Las emociones forman parte de la vida de la persona ya desde el nacimiento, y acompañan, motivan e inciden fuertemente en nuestra conducta. Los sentimientos y las emociones están siempre presentes en cualquier situación, e impulsan la manera de hacer, de sentirse y de relacionarse de cada uno. Una buena gestión de las emociones es fundamental para unas relaciones saludables y de calidad. Cuando no se tiene consciencia de su influencia las emociones pueden generar reacciones desagradables o poco socializadas, que hieren a los otros y hacen sentir mal a uno mismo.

Contenido

Somos seres fundamentalmente emocionales.

Todo lo que hacemos está acompañado por las emociones. Cuando los procesos de aprendizaje incluyen simultáneamente cognición y emoción se producen resultados profundos y de larga duración.

Cuando hay ESPERANZA siempre hay posibilidad de cambio. Es uno de los sentimientos más positivos y constructivos que puede experimentar un ser humano.

Cuando hay ESPERANZA siempre hay posibilidad de cambio. Es uno de los sentimientos más positivos y constructivos que puede experimentar un ser humano.

La cuestión es aprender a diferenciar la emoción de la reacción que provoca. A diferencia del sentimiento y de la emoción, la conducta sí que se puede reprimir, reconducir y modificar. La agresión se puede y se debe reprimir porque hace daño, y se conseguirá hacer cuando cada uno encuentre una manera alternativa, no agresiva, de manifestar y liberar la presión que desata la emoción. Educar las emociones no consiste en reprimirlas, pero sí que se puede reconducir la reacción espontánea de las emociones negativas. Ayuda a atenuarlas el intentar potenciar las positivas.

En nuestra sociedad estamos poco acostumbrados a hablar de emociones y sentimientos, y cuando lo hacemos es para reprimirlos: “no te enfades”, “no estés triste”, “no estés celoso”, “no tengas miedo”, “no sientas rabia”, “no llores”. Esta es la educación emocional que hemos recibido la mayoría. Pero no se trata tanto de no sentir, sino de intentar entender y aceptar lo que el niño siente y que aprenda a gestionar las reacciones.

La SORPRESA es una emoción momentánea. Abres la puerta y ¡SORPRESA! Después, detrás de esa puerta, siempre hay otra EMOCIÓN que la acompaña.

La SORPRESA es una emoción momentánea. Abres la puerta y ¡SORPRESA! Después, detrás de esa puerta, siempre hay otra EMOCIÓN que la acompaña.

“Emotion regulation”

Experimentamos emociones continuamente. Las emociones tienen una función adaptativa, nos ayudan a adaptarnos mejor a nuestro entorno. Es por eso que todas las emociones son legítimas, el problema es lo que hacemos con las emociones que experimentamos. Tengo derecho a sentir rabia, pero eso no me permite agredir a nadie. Hay que regular las emociones para evitar comportamientos de riesgo.

En los últimos años las investigaciones científicas sobre “Emotion regulation”, esta es la expresión que se utiliza, donde Gross es uno de los referentes más reconocidos internacionalmente en regulación emocional, han aportado conocimientos que están cambiando el concepto de personalidad y trastorno psicológico.

Además de la educación algunos consideran que la personalidad, en el fondo, es un estilo emocional de comportamiento, donde la forma de regulación emocional es lo que la determina. Los trastornos psicológicos en el fondo son carencias en la capacidad de regulación emocional. La violencia es una manifestación de la ira que no se es capaz de regular de forma apropiada. Sólo la regulación de la ira, como estrategia para la prevención de la violencia, debería ser un objetivo fundamental de la educación.

Lo que más deseamos en esta vida, que para la mayoría es la felicidad, es el resultado de una regulación emocional que produce bienestar emocional consciente. Por estas y múltiples otras razones la regulación emocional tiene que ser un elemento clave en la práctica educativa.

¡YA ESTÁ BIEN! La IRA es un sentimiento que aparece con mucha intensidad. Lo que hay detrás de esa explosión es muchas veces FRUSTRACIÓN, DECEPCIÓN, DOLOR.

¡YA ESTÁ BIEN! La IRA es un sentimiento que aparece con mucha intensidad. Lo que hay detrás de esa explosión es muchas veces FRUSTRACIÓN, DECEPCIÓN, DOLOR.

Somos analfabetos emocionales.

La educación emocional es una asignatura pendiente para muchos, y por ello tenemos dificultades a la hora de educar emocionalmente a nuestros hijos y alumnos.

Vamos ganando terreno. Hace un tiempo sí que se podía hablar de un grave analfabetismo, pero cada vez más este aspecto va mejorando. A día de hoy, con todas las innovaciones que se están haciendo y con la formación que van teniendo los profesores, es algo que dentro de la escuela ya empieza a estar muy presente. Ya se habla de que sin emociones no hay aprendizaje. Aún así hay gente a la que le está costando porque no ha sido educada desde la infancia, y empezar esto de adulto cuesta más o menos en función de las experiencias que se hayan vivido.

¿Son los niños de hoy más conscientes de sus emociones?

En esto influye cómo es hoy la sociedad. Antes en la familia, aún sin saberlo, había una educación emocional que surgía espontáneamente. Hoy en las familias cada vez hay más incomunicación, y es por eso que una educación que antes se producía de una manera natural ahora se está perdiendo.

Quizás es por eso que hace falta ahora más educación emocional, porque este tema antes lo suplía de una forma más natural la familia y las relaciones que había en la sociedad. Relaciones que se están perdiendo y por ello esa educación emocional se ha de introducir ahora de una forma más artificial.

Probablemente a nivel escolar los docentes han aprendido, tienen otra actitud delante de los niños y de las emociones, pero a nivel familiar nos hemos encallado.

La CALMA es un estado psicológico y conductual, que transmite TRANQUILIDAD y CONTROL EMOCIONAL. Es una excelente HABILIDAD EMOCIONAL.

La CALMA es un estado psicológico y conductual, que transmite TRANQUILIDAD y CONTROL EMOCIONAL. Es una excelente HABILIDAD EMOCIONAL.

Cómo los niños expresan sus emociones

Cuando los niños expresan sus emociones ¿Cómo se les ha de ayudar a contactar con eso que están sintiendo, a ponerle nombre, a expresarlo, a darle una forma?

De entrada se ha de acoger esa emocionalidad. Muchos adultos tendemos a negarla, a prohibirla: “no llores”, “esto no da miedo”… Tenemos la tendencia a negar, porque pensamos que negando esa emoción desaparecerá.

Lo primero que hemos de hacer si queremos ayudar al niño es aceptar esa emoción, porque es legítima y los niños tienen que saber que tienen derecho a sentir. Una vez acogida hemos de conducir al niño a que la acepte y la modifique si es necesario.

¿Qué es lo que se ha de modificar? Lo que el niño ha de modificar es la intensidad de la emoción. Un niño puede tener miedo, aunque esa misma situación a otro niño pueda no generarle miedo a él se lo produce. Si le ayudamos a que ese miedo se haga pequeño esa emoción no le hará daño. Aunque el niño tiene derecho a sentir ese miedo es mejor que no le haga daño, por eso lo hemos de transformar.

¿Cómo puede ser consciente un niño de que siente ANGUSTIA? La ANGUSTIA aparece cuando NOS SOBREPASA un sufrimiento o una situación que estamos viviendo.

¿Cómo puede ser consciente un niño de que siente ANGUSTIA? La ANGUSTIA aparece cuando NOS SOBREPASA un sufrimiento o una situación que estamos viviendo.

¿Cómo puede un niño tomar consciencia de sus emociones?

El proceso de identificar una emoción, aceptarla, aprender a regularla y tener estrategias para llegar a algo que es muy importante ―el propio bienestar― es un camino largo.

Los niños pequeños confunden las emociones. Hemos de aprovechar todas las situaciones que se nos brindan en el día a día, y partiendo de ahí los niños van aprendiendo a diferenciar. Un niño puede estar enfadado y estar hablándonos de tristeza. Es todo un largo proceso, en el que es importante también hacer que se den cuenta de donde sienten las emociones. Es un aprendizaje para el que se necesitan muchos años, el hecho de saber incluso cuando sientes una emoción en que parte del cuerpo la notas.

Lo primero que el niño ha de hacer para tomar consciencia de sus emociones es ponerles un nombre, y diferenciar una emoción de otra. Después aceptarlas.

La culpa nos puede inmovilizar. Es como una losa que nos impide avanzar en determinados momentos de nuestra vida.

La culpa nos puede inmovilizar. Es como una losa que nos impide avanzar en determinados momentos de nuestra vida.

¿Cómo contribuye a la felicidad la toma de contacto con las emociones?

