Las emociones y el aprendizaje no tienen por qué ir por caminos separados

Ese es el mensaje que nos da la neurociencia, que demuestra que para aprender y asimilar conceptos los alumnos necesitan algo más que memoria: las emociones son imprescindibles. Se llama neuroeducación y es una de las nuevas ciencias que más están influyendo en la pedagogía.

Se trata de mejorar el rendimiento de los alumnos conociendo un poco más lo que se gesta en cada cerebro, cómo funcionan las neuronas y qué hace falta para asimilar mejor los conceptos

Que el aprendizaje y la emoción no son dos mundos separados es uno de los grandes descubrimientos que se han hecho a través de la neuroeducación. No aprendemos almacenando datos fríamente como lo haría un robot, sino que nuestro sistema nervioso actúa al aprender, y los recuerdos y las emociones afectan a la forma en cómo aprendemos.

¿Qué es la neuroeducación?

Por eso los pedagogos que están investigando la neuroeducación ponen el punto de mira en temas que hasta ahora no conocíamos o no valorábamos. Por ejemplo se estudia cómo los alumnos aprenden de distinta manera en función de donde se encuentren, de los estímulos familiares que tengan o de cómo sean las relaciones con sus compañeros.

La neuroeducación también se ocupa de cómo estimular la atención entre los niños, y especialmente entre los adolescentes. Se considera que la mayoría de las personas pueden estar concentradas en una tarea como mucho 40 o 45 minutos. Por lo tanto las clases magistrales que sobrepasan este límite, tan habituales en la docencia tradicional, resultan poco eficientes.

La neuroeducación también puede ayudar a muchos alumnos con problemas de aprendizaje como los que surgen con el autismo o el TDAH.

Hay quien asegura que el futuro de la educación pasa por esta ciencia, por profundizar en los elementos  psicológicos, los medioambientales y los genéticos, que afectan a los estudiantes y que determinan su éxito escolar.

Ilustración de Robert Neubecker

La neuroeducación es una mezcla de muchos componentes y además se encuentra apenas en sus comienzos

Basta recorrer internet para comprobar que hay decenas de referencias muy dispares, algunas un poco esperpénticas. También hay que decir que muchas instituciones educativas del mundo ya han comenzado a dedicar recursos para crear centros de investigación enfocados precisamente a la neurociencia educativa: la neuroeducación.

De una forma u otra, en el corazón de este nuevo concepto está la emoción

Ese ingrediente que es fundamental tanto para el que enseña como para el que aprende. Sus seguidores explican que no hay proceso de enseñanza auténtico si no se sostiene sobre esa columna de la emoción, en sus infinitas perspectivas.

¿Qué es la neuroeducación?

Fuente: Por la educación de Radio 5 (7/04/17) / Imágenes: flickr makelessnoise y Rolands Lakis

Compartir en redes sociales....Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedIn