Qué es el apego inseguro evitativo

El apego inseguro evitativo se da cuando los padres o cuidadores no atienden el mundo emocional del niño. Por diversas causas, los adultos no son capaces de satisfacer las necesidades emocionales que tienen sus hijos e hijas, existiendo una evitación o negación del mundo de los afectos del menor.

Los padres no comprenden, niegan o sienten incomodidad ante las necesidades emocionales de sus hijos. Como consecuencia de este comportamiento, con el tiempo, el niño entiende que la mejor opción es evitar o inhibir sus necesidades de afecto, cariño y proximidad con su figura de apego, porque esta le ha demostrado que es un terreno en donde no hay que entrar.

No es que los niños evitativos no tengan emociones, claro que las tienen, pero aprenden a evitarlas o a ignorarlas.

Qué es el apego inseguro evitativo

Ya vimos en otra entrada los cuatro tipos de apego, y cómo el estilo de apego que tenga un niño/a tendrá gran importancia y repercusión para su futuro como adulto.

Consecuencias del apego inseguro evitativo

El apego inseguro evitativo se da aproximadamente en un 20% de la población, o lo que es lo mismo, en una de cada cinco personas.

En general, los niños con un estilo de apego evitativo acostumbran a ser brillantes académicamente hablando, pero suelen tener dificultades cuando se trata de establecer relaciones íntimas y cercanas, tanto con sus amigos como con los adultos. Se relacionan con muchas personas pero sin ningún tipo de intimidad y cercanía.

Cuando a lo largo de los años un padre o madre tiene una actitud evitativa, lo que está poniendo en riesgo es la intimidad con su hijo/a, es decir, la posibilidad de mantener una conversación íntima cariñosa, afectiva, respetuosa y emocional con él o ella.

Cuando los niños con apego evitativo crecen, en la adolescencia o en la etapa adulta, se encuentran con dificultades para establecer relaciones íntimas y de confianza con sus amigos, parejas, compañeros de trabajo, etc.

Qué es el apego inseguro evitativo

Los niños y adultos que tienen este apego inseguro evitativo no es que no tengan emociones, sino que no las hacen conscientes ya que lo que les han enseñado es a ignorarlas. Necesitan ayuda para poder prestar atención a sus emociones, ya que durante muchos años han vivido con la idea de que eran negativas y perjudiciales, y que por consiguiente lo mejor era no tenerlas en cuenta. Al adulto evitativo también se le conoce con el nombre de desdeñoso.

Para evitar que esto suceda es importante que los padres sean responsivos ante todas las emociones que sus hijos muestran, ya sean estas agradables o desagradables.

Hay veces en que los adultos sólo responden ante las emociones agradables de sus hijos (como la alegría y el orgullo), en cambio, cuando se trata de emociones desagradables (como la rabia o la tristeza) las minimizan o las ignoran.

El apego inseguro evitativo tiene una relación muy estrecha con la autoestima del niño/a, siendo frecuente que los padres evitativos tengan hijos con una baja autoestima. Esto ocurre porque los niños, si cuando les piden a sus padres que atiendan sus necesidades ven que las mismas no son tenidas en cuenta, pueden llegar a la conclusión de que no son dignos de ser cuidados, amados y calmados.

La capacidad que tenemos los adultos de discernir los motivos y causas de determinados hechos no la tienen los niños y niñas, con lo que tienden a atribuirse las causas tanto de lo bueno como de lo malo. Pero sobre todo de lo malo.

En estos casos los niños creen que si no los atienden en el área emocional es por su culpa, porque no son dignos de recibir esa atención o cariño. También el mensaje oculto que reciben es que la intimidad puede causarles daño, por lo que tienden a evitarla.

Decir también que los niños y niñas que, como consecuencia de la relación que han tenido con sus padres, han desarrollado un apego inseguro evitativo, acostumbran a ser más mentirosos y a mostrar menos empatía con sus compañeros con apego seguro. Además, suelen estar más involucrados en casos de bullying, tanto en el papel de acosador como de víctima.

Son niños y niñas que han crecido con unos padres racionalizadores, que todo lo han intelectualizado negando la parte de las emociones. Los padres de los niños con apego inseguro evitativo acostumbran a ser alexitímicos (les cuesta ser conscientes e identificar las emociones que experimentan).

Características de los padres con apego inseguro evitativo

  • Si el niño muestra su necesidad emocional, el padre suele ignorarla o se retira de la situación. Por tanto la manera que tiene de relacionarse con las emociones de su hijo/a es apartándose de ellas (evitándolas).
  • Evitan, niegan o no entienden las necesidades emocionales que tienen sus hijos. Son padres que físicamente suelen estar presentes, pero están lejos de ser figuras emocionales de referencia de sus hijos.