Si uno puede regular su estado de ánimo, si puede regular la conducta con la que se relaciona con los demás, seguramente tendrá más posibilidades de bienestar que si se encuentra encallado en su propio malestar o si lo causa en los otros.

Es imprescindible aprender a regular esa mirada hacia adentro, hacia mí mismo y cómo me siento, y también la mirada hacia afuera: “mira, te explico cómo me siento”. Es algo que revierte en el propio bienestar y en el de los demás. Es algo que contribuye a una sociedad más sana y debería ser un objetivo de las escuelas: el formar personas felices, con bienestar y además con conocimientos, que sepan estar en esta vida de manera humana. Es una forma de mejorar este mundo.

La EUFORIA es una emoción INTENSA, que aparece cuando la alegría se desborda. La euforia puede ser individual o colectiva.

La EUFORIA es una emoción INTENSA, que aparece cuando la alegría se desborda. La euforia puede ser individual o colectiva.

¿Cómo regular las emociones? ¿Cómo enseñar a los niños?

Para regular las emociones cada persona tiene estrategias diferentes. A alguien le puede ir bien bailar o ir a correr, y a otra persona le puede funcionar utilizar la cabeza. Dependiendo de las habilidades y del potencial de cada cual se utilizará una estrategia más visual, más de hablar, más de mover el cuerpo…

¿Y cómo se les enseñan a los niños esas estrategias? Partimos de la base de que los adultos que acompañamos a los niños los modelamos ¿Cómo les modelamos? Los modelamos a través de nuestro modelo y de nuestro ejemplo.

Los niños aprenden por imitación, aprenden de aquello que ven. Si ven a unos adultos que regulan las propias emociones, que hablan, que tienen una mirada interna, que transforman sus actitudes, que transforman su comportamiento, que acogen, que aman, que llevan las emociones a la cotidianidad, que siempre las tienen presentes… ¿qué más queremos? Es aprendizaje por inmersión.

El arte es también una excelente forma de gestionar las emociones. Aunque no se haga de una manera consciente, cuando una persona trabaja artísticamente está expresando y vertiendo todas sus emociones. En el arte, en el juego… por la presión que se hace sobre el papel, por el tema que se escoge, por los colores… es una forma de sacar afuera y expresar el mundo emocional que tenemos dentro.

Cuando tenemos una situación favorable, algo que nos gusta mucho, cuando hemos obtenido algo que deseábamos… sentimos alegría.

Cuando tenemos una situación favorable, algo que nos gusta mucho, cuando hemos obtenido algo que deseábamos… sentimos alegría.

‘Mundo de emociones’, un recurso educativo para el profesorado

Un recurso educativo que se ha creado para trabajar la educación emocional en primaria. Ha sido un trabajo intenso, hecho con mucha consciencia y ganas de que la educación emocional tenga recursos de calidad para animar a muchos profesores y profesoras a incluirla en el aula.

Mundo de emociones’ es una colección que se compone de seis cuadernos y una propuesta didáctica para el profesorado, proporcionando estrategias y habilidades para alcanzar un mejor crecimiento personal y para favorecer un desarrollo integral de las relaciones sociales.

‘Mundo de emociones’, de María Teresa Abellán Pérez y Meritxell Martí Orriols

Las autoras son María Teresa Abellán Pérez y Meritxell Martí Orriols. Ellas han seguido la metodología propuesta por el GROP (Grup de Recerca en Orientació Psicopedagògica), un grupo de investigación consolidado y reconocido que se creó en 1997 en la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Barcelona, cuya línea de investigación principal es la educación emocional. Además, en la creación de esta colección, las autoras han aportado toda su experiencia docente y su creatividad.

Mundo de emociones’ ofrece seis cuadernillos (uno para cada curso), que están distribuidos según la agrupación que ha hecho el GROP de las emociones: la consciencia emocional, la regulación emocional, las habilidades sociales y las habilidades para el bienestar, pero hay también un gran bloque que es el de la autoestima y la autonomía que han de tener los niños.

Incluye un apartado importante que es la guía para las familias. Según Daniel Goleman las familias son el modelo número uno al que siguen los niños. A veces los profesores intentan educar algunos aspectos, pero la familia lo tiene más fácil porque es una influencia mucho más directa: de padres a hijos.

¿Existe la envidia entre los niños. Una de esas emociones que, en función de cómo la enfoquemos, nos puede ayudar a progresar en la vida.

¿Existe la envidia entre los niños. Una de esas emociones que, en función de cómo la enfoquemos, nos puede ayudar a progresar en la vida.

La autoestima

Cuando hablamos de regular las emociones la autoestima es importante, es la base de todo lo demás. Es como una semilla que se planta cuando nacemos, que se va regando y va creciendo. Los entornos, los contextos y las situaciones son muy variados. Hay gente que no llega a tener autoestima nunca o que la llega a tener muy tarde. Hay quien no, quien comienza a tenerla desde una edad temprana.

La autoestima es darse cuenta desde la consciencia de quién soy, entrar dentro de uno mismo, aceptarse y respetarse. Y también querer trabajarse, porque siempre hay cosas que mejorar.

La empatía

A los niños se les ha de acompañar en el descubrimiento de qué sienten los otros, y para eso se han de aprovechar todas las situaciones que se nos presentan en el día a día. ¿Por qué los niños pueden saber qué sienten los otros?, pues porque saben lo que sienten ellos mismos.

La causa del miedo puede ser diversa, pero todo el mundo sabe qué es el miedo. Qué ocurre si por ejemplo negamos el miedo: “no tengo miedo”, “el miedo no está bien visto y yo no tengo miedo”. Si no lo reconozco en mí, difícilmente lo reconoceré en el otro. Si uno no sabe nunca que tiene miedo, le costará más saber que el otro tiene miedo.

Un trabajo de empatía quiere decir trabajar primero el autoconocimiento, para la conexión con las propias emociones, y después, sobre todo con niños pequeños que no tienen aún las vías cerebrales hechas para ser auténticamente empáticos, se les ha de sensibilizar para que sepan que el otro tiene una emoción. Los niños están abiertos a querer saber que sienten los otros, y lo agradecen y lo disfrutan.

Un niño desde muy pequeño tiene una creatividad infinita, una capacidad infinita de hacerse preguntas, de tener intereses, de empatizar con todo lo que se mueve a su alrededor… pero algo falla en el sistema educativo para que al convertirnos en adultos perdamos estas habilidades. El objetivo fundamental de la escuela debería ser el conseguir que un alumno no pierda nunca estas capacidades. Si los adultos fuéramos como es un niño de P3, pero además con los recursos que hemos aprendido en el tiempo, seguramente la transformación del mundo sería mucho más fácil.

Se da la paradoja de que un alumno puede saber colocar a Neptuno en el Sistema Solar, pero no sabe dónde poner su rabia, su pena, sus celos… Se trata de darle a las emociones el lugar que le corresponden.

Cómo las emociones contribuyen al aprendizaje

Activar la emoción en un niño garantiza que se le quede grabado de una manera especialmente poderosa el conocimiento. Partiendo de que las emociones existen siempre, de que no existe la “no emoción”, y por tanto el cerebro emocional está siempre en activo. Todo acto de aprendizaje está acompañado de emociones.

Depende de qué emociones el niño sienta hará que esa experiencia de aprendizaje quede grabada de una manera o de otra, pero grabada quedará. Puede quedar grabada como un elemento muy desagradable, que llevará al niño al rechazo y a no querer repetir esa experiencia, y a sentir incluso asco. O ser una experiencia gratificante y de disfrute que conllevará el deseo de repetirla, y ese deseo de repetirla hará que se desee continuar aprendiendo.

En la memoria queda grabado tanto el “¡esto no lo quiero y no quiero repetirlo, no quiero volver a pasar por aquí!” como queda grabado el “¡fantástico, quiero continuar explorando esto porque me ha gustado!”.

En la educación vamos ganando terreno en lo que respecta a saber entender el poder de la emoción para activar el aprendizaje.

Si un niño muestra pereza… algo pasa.Un niño, por naturaleza, no siente pereza. O está enfermo, o tiene algún problema. ¿Ha pasado algo en el cole ¿Hay algún problema

Si un niño muestra pereza… algo pasa.Un niño, por naturaleza, no siente pereza. O está enfermo, o tiene algún problema. ¿Ha pasado algo en el cole ¿Hay algún problema

Consejos para los padres

La principal recomendación es que se hable. Cuantas veces al final del día decimos “pienso…”, “¿has pensado?”, “deberíamos pensar…”, “¿tú qué piensas?”… ¿Y cuantas veces al final del día decimos?  “siento…”, “he sentido…”, “¿cómo te has sentido?”… No estamos acostumbrados a hablar de las emociones.

