de Timotea le dice que lea.
Timotea la fea se pone a leer
lee que te lee
y se le cambia la cara,
le crecen los ojos,
se convierte en guapa.
Y a Timotea,
la fea,
¡la nombran miss europea!
La cara de doña Sara
Con su característico sentido del humor, Gloria Fuertes transforma el retrato de una señora en un juego lleno de rimas e imágenes divertidas. Este poema invita a los niños a imaginar, dibujar y disfrutar del ritmo y la musicalidad de las palabras.
Se dibuja un redondel
con un lápiz o un pincel,
con mucho pelo, mucho moño,
ojos, cejas y un retoño;
nariz chata de alpargata,
las orejas como almejas,
los pendientes, relucientes,
las pestañas como arañas,
la boca de pitiminí,
Doña Sara es así.
El cuerpo, otro redondel
grande como un tonel
y en él se dibuja ahora
la falda de la señora;
las piernas flacas,
los zapatos de tacón
con hebilla y con pompón.
¡Qué señora tan señora,
Doña Sara servidora!
Cómo se dibuja un gato
Gloria Fuertes transforma una sencilla actividad de dibujo en una propuesta creativa y divertida. Dibujar un gato se convierte aquí en un juego de rimas y ocurrencias.
Vais a pasar un buen rato
mientras dibujáis un gato.
Para dibujar un gato
se dibuja un garabato.
—¡El garabato ya es gato!—
pero le faltan las cejas,
—oblicuas— y las orejas;
(las orejas son dos triángulos en pico)
y ahora el hocico.
El bigote es importante,
(un gato sin bigote
es como una trompa sin elefante).
(Un gato sin bigote
es como una jirafa sin cogote).
Los ojitos orientales
(hacia arriba),
las pupilas, verticales;
las uñas, descomunales...
...Y hay que repasar el rabo
(un rabi rabo muy tieso
porque el gato es muy travieso).
Y aquí tenéis: ¡Gato Fino!
El simpático felino,
que es dos veces animal,
porque es un gato y araña.
(¡Qué chiste sensacional!)
Cómo se dibuja un coche
Hasta un coche puede convertirse en un personaje cuando lo mira Gloria Fuertes.
Es difícil comprar coche,
¡qué derroche!
Es fácil, para dibujar un coche
no hay que usar mucho talento
y te pondrás muy contento
si dibujas un buen coche.
En un momento.
Cuatro ruedas, sí señor,
y cara cuadriculada con nariz
—la nariz es el motor,
el motor es la cabeza—,
¡qué destreza!
Luego un faro y otro faro
—son los ojos—,
¡qué descaro!
Es importante
el volante;
a este lado las dos puertas...
Las ventanillas abiertas
ya puedes estar contento.
¡Qué fácil es tener coche
en un momento!
Cómo se dibuja un castillo
Fantasmas, almenas y castillos encantados llenan estos versos de fantasía y creatividad, invitando a los niños a crear sus propios dibujos.
Para la niña chiquilla
y el niño chiquillo
estamos dibujando un castillo.
Este castillo encantado
está en un monte pelado.
Aunque tiene ya mil años
se conservan sus peldaños,
se conserva de este modo,
con sus fantasmas y todo,
sus almenas defensivas
sus torres reconstruidas,
es un castillo famoso
con su puente y con su foso;
las ventanas alargadas,
tiene dos en las fachadas.
Todo de piedra el castillo,
(no se ha inventado el ladrillo).
El camino es tortuoso,
empinado y peligroso…
Al llegar, llegas con asma,
y te recibe un fantasma…
Sí. Un fantasma con botijo
te abraza con regocijo.
¡Bienvenido, alma bendita!
(y te ofrece agua fresquita
y así el susto se te quita).
Un castillo de Castilla
¡siempre es una maravilla!
Cómo se dibuja un paisaje
Montañas, flores, un lago y un molino. Este poema convierte un dibujo en un pequeño viaje lleno de color.
Un paisaje que tenga de todo,
se dibuja de este modo:
unas montañas,
un pino,
arriba el sol,
abajo el camino,
una vaca,
un campesino,
unas flores,
un molino,
la gallina y un conejo,
y cerca un lago
como un espejo.