  • Sí satisfacen las necesidades físicas o biológicas de sus hijos (comida, bebida, sueño, etc.), ya que estas no tienen contenido emocional.
  • El contacto físico con el niño es muy escaso, no mostrando cariño ni afecto hacia el menor.
  • Tienen un discurso muy racionalizador. Los temas intelectuales o cotidianos tienen más importancia que los emocionales.
  • Los padres con apego inseguro evitativo no se sienten cómodos con relaciones íntimas. Con sus hijos tienen conversaciones carentes de afecto y emociones.
  • Oscilan siempre entre el miedo a la intimidad y el miedo a estar solos.
  • Son padres que, dado que no hay intimidad, ven con buenos ojos la independencia y autonomía de sus hijos, favoreciendo, a veces en exceso, esa autonomía y la exploración.
  • Cuando ven a sus hijos manifestar cualquier emoción, tienden a no atender dicha emoción o a hacer comentarios despreciando a su hijo y la emoción que manifiesta.
  • Acostumbran a ser padres alexitímicos (ignoran la parte emocional de la vida).
  • Fomentan en sus hijos una baja autoestima, ya que no les atienden emocionalmente como precisan.
  • Las dificultades que los adultos tienen a nivel emocional y social las tienden a somatizar, por ejemplo con herpes o calenturas en la piel, con taquicardias, con problemas estomacales, etcétera.

Qué es el apego inseguro evitativo

Características de los niños con este tipo de apego

  • Lo que el niño hace, si quiere evitar un alto porcentaje de rechazos por parte de sus padres, es no mostrar necesidades emocionales. Con el paso del tiempo aprende a no demandar nada emocional y consigue desconectar de sus sensaciones y emociones. El hecho de que el niño se aleje y no preste atención a sus emociones le lleva al éxito con su figura de apego.
  • Los niños con apego inseguro evitativo rara vez piden ayuda. Se les ha inculcado que deben ser desproporcionadamente autónomos e independientes.

Qué es el apego inseguro evitativo

  • Generalmente son niños que, para evitar ser conscientes de sus emociones, están apuntados a muchas actividades (además de su actividad escolar).
  • Acostumbran a no saber qué responder cuando se les pregunta qué sienten ellos o qué sienten otros niños ante una situación emocional.
  • El niño con apego evitativo tiende a idealizar a sus padres.
  • En el colegio, los hijos de padres evitadores suelen ser alumnos excelentes. Sacan notas brillantes. Se les suele dar muy bien y destacan en todo lo que tiene que ver con el ámbito cognitivo o intelectual. Por otro lado, a nivel social tienen muchos amigos pero pocas relaciones cercanas e íntimas.
  • Se relacionan más y mejor con niños con más edad que ellos, o con adultos, que con niños de su misma edad.

Dejar de quejarse

¿Te has planteado alguna vez dejar de quejarte? ¿Serías capaz de estar 21 días sin hacerlo? ¿Podrías no estar diciendo constantemente lo mal que está todo? ¿Es complicado dejar de quejarse?

¿Qué indica la queja?

Normalmente la queja indica personas con falta de autoestima y muy victimizadas. Por otro lado está el profesional de la queja, un gran manipulador que se queja para intentar que tú hagas por él aquello que él debería hacer por sí mismo. Dejar de quejarse, y dejar de focalizar en aquello que no funciona, supone un montón de beneficios a todos los niveles.

«Quejarse es inútil y una pérdida de tiempo. No lo pienso hacer nuncaStephen Hawking

Queja viene del latín, de quassiare, de quassare, que significa golpear violentamente, quebrantar, y expresa un dolor, una pena, el resentimiento, la desazón… Un amplio espectro de sensaciones que tienen un nexo común: su carácter negativo.

Dejar de quejarse

¿Por qué lo de 21 días sin quejas?

Está estudiado que el cerebro, en lo que se refiere a conductas, produce los primeros cambios más estables, por la dinámica y por la plasticidad cerebral, después de 21 días.

Tras 21 días el cerebro ha cogido ya el nuevo código, el nuevo patrón, y entiende que aquello que se está haciendo no es un acontecimiento o algo que está pasando, sino que empieza a generar las primeras estructuras de cambio a nivel de conductas. Luego, para cambiar un hábito,  posiblemente necesitaremos alrededor de 60 días.

Dejar de quejarse supone un montón de beneficios

El primero es que no nos intoxicamos la mente. Es una manera de empezar a limpiar nuestros armarios interiores dejando de decir la cantidad de cosas a nuestro alrededor que están mal.