Y las hemos de traer a la cotidianidad, les hemos de dar evidencia y hemos de hacer que existan, porque si no esas emociones continúan escondidas. Y continúan escondidas porque los adultos, que somos quienes las hemos de sacar a la luz, no hemos crecido en un ambiente en el que las emociones tuviesen la misma cotidianidad que cualquier otro aspecto humano. Por lo tanto primero hemos de hacer un esfuerzo, después de hacerlo las emociones fluyen y en la familia se  habla de emociones y sentimientos de una manera absolutamente normal.

Si queremos que nuestros hijos hablen de emociones y las conozcan les hemos de dar ejemplo de que nosotros también somos capaces de explicar nuestras emociones. El ejemplo es la mejor manera de aprender, y nuestra postura ante este tema ―a veces llevamos una máscara y no dejamos ver como somos― es muy importante. Que los niños vean que es un tema normal del que se habla, que los adultos también nos equivocamos y que no pasa nada.

Y se ha de observar mucho a los niños, porque no siempre que miramos vemos que hay. La observación es una buena herramienta para profesores y para padres.

Cuentos para niños sobre emociones y sentimientos

Cuadernos y diccionarios de emociones

‘Emocuaderno, educación emocional en casa’, de Cristina Gutiérrez Lestón

Emocuaderno, educación emocional en casa‘  es una divertida guía práctica para entender qué es la educación emocional, cómo puede ayudar en la educación de nuestros hijos y cómo podemos introducirla en casa de forma fácil e inspiradora. Está escrito por Cristina Gutiérrez Lestón, educadora emocional y directora de La Granja escuela de Santa María de Palautordera.

Todos sabemos la importancia que tiene la autoestima, la autonomía, la empatía o la conciencia emocional para la felicidad, pero EL CÓMO conseguirlo es donde a menudo radica la dificultad. CÓMO entrenar a nuestros hijos en la no dependencia, CÓMO enseñarles la autonomía emocional para que ellos mismos sean capaces de estar bien, a pesar de que lo demás no lo esté, o CÓMO hacer que sean más fuertes por dentro es la intención de este libro y a lo que están destinadas las dinámicas y juegos que incluye; juegos que funcionan porque los han probado previamente centenares de niños y familias en “La Granja”, la granja escuela de Santa María de Palautordera.

'Emocuaderno, educación emocional en casa', de Cristina Gutiérrez Lestón

‘Emocionario’, de Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel

Emocionario‘ nos va definiendo, comparando. Describe, con sencillez, cuarenta y dos estados emocionales para aprender a identificarlos y, así, poder decir lo que realmente sentimos.

'Emocionario', de Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel

Las emociones están presentes durante toda la vida. Algunas veces sabemos lo que nuestros hijos sienten sin necesidad de hablar. En otras ocasiones las palabras son imprescindibles para entender que le sucede. Este diccionario de emociones es un regalo para toda la vida

‘Laberinto del alma’, de Anna Llenas

‘Laberinto del alma‘ es un recorrido por nuestra emociones a través de las originales ilustraciones de Anna Llenas. El alma se expresa mediante imágenes, y las imágenes nos transmiten emociones, sentimientos, estados internos. Algunos de ellos son amables, luminosos, y otros bien oscuros. Los hay que te llenan de ánimo y de energía, y otros, no sabes bien cómo, te vacían.

Este libro te invita a reencontrarte con cada uno de estos estados del alma en un viaje hacia ti mismo. Aquí sólo encontrarás algunos de esos estados, pero hay muchos más, porque el camino del alma no tiene fin, siempre habrá matices y nuevas emociones para sentir y descubrir. Como en un laberinto, hay giros y obstáculos, pasajes claros y callejones sin salida, pero gracias a tu intuición podrás ir encontrando el camino. El resultado de todo ello será un conocimiento mejor y más profundo de ti mismo. ¡Disfruta del viaje! Aquí puedes ver algunas páginas.

'Laberinto del alma', de Anna Llenas

‘Recetas de lluvia y azúcar’,  de Eva Manzano y Mónica Gutiérrez

Este original libro es un recetario de emociones. ‘Recetas de lluvia y azúcar‘ por un lado hace una precisa descripción, completamente surrealista, de las emociones: desde la simpatía o el egoísmo hasta la gratitud o la tristeza. Por otro lado, ofrece recetas con los ingredientes necesarios e imaginarios y cómo cocinarlos para manejar las emociones, por ejemplo, para no perder la esperanza, dejar de estar enfadado, ser cariñoso o combatir la pereza. Es un libro con mucho encanto, un estupendo regalo para grandes y pequeños.

'Recetas de lluvia y azúcar', de Eva Manzano y Mónica Gutiérrez

‘El gran libro de las emociones’,  de Mary Hoffman y Ros Asquith

Este álbum empieza con la siguiente pregunta: ¿Cómo te sientes hoy?¿Contento? ¿Triste? ¿Aburrido? ¿Animado?… ¿O una mezcla de todo esto y más…?

Esto conlleva a una presentación de una serie de emociones y sentimientos, descrita en cada página del libro con ejemplos. Descubre muchos tipos de emociones diferentes con los niños de este libro, mira si encuentras emociones que se correspondan con las tuyas, o que te ayuden a entender lo que sienten otras personas…

El gran libro de las emociones‘ es un álbum para favorecer el diálogo sobre las emociones con la familia, maestros o amigos, recomendable para niños a partir de 4 o 5 años.

'El gran libro de las emociones', de Mary Hoffman y Ros Asquith

Libros para niños sobre los miedos

‘¡A la cama, monstruos!’, de Isabelle Bonameau

¡A la cama, monstruos!’ es una manera divertida de afrontar y superar los miedos nocturnos. ¿Cómo dormir tranquilo cuando se tiene miedo de los monstruos? ‘Tu gatito Sufi vela por ti’, dice a Gabi su mamá. Bueno, ¡en marcha por el bosque donde se esconden los monstruos! Con una cama mágica y un gatito vigilante, todo parece posible… Gabi y Sufi se encuentran con la Bruja, el ogro y el Lobo feroz. Cada vez, Sufi da un rugido: ¡Rauuuoo! Los monstruos se mueren de miedo. ¡Ala! ahora poneos vuestros pijamas y todos a la cama. ¡Buenas noches! A partir de 3 años.

‘¡A la cama, monstruos!’, de Isabelle Bonameau

‘Yo mataré monstruos por ti’, de Santi Balmes y Lyona

Martina tiene miedo por las noches. Cree que bajo el suelo de su habitación se esconde un mundo habitado por monstruos que caminan con la cabeza hacia abajo. ¿Qué pasaría si la frontera entre ambos mundos se rompiera?

Es el primer libro que publica Santi Balmes, conocido por ser el líder de la banda de pop Love of Lesbian. Este libro cuenta una historia que está inspirada en un miedo nocturno que el propio Santi tenía cuando era pequeño.

‘Yo mataré monstruos por ti’, de Santi Balmes y Lyona

‘El Intruso’, de Pablo Pérez Antón y Cristina Sitja Rubio

El Intruso’ es un cuento para comentar y conversar. A partir del día en el que un balón entra por la ventana de su habitación, el joven protagonista de esta historia no encontrará paz… ¿Qué quiere esa pelota entremetida? ¿Querrá ocupar su espacio? El protagonista observa como el balón va ocupando su habitación, entablando amistad con sus otros juguetes. Sus intenciones no pueden ser buenas. Obsesionado, tomará medidas contra el intruso y, quizá, de esta manera tan solo logrará complicar su situación. Un cuento con un toque claustrofóbico sobre una obsesión. Un cuento para reflexionar sobre las dinámicas de grupo, los nuevos llegados, los cambios, el lugar que cada uno acaba ocupando en el mundo.

‘El Intruso’, de Pablo Pérez Antón

‘Una pesadilla en mi armario’, de Mercer Mayer

¿Quién no ha tenido miedo alguna noche? Y es que, a veces, las pesadillas se esconden en los armarios y desde allí nos asustan. Esta historia nos enseñará a espantarlas.

‘Una pesadilla en mi armario’, de Mercer Mayer

‘¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde!’, de Ed Emberly

Al abrir este libro lo primero que encontramos son dos grandes ojos amarillos. Al dar vuelta a la página nos damos cuenta de que son los ojos de un monstruo cuya horrible cara va apareciendo poco a poco: primero su larga nariz azul; luego sus filosos colmillos, hasta que es desenmascarado totalmente.

Pero ésta es sólo la mitad de la historia. Cuando se muestra en todo su horror el pequeño lector le grita al monstruo: “¡No me asustas!”. Si sigue pasando las páginas los rasgos espantosos irán desapareciendo, y el monstruo con ellos. “¡Y no vuelvas más, hasta que yo lo diga!”, podrá leer el pequeño.