Ahora tú pon los colores;
la montaña de marrón,
el astro sol amarillo,
colorado el campesino,
el pino verde,
el lago azul
—porque es espejo del cielo como tú—,
la vaca de color vaca,
de color gris el conejo,
las flores…
como tú quieras las flores,
de tu caja de pinturas.
¡Usa todos los colores!
Cómo se dibuja una ballena
Comparaciones sorprendentes y escenas llenas de sensibilidad convierten a la ballena en uno de los personajes más fascinantes de toda la poesía infantil de Gloria Fuertes.
Cuando duerme la ballena
parece una isla desierta.
La «isla» se mueve y se conmueve
cuando se despierta.
—¿En qué se diferencia una ballena de una mariposa?
—En que la mariposa es mariposa
y la ballena es otra cosa.
La ballena no es sólo una cosa fenomenal,
la ballena es un animal.
La ballena no es sólo un animal,
es un pez gigantesco y original,
grande, grande, como una catedral.
—Es un cetáceo— dice el profesor.
—Pues a mí me parece un vapor.
Tiene surtidor
sobre la cabeza,
y después de nadar
se ducha con destreza.
La ballena
nunca va vacía,
porque va llena,
—de gaviotas—.
Cuando la ballena se queda dormida
con la boca abierta,
los pecadores valientes
aparcan las barcas
a la sombra de sus dientes.
La ballena es el único animal
que canta nanas para dormir al ballenito.
—Duérmete, balleno guapetón,
tu madre te protege del arpón.
—Duérmete, balleno, duérmete,
que los cazadores no te ven.
Cómo se dibuja una tormenta
Truenos, tejas volando y situaciones disparatadas convierten esta tormenta en una escena llena de humor.
Cayó teja por tejado,
sobre un pato mareado.
El viento por la azotea.
-se cayó la chimenea-.
Después de un trueno sonoro,
se cayó hasta el loro.
Del pinar cayó una piña
e hizo un chichón a una niña.
Del balcón se cayó un tiesto
e hizo un chichón a Modesto.
A lo lejos cayó un rayo
-¡Me desmayo!-.
Llueve, llueve, llueve, llueve.
-a salir nadie se atreve-.
El huracán ha surgido,
¡qué estampido,
nunca vi volar un nido!
-Agárrate a la escalera,
(aquí vuela hasta mi abuela).
El viento sopla sopleta.
-¡Se cayó la veleta!
El viento sopla- ¡de pena!
se cayó la antena.
Tormenta, tormento…
Se cayó el televisor.
Se cayó el cuento…
Lo siento.
-¿Oís al viento?
Avería en el mar
Con imágenes muy originales, este poema transforma el mar en una enorme casa de tejados y tejas, despertando la curiosidad y la imaginación.
El mar se acaba en el mar
en su tejado de olas,
que tienen forma de tejas
y forma de caracolas.
En los tejados del mar,
adivinanza adivina,
las brujas son los delfines
y los gatos las sardinas.
En los tejados del mar,
cuando se rompe una teja,
se sale el mar como loco
y se asustan las sirenas;
a esto lo llamo avería,
otros lo llaman galerna.
Y Dios es el albañil
que baja a arreglar las tejas.

Poemas para jugar con las palabras
Los juegos de palabras forman parte del estilo inconfundible de Gloria Fuertes. A través de rimas, sonidos, letras y asociaciones sorprendentes, la autora consigue despertar la curiosidad de los niños y demostrar que el lenguaje también puede ser una fuente de diversión y creatividad.
Estos poemas invitan a jugar con las palabras, descubrir nuevas expresiones y disfrutar de la musicalidad del idioma mientras se desarrolla el gusto por la lectura y la imaginación.
Poema a la eñe
Las palabras y sus sonidos son los protagonistas de este original homenaje a la letra ñ, uno de los símbolos más característicos del español.
Todo tiene eñe en España.
¡hasta España!
Eñe de coño o cigüeña que nos trae,
eñe la cizaña o la guadaña que nos lleva,
eñe la niña que nos enfría,
eñe la leña que nos calienta.
Eñe la caña con que pescamos,
eñe el paño que nos calienta,
eñe el maño que aún baila jota,
eñe la maña que maña ostenta,
eñe la uña que nos araña,
eñe extremeña.