La queja nos focaliza completamente en aquello de nuestra vida que no funciona. Y eso equivaldría internamente a tener unos muebles viejos en medio del salón con los cuales nos golpeamos todo el tiempo. Dejar de quejarse es quitar todos esos muebles viejos, quitar toda esa focalización en lo que no funciona, y dejar un poco de aire para que puedan entrar aquellas cosas de nuestra vida que si funcionan, aquellos aspectos más positivos. Empezar a pedir, en lugar de quejarse. Utilizar el lenguaje personal…

“Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?» Proverbio oriental

Al dejar de quejarnos nos volvemos más atractivos para los demás

Nos volvemos menos antipáticos. Una persona quejándose más de diez minutos resulta realmente poco entretenida y poco atractiva. Menos quejarse y más ponerse a cambiar las cosas que no nos gustan. Esa ha de ser la actitud si uno quiere actuar.

La queja es la antítesis de la acción. Una persona que se queja mucho, al final es una persona que quiere actuar poco.

Tan simple como complicado: 21 días sin quejarte

El reto de dejar de quejarse durante 21 días lo planteó por primera vez un pastor llamado  Will Bowen. Para lograrlo propone utilizar unas pulseras de color morado que sirven como herramienta de autocontrol. En caso de queja se cambia la pulsera de mano, y el contador se pone a cero. Además estas pulseras, que él mismo comercializa en su web, apoyan la causa e identifican a todos aquellos que tratan de mejorar su vida de esta forma. De momento llevan más de diez millones de pulseras vendidas.

La iniciativa de Bowen tuvo tanto éxito que el libro que le da nombre, Un mundo libre de quejas,  se convirtió en un superventas a nivel mundial. Además la iniciativa es ya un movimiento global  con miles de seguidores que tratan de transformar sus vidas. Empezó animando a sus feligreses a que superaran dicho periodo, y ha acabado montando un emporio en torno a ese concepto. En su web da las claves para llevarlo a cabo con éxito.

¿Hacen falta más razones para huir de las quejas compulsivas?

La ciencia ha demostrado cuánto daño hace estar expuesto a las quejas, incluso si es de manera pasiva. Hasta el punto de que hay estudios que demuestran que nos afecta a nivel cerebral y nos hace menos inteligentes. Más allá de la credibilidad que ofrecen estas investigaciones, lo cierto es que son muchos los psicólogos que explican que quejarnos, o estar expuestos a las quejas de otros, hace que inevitablemente afrontemos el día a día de una forma mucho más pesimista.

«Una vez llegada la desgracia, de nada sirve quejarse.» Esopo (S. VII a. C.-S. VII a. C.) Fabulista griego.

Fuente: Mañana empiezo (Episodio 03). PODIUM Podcast de Cadena Ser (19/09/16) 

Música para mamá

Música para mamá

Pocos vínculos pueden ser tan intensos y complejos a la vez, quizás por eso la relación materno-filial ha inspirado tantísimas canciones.
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Aquí encontrarás una pequeña muestra. Canciones que hijos e hijas han compuesto para sus madres, y otras que madres y padres han compuesto para sus hijos. Música para mamá, para que la disfrutéis en el Día de la madre o en cualquier momento.

Para una mujer ser madre significa cambiar su vida, su tiempo y su forma de pensar por sus hijos; significa dar todo su corazón y sus fuerzas cada día para sacar a sus hijos adelante y enseñarles a vivir; tener una razón de ser para el resto de su vida y sentimientos encontrados al ver cómo los hijos crecen, sintiendo satisfacción y nostalgia al verlos crecer, ¡el tiempo pasa tan deprisa!

Si hay un amor que podamos llamar verdadero es el amor sincero de una madre. Ser madre significa nunca más estar sola en el pensamiento, pues una madre siempre piensa doble: por sus hijos y por ella. A su vez cada hijo lleva consigo a su madre. Es un vínculo eterno del que nunca nos podemos desligar. Música para mamá

‘El vals de Kairo’, de Ara Malikian

Ara Malikian interpreta la pieza que compuso para su primer hijo, la describe como “una paranoia suya”, una preciosidad con un ritmo desconcertante que recuerda a muchas obras de violín, desde Beethoven a las bandas sonoras de Chaplin.

‘Mi pequeño tesoro’, de Presuntos Implicados

Soledad Giménez, ex vocalista de Presuntos Implicados, compuso Mi pequeño tesoro en 1994, cuando nació su primer hijo.

Es una canción llena de ternura, que habla del embarazo y de los primeros momentos del bebé, con amor y mucha ilusión.

‘Te voy a decir una cosa’, de Amaia Montero

Amaia le dedica esta canción a su madre, que le ayudó en su carrera musical. Además le describe y le cuenta todos los momentos que vivieron juntas.

En el videoclip, del año 2009, vemos a Amaia en Rascafría, Madrid, cantando la canción en tres escenas diferentes. Las imágenes de Amaia cantando se alternan con imágenes que representan la evolución de la relación materno-filial.