‘¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde!’, de Ed Emberly

‘A todos los monstruos les da miedo la oscuridad’, de Michael Escoffier y Kris di Giacomo

Todos los monstruos lloran, tiemblan, tienen pesadillas y miedo a la oscuridad. Por eso se esconden bajo la cama de los niños y en los armarios, no por otra cosa… Así que lo más recomendable es abrazarles y contarles un cuento para calmarles. Los simpáticos monstruitos de este cuento están aterrorizados. Cantan para espantar sus miedos y solo consiguen asustarse más. Tratan de llegar al interruptor de la luz, pero vuelven temblando a su escondite…

La única forma de tranquilizarles es comprenderles, leerles un libro y achucharles. ¡Si es que son como niños! Un libro ideal para los pequeños que tienen miedo a la hora de irse a dormir, que ven seres amenazadores moviéndose en las sombras y que están absolutamente convencidos de que hay monstruos rondando por el cuarto. Los niños se partirán de risa al ver a los monstruos más asustados que ellos, corriendo de aquí para allá con la boca abierta, página tras página. Un álbum muy divertido, presentado en exquisitos tonos oscuros y un moderno texto blanco. Este libro será como dejarles una lucecita encendida en la mesilla de noche.

‘A todos los monstruos les da miedo la oscuridad’, de Michael Escoffier y Kris di Giacomo

‘Cuando nace un monstruo’, de Sean Taylor

Cuando nace un MONSTRUO pueden suceder dos cosas: que sea un monstruo que habita en los BOSQUES LEJANOS o que sea un monstruo que vive DEBAJO DE TU CAMA. Si es un monstruo que habita en LOS BOSQUES LEJANOS, entonces ya está. Pero si es un monstruo que vive DEBAJO DE TU CAMA pueden suceder dos cosas: que te devore, o que os hagáis amigos y te lo LLEVES A LA ESCUELA. Si este es tu libro de MONSTRUOS pueden suceder dos cosas: que lo mires SOLO y te partas de risa, o… que lo mires ACOMPAÑADO y os partáis todos de risa… En cualquier caso, ¡será una RISA monstruosa! A partir de 5 años.

Un libro que ofrece en cada página dos opciones a un mismo cuento. Un texto con repeticiones y ritmo que gustará a pequeños y mayores. Un cuento divertido para reírse del miedo.

‘Cuando nace un monstruo’, de Sean Taylor

‘Cómo reconocer a un monstruo’, de Gustavo Roldán

Si nos encontramos ante algo que pudiera ser un monstruo, es mejor asegurarse de que realmente lo sea. Si sus patas son enormes y peludas. Si tiene tantas patas que forman un bosque. Si su panza provoca una suerte de techo sobre nosotros. Si su cola se extiende por metros y metros. Si tiene escamas tan duras como escalones. Si de sus orejas salen larguísimos pelos. Si debajo de las cejas tiene ojos amarillos. Si su nariz es como una gigantesca berenjena… es posible que nos encontremos ante un monstruo, así que es mejor reconocerlo antes de que sea… demasiado tarde… Enfocado desde una perspectiva humorística, este libro se adentra en el mundo de los miedos infantiles y, más concretamente, en el de la existencia o no de los monstruos.

‘Cómo reconocer a un monstruo’, de Gustavo Roldán

‘El monstruo de colores’, de Anna Llenas Serra

El Monstruo de Colores no sabe qué le pasa. Se ha hecho un lío con las emociones y ahora le toca deshacer el embrollo. Una historia sencilla y divertida, que introducirá a pequeños y a mayores en el fascinante lenguaje de las emociones. Poco a poco, el monstruo irá separando aquellas cosas que vive y las irá guardando en diferentes botes de colores, que le ayudarán a diferenciar la tristeza, la rabia, la alegría…

‘El monstruo de colores’, de Anna Llenas Serra

Libros para niños sobre la tristeza

‘Grisela’, de Anke de Vries y Willemien Min

Un día, Grisela se sintió triste y gris. Cogió un bote de pintura roja y se dijo: “Si me pinto de un color alegre, seguro que me pongo contenta”. Y así salió de casa, pero…

Grisela” es una fábula actual sobre la importancia de ser uno mismo, aceptándose con los defectos y las virtudes propios de cada uno. Cuando se siente mal a causa de su aspecto, la ratoncita protagonista prueba a pintarse de varios colores pero ni de rojo, ni de verde, ni de amarillo, ni a rayas, ni con flores consigue sentirse mejor. El motivo del rechazo, que acentúa su tristeza, son las burlas de los demás animales. Hasta que un repentino contratiempo la lleva a meterse en el agua y entonces sucede que…

Este sencillo relato para primeros lectores destaca también por el contraste entre estados de ánimo y emociones, generando la empatía y la solidaridad del público. En la sociedad actual, tan mediatizada por la imagen y las apariencias, este álbum alienta refuerzos positivos como la autoestima y la amistad, por encima de lo superficial.

El texto se complementa con imágenes expresivas que resaltan sobre fondos limpios. La composición visual combina el color con aplicaciones de lápiz y papel, a modo de collage.

‘Grisela’, de Anke de Vries y Willemien Min

‘Madrechillona’, de Jutta Bauer

En una ocasión, la madre del pequeño pingüino se puso furiosa y le gritó terriblemente, Después se arrepintió y dijo: “¡Perdón!… Madrechillona’ es un librito para niños y adultos. Los niños se identifican plenamente con él y para los papás las imágenes nos hacen reflexionar sobre qué impacto tienen nuestros gritos en los hijos.

‘Madrechillona’, de Jutta Bauer

‘El Niño y la Bestia’, de Marcus Sauermann y Uwe Heidschotter

Muchas cosas cambian cuando mamá «se convierte» en una bestia. ‘El Niño y la Bestia’es la historia de un niño y su mamá-bestia, su triste bestia monstruosa, enorme y muy necesitada de cariño. El pequeño debe ocuparse de ella para que no esté tan triste, y también de sí mismo, porque la bestia olvida muchas cosas. ¿Cuánto tiempo durará esta situación?

‘El Niño y la Bestia’, de Marcus Sauermann

‘Cuando desapareció el mar’, de Francisco Sánchez y Bárbara Sansó

«¿Los barcos no van por el mar? Entonces ¿qué hacen estos aquí en el desierto?», pregunta Alexandre. Su padre le explica que este desierto había sido un mar enorme y que los habitantes de la zona vivían de la pesca, hasta que un día, unas máquinas desviaron el agua. Alexandre, impresionado por este desastre ecológico, deseará buscar una solución para recuperar de nuevo el mar de Aral…

Cuando desapareció el mar’ es un cuento sobre las consecuencias de la devastación que a veces causamos los humanos y la tristeza que esto causa en el protagonista.

‘Cuando desapareció el mar’, de Francisco Sánchez y Bárbara Sansó

‘Despedida de tristeza’, de Jorge Gonzalvo Díaz y Cecilia Varela

¿Os habéis imaginado qué aspecto puede tener la tristeza? ¿La tristeza es un personaje, es un concepto, es un estado de ánimo? ¿Se puede echar de menos a la tristeza? En ‘Despedida de tristeza’ se narra con sencillez cuando ésta decide irse a otra parte.  La tristeza nos visita de vez en cuando, pero siempre acaba por dejarnos. Nada dura para siempre. Todo pasa y el tiempo todo lo cura.

“Normalmente cuando la Tristeza decide dejar la ciudad, lo hace sin equipaje ni revistas para entretenerse por el camino”. “Por lo demás, cuando la Tristeza se marcha, no deja cuentas pendientes, ni números rojos, ni senda de miguitas de pan”.

‘Despedida de tristeza’, de Jorge Gonzalvo Díaz y Cecilia Varela

‘Cuando me hice así de pequeño’, de Roberto Aliaga y Miguel Ángel Díez

Todas las noches un padre le cuenta un secreto a su hija. Algo que le ocurrió de pequeño y que siempre le sirve de excusa para enseñarle que todo en la vida puede tener varias lecturas.

Hace mucho tiempo, en el recreo de mi colegio, mis amigos se olvidaron de mí cuando hicieron los equipos para jugar. Entonces, me puse rojo y encogí tanto que me hice muy pequeño. Pero lo que no sabía era a quién iba a conocer gracias a mi tamaño. ‘Cuando me hice así de pequeño’ es un libro para primeros lectores.

‘Cuando me hice así de pequeño’, de Roberto Aliaga y Miguel Ángel Díez

Libros para niños sobre la empatía

‘Por cuatro esquinitas de nada’, de Jerome Ruillier

Cuadradito quiere jugar en casa de sus amigos Redonditos, pero no pasa por la puerta porque… ¡La puerta es redonda como sus amigos! “¡Tendremos que recortarte las esquinas!”, le dicen los redonditos. “¡Oh, no! –dice Cuadradito– ¡Me dolería mucho!” ¿Qué podemos hacer?