Eñe de caño de fuente,
eñe de cuña que injerta,
eñe de añicos,
eñe de mierda,
o eñe de niño, que somos todos
los que aún latimos por un poema.
Parejas
Una sucesión de parejas imposibles y juegos de palabras dan forma a una de las poesías más musicales de Gloria Fuertes.
Cada abeja con su pareja.
Cada pato con su pata.
Cada loco con su tema.
Cada tomo con su tapa.
Cada tipo con su tipa.
Cada pito con su flauta.
Cada foco con su foca.
Cada plato con su taza.
Cada río con su ría.
Cada gato con su gata.
Cada lluvia con su nube.
Cada nube con su agua.
Cada niño con su niña.
Cada piñón con su piña.
Cada noche con su alba.
Con un cero
Este ingenioso poema juega con los números y la imaginación, dos elementos muy presentes en la poesía infantil de Gloria Fuertes. Su carácter lúdico hace que resulte especialmente atractivo para los niños.
Con todo se puede hacer algo.
Hasta con un cero
—que parece que no vale nada—:
se puede hacer la Tierra,
una rueda,
una manzana,
una luna,
una sandía,
una avellana.
Con dos ceros
se pueden hacer unas gafas.
Con tres ceros,
se puede escribir:
y0 0s quier0

Poemas con valores para niños
Además del ingenio y los juegos de palabras, muchos poemas de Gloria Fuertes transmiten mensajes sobre la paz, la solidaridad, el respeto y la importancia de disfrutar de las pequeñas cosas.
Sus versos invitan a reflexionar de una forma sencilla y cercana, y permiten hablar con los niños sobre la paz, la amistad o la solidaridad de una forma natural.
Los juguetes son para jugar
Gloria Fuertes siempre defendió valores como la paz, la amistad y el respeto. En este breve poema recuerda, con un lenguaje sencillo y directo, que los juguetes están hechos para disfrutar, imaginar y compartir, nunca para fomentar la violencia. Por ello, sigue siendo una de sus poesías más actuales y utilizadas en el ámbito educativo.
Los juguetes son para jugar
(de verdad)
No para jugar a matar (de mentira)
Las pistolas (ni de agua)
El revólver (ni de broma)
La escopeta (ni tocarla)
Los juguetes para todo
Y las armas para nada.
Canciones
Con apenas unos versos, este poema invita a mirar más allá de las apariencias.
Lo importante de un niño
no es que sea un empollón
y recite como un loro
sin entender la lección.
Lo importante de un gato
es que cumpla sus funciones
—no que sea blanco o negro—
sino que cace ratones.
La gente corre tanto
A través de una reflexión sencilla y accesible para los niños, Gloria Fuertes invita a detenerse y observar el mundo con más calma. Es un poema breve pero lleno de significado.
La gente corre tanto
porque no sabe dónde va,
el que sabe dónde va,
va despacio,
para paladear
el ir llegando.
Niños de Somalia
Aunque es una poesía corta, transmite un mensaje profundo sobre la solidaridad y la empatía. Gloria Fuertes demuestra aquí su sensibilidad hacia la realidad de otros niños en distintas partes del mundo.
Yo como
Tú comes
El come
Nosotros comemos
Vosotros coméis
¡Ellos no!
Todo está en su sitio
Un poema breve que juega con el orden natural de las cosas.
Los lobos en el monte,
los pollitos en el corral,
los peces en el agua,
los barcos en el mar.
Ya todo está en su sitio,
ya todo en su lugar.
Los niños en la escuela
y los patos a volar.
Poemas de Gloria Fuertes para niños de primaria
Los poemas de Gloria Fuertes forman parte habitual de las actividades de lectura en muchos colegios. Gracias a su lenguaje cercano y a sus rimas fáciles de recordar, pueden disfrutarse desde los primeros cursos de primaria hasta los últimos años de esta etapa.
Aunque cada niño tiene sus propios gustos e intereses, algunas poesías suelen resultar más adecuadas según la edad y el nivel de comprensión lectora.