Cuadradito es diferente. Nunca será redondo. ‘Por cuatro esquinitas de nada’ es un libro sobre la amistad, la diferencia y la exclusión. Un álbum con una propuesta gráfica muy original.

‘Por cuatro esquinitas de nada’, de Jerome Ruillier

‘Juan oveja también quiere tener una persona’, de Kirsten Boie y Philip Waechter

Nada desea tanto Juan Oveja como tener su propia pequeña persona. Cuando por fin se la regalan, tiene mucho que hacer: da de comer a su Peque, le limpia la jaula y le saca de paseo.

Sin embargo, un día Peque se le escapa y corre hacia el bosque. ¡Juan desconocía que las personas pudieran ser tan rápidas! ¡El mundo al revés! ‘Juan oveja también quiere tener una persona’ es una sorprendente e ingeniosa historia.

‘Juan oveja también quiere tener una persona’, de Kirsten Boie

‘Hilo sin fin’, de Mac Barnett y Jon Klassen

Anabel encuentra una caja mágica con un hilo de lana sin fin, y con sus colores transformará su pueblo gris y triste y se enfrentará al malvado archiduque… ‘Hilo sin fin’ es un libro sobre la amistad, y el poder de la transformación.

‘Hilo sin fin’, de Mac Barnett

Libros para niños sobre la autoestima

‘Orejas de mariposa’, de Luisa Aguilar y André Neves

Tener las orejas grandes, el pelo rebelde, ser alto o bajo, flaco o gordo… Cualquier cosa puede ser causa de burla entre los niños. Eso es lo que le sucedió a Mara, que tendrá que aprender a hacerse fuerte para ser ella misma. ‘Orejas de mariposa’ es la historia de una niña con sus peculiaridades físicas. Un libro precioso, con unas bonitas ilustraciones y más bonito mensaje de fondo.

‘Orejas de mariposa’, de Luisa Aguilar

‘Malena Ballena’, de Davide Cali y Sonja Bougaeva

En la piscina, las niñas se reían de Malena. Y es que Malena pesaba mucho, demasiado. Tanto que la llamaban «ballena». Pero un día, el monitor de natación le enseñó un truco y su vida comenzó a cambiar. Un personaje entrañable que vive la realidad de muchos niños y niñas; un tema delicado tratado con sentido del humor, desde el respeto y el fomento de la autoestima. ‘Malena Ballena’ es un cuento muy recomendable.

‘Malena Ballena’, de Davide Cali

Libros para niños sobre la ternura

‘Todos sus patitos’, de Christian Duda y Julia Friese

Todos sus patitos’ es la genial historia de la vida de Konrad y un polluelo de pato sin nombre y de cómo la emoción es capaz de apaciguar sus instintos más primarios, sin olvidarlos.

La historia de Konrad, el zorro, y de Lorenz, el polluelo que se encuentra en el huevo bajo el vientre de su madre, una pata, en medio del bosque. En realidad, Konrad quiere comerse a la pata, pero ésta levanta el vuelo abandonando su huevo. No importa, a Konrad también le gustan los huevos revueltos… Sin embargo, el pequeño pato sale a tiempo del cascarón, mira a su alrededor y saluda entusiasmado al zorro: “¡Mami, mami!” – “¡No, papá!”, le corrige Konrad. Y como quiera que un padre no puede comerse a su hijo, el estómago de Konrad continuará protestando hambriento.

‘Todos sus patitos’, de Christian Duda

Libros para niños sobre el sentimiento de pérdida

‘¿Qué viene después del mil?’, de Anette Bley

«¿Qué viene después del mil?», le pregunta la pequeña Lisa a su amigo Otto, con el cual está aprendiendo a contar las estrellas. Lisa ya sabe contar hasta dieciséis, pero en el cielo hay muchas más estrellas, por lo menos mil, le ha dicho el viejo Otto. Con él pasa ratos muy divertidos, pero un día Otto se pone enfermo y muere al cabo de un tiempo. A Lisa le cuesta acostumbrarse a su ausencia. Es la mujer de Otto la que le hace comprender que aunque no podamos ver a una persona, ésta puede seguir presente dentro de nosotros. Un libro que muestra lo importante que es hablar y sentirse arropado en los momentos del duelo

¿Qué viene después del mil?, de Anette Bley

‘Más allá del gran río’, de Armin Beuscher

Más allá del gran río’ es una historia sobre la despedida y el duelo, y cómo encontrar ánimo y valor. Un día la Liebre le dijo al Mapache: “Debo hacer un largo viaje y no puedo llevarte, porque debo hacerlo solo”. El Mapache la acompañó a la orilla del Gran Río y se despidió de ella. Después contó a sus amigos el Pato, el Elefante y el Ratón: “Entró en el agua pero no se hundió. Era como si estuviera sentada en una barca que la llevara. Después desapareció”.

El Elefante preguntó: “¿Ha muerto?”. El Mapache respondió: “Sí”. Los amigos se pusieron muy tristes y fueron a dar un paseo, cada uno pensando en lo suyo. De repente, el Elefante empezó a cantar una canción y todos juntos la entonaron. El ratón preguntó: “¿Creéis que la Liebre nos ha oído cantar?”. El Mapache respondió: “Claro que sí”. Y el Ratón dijo: “Entonces cantaremos más a menudo”.

‘Más allá del gran río’, de Armin Beuscher

‘Gajos de naranja’, de Françoise Legendre y Natali Fortier

Petra vive en un pequeño pueblo al sur de Andalucía. Cada mañana su abuelo, Pepe Juanito, la despierta ofreciéndole una naranja acabada de coger del árbol. Después la ve irse hacia la escuela y por las tardes la espera en la plaza del pueblo. Pero una tarde Petra no encuentra a Pepe Juanito en su banco de siempre… ‘Gajos de naranja’ es un libro para hablar de la relación con los abuelos y su pérdida.

‘Gajos de naranja’, de Françoise Legendre

‘No es fácil, pequeña ardilla’, de Elisa Ramón y Rosa Osuna

No es nada sencillo perder a alguien querido. Esta inteligente historia ayuda a los niños a que perciban de un modo natural la experiencia de la muerte. Una pequeña ardilla vive su particular duelo, aparecen sentimientos de ira, tristeza… Tan triste está que piensa que nunca jamás volverá a ser feliz. A primera vista, podría parecer que con esta propuesta literaria y artística los lectores infantiles sientan cierto desasosiego; pero al igual que le sucede a la pequeña ardilla, los niños y niñas perciben de un modo natural la experiencia de la muerte.

‘No es fácil, pequeña ardilla’, de Elisa Ramón y Rosa Osuna

‘Jack y la muerte’, de Tim Bowley y Natalie Pudalov

Jack se encuentra con la Muerte y, al intuir que va a buscar a su madre, que está enferma, trama un plan para librarse de ella. Con increíble astucia, consigue atrapar al siniestro personaje en un frasco; pero las consecuencias de este encierro serán imprevisibles… En esta versión del cuento tradicional británico se enfatiza la idea de presentar la muerte no como enemiga de la vida, sino como la otra cara de una misma moneda: una no existiría sin la otra. Las ilustraciones de este libro recrean hermosas metáforas visuales e imágenes con colores que contrastan lo temporal y lo inmortal para conseguir un efecto dramático y darle carácter poético al ciclo de la vida.

‘Jack y la muerte’, de Tim Bowley y Natalie Pudalov

‘La balada del rey y la muerte’, de Koos Meinderts, Harrie Jekkers y Piet Grobler

El rey quiere entender por qué se mueren las personas. No entiende que todavía no se haya encontrado un remedio para ello y conmina a sus sabios a deshacerse de ella pues él no quiere morir. Con un buen plan, logran capturarla, pero aquello que parece tan bueno y divertido (la vida eterna), tal vez no lo sea tanto… Con los siglos, en el reino la población se empieza a incomodar ya que poco a poco queda menos espacio y el aburrimiento empieza a abundar. El rey tendrá que aprender que sin la muerte, la vida no es vida. Esta historia aborda el tema cara a cara.

‘La balada del rey y la muerte’, de Koos Meinderts, Harrie Jekkers y Piet Grobler

‘Una casa para el abuelo’, de Carlos Grassa Toro e Isidro Ferrer

Una familia sale de paseo en busca de un lugar donde enterrar al abuelo. El espacio perfecto está entre los girasoles. Allí también construirán una nueva casa donde «todo» continuará viviendo. Una historia sutil sobre los recuerdos de los seres queridos que permanecen en nuestras vidas. En este cuento Isidro Ferrer utiliza personajes afables para representar el ciclo de la vida, donde el pasado es el motor para el futuro.