No todos los niños disfrutan de los mismos poemas. Estas recomendaciones son orientativas y pueden ayudarte a escoger lecturas adecuadas según la edad y el nivel de comprensión, pero lo más importante es respetar los gustos y la curiosidad de cada niño.
Poemas para niños de 6 a 8 años
En estas edades suelen funcionar mejor los poemas breves, con ritmo marcado, repeticiones y personajes cercanos al universo infantil.
Algunas buenas opciones son:
Poemas para niños de 8 a 10 años
A medida que avanzan en la lectura, muchos niños disfrutan de historias más elaboradas y personajes con mayor protagonismo.
Entre los poemas más recomendables para estas edades destacan:
- El gato Garabato
- El cocinero distraído
- El gusano sano
- El burro en la escuela
- Don Pato y Don Pito
- La pata mete la pata
- Soy la araña
- La cara de doña Sara
- Cómo se dibuja un gato
- Cómo se dibuja un castillo
- Adivina, adivinanza: El murciélago
- Timotea la fea
- La pulga Federica
En estas edades muchos niños disfrutan especialmente de historias más largas y personajes llenos de humor y ocurrencias.
Poemas para niños de 10 a 12 años
En los últimos cursos de primaria, muchos niños ya son capaces de apreciar mensajes más profundos y reflexiones sencillas sobre la vida, la amistad o la sociedad.
Algunas poesías especialmente interesantes para estas edades son:
- Don Libro está helado
- Cómo se dibuja una ballena
- Avería en el mar
- Poema a la eñe
- Los juguetes son para jugar
- La gente corre tanto
- Todo está en su sitio
- Niños de Somalia
- Los doce meses
- A la prima primavera
- Versos de la madre
- El camello cojito
- Canciones
«Un niño con un libro de poesía nunca está solo.»
Gloria Fuertes
¿Por qué siguen gustando sus poemas?
Décadas después de haber sido escritos, los poemas de Gloria Fuertes siguen formando parte de la infancia de muchos niños. Sus versos continúan leyéndose en colegios, bibliotecas y hogares porque conservan una frescura y una cercanía que resultan difíciles de encontrar en otros autores.
Una de las razones de su éxito es su capacidad para mirar el mundo desde la perspectiva de los niños. Gloria Fuertes sabía observar los pequeños detalles de la vida cotidiana y transformarlos en historias llenas de fantasía, ingenio y sensibilidad.
Además, sus poemas utilizan un lenguaje sencillo y accesible, lo que permite que los niños disfruten de la lectura sin sentirse abrumados por palabras difíciles o mensajes complicados. Sus rimas son fáciles de recordar y muchas de sus poesías invitan a jugar con el sonido de las palabras.
Por todo ello, varias generaciones de niños han crecido con sus versos y siguen descubriéndolos hoy en casa, en los colegios y en las bibliotecas.

Libros de Gloria Fuertes para niños y familias
Si después de leer sus poemas quieres seguir descubriendo el universo de Gloria Fuertes, existen algunas ediciones especialmente cuidadas que merece la pena conocer. Son libros para conservar durante muchos años y disfrutar tanto en casa como en el aula.
El libro de Gloria Fuertes para niñas y niños
Esta edición de Blackie Books reúne gran parte de la literatura infantil de Gloria Fuertes en un volumen pensado para acompañar a los niños durante mucho tiempo. Incluye 139 poemas y cuentos, además de fotografías, cartas, textos inéditos y numerosos materiales relacionados con la autora.
En sus páginas aparecen muchos de sus personajes más conocidos, como «La pata mete la pata», «Piopío Lope, el pollito miope» o «La oca loca». Si buscas una edición bonita para regalar o para disfrutar en familia, descubre «El libro de Gloria Fuertes para niñas y niños» de Blackie Books, una de las recopilaciones más completas y cuidadas publicadas hasta la fecha.

El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida
Para quienes quieran conocer mejor a la autora, esta edición también publicada por Blackie Books reúne más de 300 poemas, fotografías inéditas, dibujos realizados por la propia Gloria Fuertes y una completa biografía.
Se trata de un libro especialmente recomendable para adultos, docentes y familias interesadas en descubrir no solo sus poesías infantiles, sino también la vida y la trayectoria de una de las grandes figuras de la literatura española del siglo XX. Si te apetece profundizar en su obra y conocer muchas curiosidades sobre su vida, puedes descubrir aquí «El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida», una edición extraordinariamente cuidada y llena de material inédito.