‘Una casa para el abuelo’, de Carlos Grassa Toro e Isidro Ferrer

‘Nana vieja’. Margaret Wild y Ron Brooks

Nana Vieja y su nieta han vivido juntas mucho tiempo y comparten todo, incluyendo los trabajos de la casa. Una mañana Nana Vieja no se puede levantar a tomar el desayuno como de costumbre. Con calma va poniendo sus cosas en orden. Finalmente, lleva a su nieta a dar un último paseo para explorar las cosas maravillosas que las rodean. ‘Nana vieja’ es una historia que habla de la vida y de los momentos que compartimos con los demás.

‘Nana vieja’. Margaret Wild y Ron Brooks

‘El árbol de los recuerdos’, de Britta Teckentrup

Zorro había tenido una vida larga y feliz, pero ahora estaba cansado. Observó su querido bosque una última vez, cerró los ojos y se quedó dormido para siempre. Este cuento, dulce y reconfortante, celebra la vida y todos los recuerdos que permanecen en nosotros tras la muerte de un ser querido.

‘El árbol de los recuerdos’, de Britta Teckentrup

Libros para niños sobre el amor sin condiciones

‘Siempre te querré, pequeñín’, de Debi Gliori

Soy un zorro pequeño, muy enfadado y tristón y nadie me quiere de corazón – dijo Colín. Pero eso no es cierto y la madre del pequeño Colín se lo quiere demostrar: ésta es la preocupación de todos los niños. Por eso los padres desean convencerlos de que el amor no tiene barreras y que no hay travesura tan grande que no se pueda perdonar. ‘Siempre te querré, pequeñín’ es una joya, el equivalente literario a un abrazo.

‘Siempre te querré, pequeñín’, de Debi Gliori

‘Nacido del Corazón’, de Berta Serrano Vreugde y Alfonso Serrano Vreugde

Hay niños que nacen en el corazón de su madre. Son aquellos deseados y esperados durante tanto tiempo, a los que –muchas veces– hay que ir a buscar cruzando nubes y senderos, como hicieron Rosa y Carlos en este cuento.

Niños que, en realidad, tendrán que adoptar a los padres que los adopten. Son hijos que se hacen con amor, entusiasmo y paciencia, tal como prescribió sabiamente el médico de este libro. Las ilustraciones son muy originales y divertidas, de colores brillantes, y acompañan a esta madre –y a este padre– durante todo su embarazo del corazón. Una historia para explicarle justamente su historia al niño adoptado. Y, por supuesto, para que todos los niños, nacidos como hayan nacido, aprendan a crecer en la diversidad, comprendiendo que hay diferentes orígenes y distintas clases de familias. Es un libro para desdramatizar la adopción y subrayar que lo único que importa es concebir con el corazón y dar a luz con amor. ‘Nacido del Corazón’ es un libro para normalizar la adopción.

‘Nacido del Corazón’, de Berta Serrano Vreugde

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Un niño sufre la ausencia de su padre en la cárcel. El álbum alterna escenas que recuerdan la complicidad entre padre e hijo y otras en que el niño está solo y totalmente desconcertado. A pesar de su falta de comprensión sobre la situación, nada puede cambiar el amor que se tienen el padre y el hijo. ‘Detrás del muro’ es un libro para niños a partir de 8 años.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

«Hace tiempo que papá no prepara una lasaña», se lamenta Quino. ¿Qué muro es ese que se levanta entre él y su papá? ¿Por qué nada es como antes?

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Papá me dijo que un día iríamos al mar, él y yo solos. Correremos sobre la arena y nadaremos entre las olas durante horas y horas.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Hace semanas que papá no viene a buscarme a la escuela.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

La maestra ha preguntado qué papás y mamás podían acompañarnos a la piscina. Es una lástima que no pueda venir papá: él nada mejor que todos los demás papás.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Mamá parece cansada.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

He hecho un dibujo para papá.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Cada vez, papá me dice: «¡Has vuelto a crecer, hombrecito!»

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

No me atrevo a decirle que él ha envejecido de repente.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Hace una eternidad que no nos da un ataque de risa a los dos.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Parece ser que no es una pena muy dura.

‘Detrás del muro’, de Isabelle Carrier y Elsa Valentin

Para mí, sí.

 

Libros para niños sobre la frustración, los enfados y la rabia

‘Rabietas’, de Susana Gómez Redondo y Anna Aparicio Català

Los peques son muy propicios a los cambios de humor. La alegría y la felicidad más completas pueden trocarse en un ataque de rabia y en una sonora pataleta, cuya causa a veces cuesta identificar entre tanto alboroto. Si antes todo era de color de rosa, ahora el ambiente se tensiona y oscurece hasta descargar la tormenta. Pero la tormenta amaina, y unas palabras pueden ayudar a enjugar las lágrimas y a que la mueca de enfado se transforme en la más enorme de las sonrisas.

Rabietas’ es un cuento sobre deseos, frustraciones y emociones desbocadas; y sobre la importancia de saber comunicarse y escuchar.

‘Rabietas’, de Susana Gómez Redondo

‘Sofía, la vaca que amaba la música’, de Geoffroy de Pennart

Toda su vida Sofía ha regalado a su familia y sus amigos sus conciertos de piano. Cuando decide irse del pueblo a la ciudad a participar en un concurso de música, todos se ponen tristes. Pero Sofía ha de cumplir su sueño de triunfar en la ciudad con su música. No le será fácil, pero la perseverancia y el ánimo no la abandonan.

Su viaje será complicado y no todo saldrá como esperaba, aunque después de resistir y no desanimarse encontrará su lugar. ‘Sofía, la vaca que amaba la música’ es un cuento maravilloso para trabajar el concepto de frustración y de resistencia.

‘Sofía, la vaca que amaba la música’, de Geoffroy de Pennart

‘La cola de dragón’, de Mireia Canals y Sandra Aguilar

A Javier, el pequeño protagonista de ‘La cola de dragón’, le crece una cola de dragón cuando siente rabia. Todos podemos tener un mal día, que en el caso de Javier comienza con el no de su madre a comprarle más gomas, el juego de moda del momento. Javier empieza a sentir la fastidiosa rabia, que hace que le salga una cola de dragón larga y verde…

‘La cola de dragón’, de Mireia Canals y Sandra Aguilar

‘¿No hay nadie enfadado?’, de Toon Tellegen y Marc Boutavant

Una musaraña impertinente que no para de provocar a una paciente ardilla; un elefante que se reprocha a sí mismo su disparatado empeño en trepar a los árboles; un bogavante que trata de vender enfados a un amable ratón… ‘¿No hay nadie enfadado?’ incluye doce divertidos cuentos que abordan el enfado y otras emociones con gran ingenio y sutileza. Doce enfados para sorprenderse y disfrutar.

En doce cuentos poéticos, brillantes y divertidos, Toon Tellegen refleja todos los estados del enfado, para recordarnos que, lejos de ser una emoción negativa, puede ayudarnos a comunicarnos con los otros, e incluso hacernos reír a carcajadas.

‘¿No hay nadie enfadado’, de Toon Tellegen y Marc Boutavant

‘Enfadados’, de Roberto Aliaga y Miguel Cerro

En ‘Enfadados’ un vecindario aparentemente tranquilo se ve de repente revolucionado por la disputa entre el señor Col y el señor Tristán. Esta historia rocambolesca nos demuestra lo absurdos que podemos llegar a ser por un simple enfado. Una verdadera lección de vida cuyo final no tiene desperdicio.

‘Enfadados’, de Roberto Aliaga y Miguel Cerro

‘¡Qué rabia de juego!’, de Meritxell Martí y Xavier Salomó

Tina ha perdido al dominó y coge una buena rabieta. A Toni no le ha gustado nada lo que ha hecho su amiga. ¡Así no se puede jugar! Menos mal que se le ocurre una idea para que no vuelva a suceder…

El libro ‘¡Qué rabia de juego!’ pertenece a la ‘Colección Toni y Tina‘, de la editorial Almadraba. Cuentos que pretenden ayudar a los niños en la gestión de sus emociones mediante historias divertidas y con las que pueden identificarse.

‘¡Qué rabia de juego!’, de Meritxell Martí y Xavier Salomó

Libros para niños sobre la incomprensión

‘La Niña que no quería cepillarse el cabello’, de Kate Bernheimer

¿Qué ocurre cuando una niña se niega a cepillarse su larga y bonita melena? Bueno, pues que un buen día aparece un lindo ratoncito y se instala dentro. Y después llega otro Y otro Y OTRO ¡Madre mía! Entonces sucede que… Esta es la historia de una niñita que defiende el derecho a no peinarse con el lema de «Yo soy así» y se ve abordada e invadida por unos ratoncillos que hacen de su cabeza un palacio.

La Niña que no quería cepillarse el cabello’ es un libro divertido y con unas muy bonitas ilustraciones, cuya protagonista es una niña de ideas claras y con una fuerte autoestima. “Yo soy así”, repite varias veces como justificación cuando los adultos le piden que se peine.

‘La Niña que no quería cepillarse el cabello’, de Kate Bernheimer

‘Todos menos uno’, de Éric Battut

Todos menos uno’ es una fábula sobre la identidad y la necesidad de no conformarse cuando uno siente que no encaja en el grupo.

Atreverse a ser diferente tiene un alto coste, pero también una gran recompensa. Eso es lo que descubre un pequeño guisante cuando decide recorrer el mundo. Así, cada estancia de su viaje se convierte en una etapa de crecimiento. Sin embargo, el valor del relato no se encuentra en la travesía. Su autor reserva lo mejor para el final. Un desenlace inesperado que sacará a los lectores más de un color.

‘Todos menos uno’, de Éric Battut

Libro para niños sobre el entusiasmo

‘El punto’, de Peter H. Reynolds

La clase de arte se ha terminado, pero Vashti continúa pegada a la silla delante del papel en blanco. Su profesora la anima a dibujar algo, ¡lo que sea! Pero Vashti no puede dibujar. ¡Ella no es ninguna artista! Para demostrárselo, clava el lápiz en el papel, muy enfadada. “¿¡Ya está!?” le dice. Lo que Vashti no sabe es que ese pequeño punto será el comienzo de un viaje interior lleno de sorpresas, que le ayudará a descubrir a la artista que lleva dentro. ‘El punto’ es una preciosa fábula sobre el espíritu creativo que tenemos todos en nuestro interior y sobre como creer en nuestras posibilidades genera entusiasmo.

‘El punto’, de Peter H. Reynolds

Libros para niños sobre la amistad

‘Cosita Linda’, de Anthony Browne

En 1974, Koko (una gorila entrenada en la Universidad de Standford para usar el lenguaje de señas) le pidió a los científicos que la observaban que le dieran un gato. Así se inició la amistad entre Koko y All Ball, un gato sin cola a quien Koko adoptó como si fuera su hijo. Meses después el gato desapareció y durante varios días Koko expresó su tristeza a través de señas. Entonces se inició la discusión sobre si otras especies animales pueden sentir emociones humanas.

Inspirado en este hecho, Anthony Browne construye la anécdota de un gorila (su famoso alter ego) que, aislado y en cautiverio, le pide a sus guardias que le consigan un amigo; así es como la pequeña Linda entra a su vida. Pronto, ella se convierte en su mejor compañera y ambos harán hasta lo imposible por mantenerse juntos. ‘Cosita Linda’ es una tierna y preciosa historia.

‘Cosita Linda’, de Anthony Browne

‘Amigos’, de Michael Foreman

Tex es un gato que adora ir y venir a su antojo. Su mejor amigo es Burbuja, un pez de colores que vive en una pecera. Tex es su amigo de verdad y por eso quiere ayudarlo a ser libre, aunque eso suponga no volver a verlo.

En esta historia de amor y solidaridad Tex, que vive libre, quiere enseñar a su amigo pez lo que es el mundo y lo lleva al lugar más hermoso para que si quiere se quede allí y pueda ser libre, pero Burbuja decide volver con Tex, su mejor amigo.

‘Amigos’, de Michael Foreman

‘El país de los cuadrados y de los círculos’, de Francesco Tonucci y Osther Mayer

Los cuadrados miraban a los triángulos de reojo hasta que un terremoto puso todo patas arriba y los triángulos idearon un plan de reconstrucción en unión con los cuadrados. Así nacieron los trapecios, los rombos, los pentágonos, los hexágonos… En un radio de pocos kilómetros vivían los círculos. Pronto nació la amistad. Y con la amistad llegaron arcos, bóvedas, cúpulas. Un cuento sobre la convivencia, la diversidad y la amistad. Una historia curiosa que puede servir también para trabajar de manera divertida la geometría.

‘El país de los cuadrados y de los círculos’, de Francesco Tonucci y Osther Mayer

‘No necesito amigos’, de Carolyn Crimi y Lynn Munsinger

Hay un perro nuevo en el depósito de chatarra, ¡y vaya si es cascarrabias! Parece el nuevo amigo perfecto para Rata, que es hosco y gruñón. Pero los dos animales sólo están interesados en gritarse el uno al otro. “¡No te acerques a mí!” ladra Perro, y Rata replica refunfuñando: “Me parece muy bien. No necesito amigos, ¡no los necesito para ná!”.

Pero como descubrirá muy pronto este dúo malhumorado, todo el mundo necesita un amigo. Especialmente durante el amargo invierno en un depósito de chatarra donde resulta difícil encontrar calidez y un sandwich de salami de un pie de longitud es casi un milagro. Simpática y fresca, esta inspiradora historia sobre la importancia del compañerismo pondrá una sonrisa incluso en el rostro más malhumorado.

‘No necesito amigos’, de Carolyn Crimi y Lynn Munsinger

‘La ovejita que vino a cenar’, de Steve Smallman

En casa del viejo lobo hambriento siempre hay para cenar una miserable sopa de verduras. Pero una noche llaman a la puerta de su pequeña cabaña y resulta ser ni más ni menos que una pobre ovejita que se ha perdido. El lobo, entonces, empieza a pensar que esa noche va a poder llenarse el estómago con un delicioso estofado… Pero la ovejita no quiere ser la cena del lobo, ¡quiere ser su amiga! Una historia muy tierna que rompe con el estereotipo de lobo como personaje maligno.

‘La ovejita que vino a cenar’, de Steve Smallman

‘Un poco de mal humor’, de Isabelle Carrier

Cuando se conocen, Pit y Pat enseguida se vuelven inseparables. Ríen, juegan… se entienden muy bien y creen que si están juntos siempre serán felices. Pero, con el tiempo, empiezan a no estar de acuerdo, a echarse las culpas, y a menudo se enfadan. Poco a poco, se instala una cosa que todos conocemos: el mal humor, que crece, crece… y de repente, los separa.

Un poco de mal humor’ es una historia sobre las relaciones llena de humor. Los dibujos y la simplicidad del texto son todo un acierto y Pit y Pat sabrán encontrar una solución con mucha sabiduría. Un libro para niños a partir de 6 años.

‘Un poco de mal humor’, de Isabelle Carrier

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Libros para niños sobre los celos

‘El Cambalache’, de Jan Ormerod y Andrew Joiner

El hermanito bebé de Carolina Cocodrilo pasa todo el día babeando, pero aún así, mamá Cocodrilo a cada instante dice que es preciosísimo. Carolina está muy celosa, así que decide ir a la tienda de bebés y hacer un cambalache por un nuevo hermanito: uno justo a su medida. ¿Habrá alguno que le guste de verdad? La historia cuenta con altas dosis de humor los sentimientos que pueden acompañar la llegada de un nuevo hermanito. ‘El Cambalache’ nos puede ser útil para tratar los celos entre hermanos.

‘El Cambalache’, de Jan Ormerod

‘Los fantasmas no llaman a la puerta’, de Eulàlia Canal Iglesias y Rocio Bonilla

El Oso y la Marmota son grandes amigos y siempre juegan juntos. Es genial encontrar tesoros juntos o cantar y bailar como si fuesen estrellas. Pero una tarde, el Oso le dice a la Marmota que ha invitado al Pato a jugar con ellos. ¡No puede ser! A la Marmota no le gusta el Pato. Ni el Pato, ni ningún otro animal que pueda estropear su amistad en exclusiva con el Oso. Por eso está decidida a evitar que el Pato vaya a jugar con ellos. ¡Y será capaz de hacer lo que sea necesario!

¿Qué enredos provocarán sus alocadas ideas? Al fin y al cabo, puede que tener muchos amigos no sea tan malo, y sí mucho más divertido de lo que había imaginado… ‘Los fantasmas no llaman a la puerta’ es una simpática y divertida historia.

‘Los fantasmas no llaman a la puerta’, de Eulàlia Canal Iglesias y Rocio Bonilla

Libros para niños sobre la cooperación

‘¿A qué sabe la luna?’, de Michael Grejniec

¿Quién no ha soñado alguna vez con darle un mordisco a la luna? Este era el deseo de los animales de este cuento. Solo querían probar un pedacito pero, por más que se estiraban, no eran capaces de tocarla. Entonces, la tortuga tuvo una idea genial: “Si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna”, le dijo al elefante.

Una historia de deseos que parecen -a primera vista- inalcanzables, pero que consiguen hacerse realidad gracias a la cooperación. Una ayuda mutua de la que son partícipes animales muy diversos: la tortuga, sobre la que se sostenía el mundo según la mitología; el elefante, la jirafa, la cebra, el león, el zorro… Hasta que, finalmente, el más pequeño de todos…

A medio camino entre la fábula y la leyenda, este relato ofrece una poética moraleja que habla de generosidad, solidaridad y sueños compartidos. Con una pizca de humor; la que aporta una luna sonriente, burlona y un poco saltarina.