Si buscas un regalo especial para un niño o quieres tener en casa una recopilación para toda la vida, merece mucho la pena echar un vistazo a «El libro de Gloria Fuertes para niñas y niños» de Blackie Books. Su cuidada edición y la gran cantidad de poemas y cuentos que reúne lo convierten en uno de los mejores libros de Gloria Fuertes publicados hasta ahora.
Quién fue Gloria Fuertes
Gloria Fuertes fue una de las escritoras más queridas por varias generaciones de niños. Nacida en Madrid en 1917, convirtió la poesía en un juego lleno de imaginación y consiguió acercar los versos a miles de familias gracias a sus libros y a sus apariciones en televisión.
Aunque escribió poesía para adultos, teatro, cuentos y numerosos textos literarios, alcanzó una enorme popularidad gracias a sus obras dirigidas al público infantil. Su estilo se caracterizaba por el ingenio, la sencillez, los juegos de palabras y la capacidad de transmitir mensajes profundos a través de un lenguaje cercano y accesible.
Durante las décadas de 1970 y 1980 se convirtió en una figura muy conocida para varias generaciones de niños gracias a sus colaboraciones en programas de televisión infantiles. Su forma de recitar poemas y contar historias ayudó a acercar la poesía a muchísima gente.
Los animales, la naturaleza, la amistad, la paz y la infancia fueron algunos de los temas más presentes en sus obras. A través de personajes entrañables y situaciones llenas de creatividad, Gloria Fuertes consiguió que la poesía resultara divertida y cercana para los niños.
Su trabajo fue reconocido con numerosos premios y, décadas después de su fallecimiento, sus poemas siguen leyéndose en colegios, bibliotecas y hogares de todo el mundo. Muchas de sus poesías continúan formando parte de actividades escolares y proyectos educativos destinados a fomentar la lectura y la creatividad.
Hoy en día, Gloria Fuertes sigue siendo una referencia imprescindible de la poesía infantil y una de las autoras más queridas por niños, familias y docentes.
Nota autobiográfica: uno de los poemas más personales de Gloria Fuertes
Aunque Gloria Fuertes es conocida sobre todo por sus poesías infantiles, también escribió poemas para adultos llenos de sinceridad y emoción. Uno de los más conocidos es «Nota autobiográfica», donde la autora repasa algunos de los momentos más importantes y difíciles de su vida con el estilo cercano y directo que siempre la caracterizó.
Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre,
se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
—pero Dios y el botones saben que no lo soy—,
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.
Preguntas frecuentes sobre Gloria Fuertes y la poesía infantil
Entre los poemas infantiles más conocidos de Gloria Fuertes destacan «Mi cara», «El camello cojito», «Doña Pito Piturra», «El gato Garabato» y «La pata mete la pata». Muchas de estas poesías siguen utilizándose en colegios y actividades de animación a la lectura.
Algunos de los poemas breves más recomendables para niños son «Abeja», «Caracol», «Con un cero», «La oveja» y «Gallinita ciega». Sus rimas sencillas hacen que muchos niños los aprendan y recuerden con facilidad.
Muchos de sus poemas pueden disfrutarse desde educación infantil gracias a su ritmo y sonoridad. Sin embargo, la mayoría resultan especialmente adecuados para niños de primaria, ya que combinan musicalidad, creatividad y mensajes fáciles de comprender.
Gloria Fuertes consiguió acercar la poesía a generaciones de niños mediante un lenguaje sencillo, personajes divertidos y temas cercanos a la infancia. Su obra sigue siendo una referencia fundamental dentro de la literatura infantil española.
Sus poesías suelen transmitir valores como la empatía, la amistad, la imaginación, el respeto por los animales, la curiosidad y el gusto por la lectura. Todo ello desde una perspectiva cercana y accesible para los niños.
La poesía permite jugar con las palabras, descubrir nuevas formas de expresarse y disfrutar del ritmo del lenguaje. Además, leer poemas juntos puede convertirse en uno de esos pequeños momentos que los niños recuerdan durante mucho tiempo.