¿A qué sabe la luna?’ es un libro especialmente recomendado para primeros lectores. Basa su estructura en las repeticiones y la acumulación de personajes, un recurso muy frecuente en la literatura tradicional. Esta obra invita a ser contada,

Las ilustraciones destacan por su estilo sencillo y cálido, a lo que contribuye el soporte en el que están realizadas, en papel-couché. La distribución de las imágenes y del texto, sobre fondo blanco, consigue un equilibrio que potencia el efecto artístico del libro.

‘A qué sabe la luna’, de Michael Grejniec

Libros para niños sobre la tolerancia

‘El cazo de Lorenzo’, de Isabelle Carrier

Con palabras simples y unas ilustraciones tiernas y divertidas, la autora recrea el día a día de un niño diferente: sus dificultades, sus cualidades, los obstáculos que tiene que afrontar…

‘El cazo de Lorenzo’, de Isabelle Carrier

El cazo de Lorenzo’ llena un vacío, conmueve al lector, sea cual fuera su edad. Pero lo que más llama la atención es la sencillez del dibujo y del concepto. Es un libro recomendable a partir de 5 años. Un cuento metafórico, sobre la superación de un niño con dificultades para sobrellevar el día a día, para hablar de las diferencias a los más pequeños.

Este libro está recomendado por FEAPS (Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con discapacidad intelectual). Desde esta organización te invitan a ser una de esas personas extraordinarias que saben apreciar a todos los «Lorenzos» que arrastran un cazo por el mundo.

 

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‘El cazo de Lorenzo’, de Isabelle Carrier

El cazo sigue estando ahí, pero es más discreto… y sobre todo, ¡ya no se atasca en todas partes!

 

‘El cazo de Lorenzo’, de Isabelle Carrier

Por fin, Lorenzo puede jugar con los demás.

‘El cazo de Lorenzo’, de Isabelle Carrier

Ahora le encuentran un montón de cualidades. No obstante…

‘El cazo de Lorenzo’, de Isabelle Carrier

Lorenzo sigue siendo el mismo.

Libros para niños sobre la felicidad

‘Pequeño catálogo de instantes de felicidad’, de Roger Olmos y Lewis York

Pequeño catálogo de instantes de felicidad’ es una recopilación de pequeños instantes de felicidad que todos hemos vivido… o que nos gustaría vivir, que entusiasmará a lectores de todas las edades. Relatos muy cortitos que captan a la perfección esos pequeños instantes de felicidad que nos rodean a diario, historias que a medida que vas leyendo te hacen sonreír. Las ilustraciones son deliciosas y complementan a la perfección los relatos.

‘Pequeño catálogo de instantes de felicidad’, de Roger Olmos y Lewis York

Libros para niños sobre la envidia

‘Gato rojo, Gato azul’, de Jenni Desmond

«Gato Rojo y Gato Azul vivían en la misma casa. Gato Azul, en el piso de arriba. Gato Rojo, en el de abajo. Cada vez que se cruzaban… Nada bueno sucedía. Nada de nada. Pero los dos tenían un deseo que mantenían en secreto. Gato Rojo deseaba ser tan inteligente como Gato Azul y… Gato Azul quería ser tan rápido y ágil como Gato Rojo».

Gato rojo, Gato azul’ es una historia de amistad y que hace reflexionar sobre la autoestima y la felicidad. Además en este libro se esconden 56 ratones. ¡Juega a encontrarlos!

‘Gato rojo, Gato azul’, de Jenni Desmond

Libros para niños sobre la generosidad y la solidaridad

‘El momento perfecto’, de Susanna Isern y Marco Somà

Ardilla no tiene ni un minuto que perder. Ha recibido una carta muy importante y tiene que llegar a su destino lo antes posible. Pero no lo va a tener tan fácil. Por el camino se va a encontrar con muchos amigos del bosque que necesitan su ayuda. Pero es que tiene tanta prisa… ¿Qué hacer en esos casos? La protagonista de este cuento no puede dejar de ayudar a quien le pide ayuda, a pesar de tener tanta prisa… ‘El momento perfecto’ es un libro recomendado a partir de 4 años.

‘El momento perfecto’, de Susanna Isern y Marco Somà

‘La abeja de más’, de Andrés Pi Andreu y Kim Amate

En el panal se ha armado un gran revuelo. Cada día parece que hay menos espacio disponible. Una comisión de abejas elegida a tal efecto se pone a estudiar las causas de estas estrecheces y llega a la conclusión de que la falta de espacio se debe a que hay una abeja de más.

Las sospechas planean sobre todas las abejas del panal, pero ninguna de las hipótesis sobre cómo puede ser esa abeja foránea llevan a un resultado concreto, por lo que las abejas reunidas en asamblea deciden poner fin a la búsqueda y darle una solución solidaria a esta falta de espacio.

La abeja de más’ es un álbum ilustrado muy recomendable. La trama es perfecta, los niños podrán ver  con mucha claridad cómo una sospecha –que no una certidumbre- puede provocar un caos, bulos, rumores falsos y cómo, en unión, se atacará a alguien injustamente (por extranjero, por ladrón, por diferente…) e incluso cundirá el miedo por si se sospecha que se es ese alguien.

Es fantástico que la abeja Reina salga a dar la cara. Ella es como la matriarca, la madre de todos, y una madre debe tener claro que a sus hijos (o súbditos en el caso de la reina) se les debe educar en la igualdad y la tolerancia. Es algo que está muy bien reflejado en el cuento.

‘La abeja de más’, de Andrés Pi Andreu y Kim Amate

‘La Cebra Camila’, de Marisa Núñez y Óscar Villán

Allá donde se acaba el mundo, en el país donde da la vuelta el viento, vivía una pequeña cebra llamada Camila. Como en aquel lugar el viento era tan travieso, Camila tenía que andar con mucho cuidado para no perder su vestimenta… Un día, al salir de casa, el viento bandido se llevó siete rayas del vestido de Camila. Una araña, una serpiente, el arco iris y una cigarra, entre otros animales del bosque, le ayudarán a olvidar su pena.

Las ilustraciones son sencillas y expresivas; están adornadas con simpáticos guiños para que los pequeños lectores busquen más allá de su aparente sencillez.

La Cebra Camila’ ofrece una particular visión del paso de la niñez a una cierta conciencia del tiempo, al descubrimiento del mundo y a los problemas que entraña. El texto, de estructura encadenada, utiliza los recursos propios de los cuentos tradicionales: juegos de preguntas y respuestas, rimas y reiteraciones, que se apoyan en un tono sugerente y poético.

‘La Cebra Camila’, de Marisa Núñez y Óscar Villán

‘El Árbol Generoso’, de Shel Silverstein

El Árbol Generoso’ es un clásico de 1964 para lectores de todas las edades que plantea -en clave crítica- reflexiones y lecturas diversas: una amistad incondicional y desinteresada que no es correspondida en igual medida; la relación con nuestro planeta, constantemente agredido; la contraposición entre las necesidades materiales y lo intangible, para alcanzar la felicidad; e incluso una parábola de la familia…

El texto es una sucesión dinámica de acciones en torno a la figura central del árbol que, a lo largo del tiempo, interactúa con una persona. Toda una vida transcurre en esta historia tierna y conmovedora, con un poso de tristeza: desde la infancia, cuando ambos jugaban; hasta la edad adulta y la etapa anciana, diferenciadas por el contraste entre “querer” y “necesitar” como actitudes vitales. Sin pedir ni esperar nada a cambio, la generosidad y el amor sin límites son la seña de identidad de un árbol que es feliz haciendo feliz al niño.

A nivel estético destaca su economía de medios, el minimalismo y la expresividad de las ilustraciones en blanco y negro elaboradas con la estética de las viñetas.

‘El Árbol Generoso’, de Shel Silverstein

Libros para niños sobre el sentimiento de culpa

‘Tú tienes la culpa de todo’, de Begoña Ibarrola

La ardilla Saltarina vivía en un nido hecho con ramas y trozos de tela que sus padres habían recogido por aquí y por allá. Cuando sus padres se fueron, la dejaron con su hermana Brincapinos que, al ser mayor, podía cuidarla bien. Pero Saltarina era muy desagradable con ella. Un cuento sobre la culpabilidad para niños a partir de 3 años. Incluye fichas coleccionables para padres y un póster con propuestas de actividades para el niño.

‘Tú tienes la culpa de todo’, de Begoña Ibarrola

Fuente: L’Ofici d’educar de Catalunya Ràdio (18/10/2016) / Imagen de portada: flickr greg westfall

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