Al final del vídeo sale la madre de Amaia Montero, Pilar Saldías. Música para mamá

‘Niña de agua’, de Ana Belén

La canción que interpreta Ana Belén está compuesta por su marido, Víctor Manuel, y dedicada a la hija de ambos, Marina.

Es del año 1986 y es una canción encantadora.

‘Alba’, de Antonio Flores

El cantautor dedicó esta canción a su hija Alba. Este tema está incluido en el disco Cosas mías, publicado cuando la pequeña Alba tenía 8 años.

Antonio recuerda en la canción que el nacimiento de su hija le hizo “el hombre más feliz”.

‘Esos locos bajitos’, de Joan Manel Serrat

Un clásico. Joan Manel Serrat compuso esta canción inspirado por el humorista Gila, que llamaba a los niños “locos bajitos”.

Una canción preciosa, llena de mensajes en favor de los niños y en contra de todo lo que suponga cortar su espontaneidad, dirigir sus vidas o proyectarles nuestras frustraciones.

Esos locos bajitos recorre el proceso de un niño desde que nace.

‘Más que a mi vida’, de Bebe

Canción que la artista dedica a su hija Candela, pero también a todos los niños y niñas. Está incluida dentro del álbum Cambio de piel, publicado en 2015.

Dice Bebe que ser madre “cambia las prioridades, no hay tiempo para regodearse mucho en los problemas”. Una canción lindísima, con un ritmo alegre y llenita de amor.

‘Tan poquita cosa’, de Pasión Vega

Pasión Vega habla del enorme amor y la locura que provoca la llegada de un bebé a nuestras vidas.

Decía en una entrevista: “Aunque he tenido un embarazo y un parto muy bueno pasas miedo e inseguridad. Ser madre es precioso pero es difícil, tu vida cambia, ya no eres tú, eres tú y ella. Pero es lo más bonito que me ha podido pasar”.

‘The one thing’, de Shakira

Una canción no demasiado conocida que Shakira dedica a su hijo Milan.

Un tema con una música muy animada en el que subraya cómo nuestros hijos pueden llenar nuestra vida de luz. Música para mamá

‘Little Star’, de Madonna

La reina del pop dedicó a su hija Lourdes María esta canción, en la que canta con mucha ternura invitándola a soñar, a no olvidar quién es y a volar muy alto, y le recuerda la felicidad que le produjo su nacimiento.

Madonna acostumbra a publicar en su Instagram numerosas fotos con su hija, que ahora ya tiene 20 años.

‘Nada mejor’, de Rosario Flores

Rosario canta esta canción con ritmo flamenco que se publicó en 1999, tres años después del nacimiento de su hija Lola.

La pequeña nació un año después de la muerte de su madre, Lola Flores, y de su hermano Antonio.

‘Capricho de mujer’, de Niña Pastori

En 2009 Niña Pastori dedicó todo su álbum Esperando verte, compuesto por ella misma y su marido, Julio Jiménez Borja, a la dulce espera de su hija Pastora.

Con un tono flamenco desenfadado en Capricho de mujer la artista canta a su hija que está por llegar.

Música para mamá

Aprender a hablar en público

Desde los más humildes a los más poderosos, desde una gala hasta una entrevista de trabajo o una presentación. No se trata sólo de saber qué hay que decir sino de cómo lo decimos en público. Hablar en público no siempre es fácil, la vergüenza o el miedo a equivocarse siempre están ahí rondando. Ser un buen orador es clave: una buena respiración, la sonrisa, la autoconfianza, un buen guión, una buena estructura y, sobre todo, las tres claves: práctica, práctica y práctica.

Dicen los expertos que lo óptimo sería que la oratoria se empezara a trabajar en la escuela y siguiera en la empresa. Y es que, según Adecco, empresa de trabajo temporal, a tres de cada cuatro personas les da miedo hablar en público. Aseguran los psicólogos que el miedo es normal pero que hay que afrontarlo y saberlo canalizar, y coinciden en que la experiencia es fundamental; si uno se queda en blanco mira el papel o si se pone nervioso respira, hay que tener herramientas para salir del paso, y, sobre todo, pensar que la perfección absoluta no existe.

¿Qué es hablar? Significado y etimología

El hablar es algo que nos distingue a los humanos, siempre se ha dicho que hablando se entiende la gente.

Hablar procede del latín fabulāri que a su vez deriva de fábula, que es una palabra que por vía culta nos llega y que en latín era un derivado de otro verbo que era fari (que quería decir hablar).

Había otros sinónimos en latín para la noción de hablar como por ejemplo loquor en la primera persona, que no nos ha llegado por vía hereditaria a las lenguas románicas pero sí a través de la mediación de los cultismos. Decimos que alguien es locuaz cuando habla mucho, un locutor tiene por oficio hablar, la elocuencia es el arte del buen hablar…

Hay otras voces derivadas de ese loquor que no ha sobrevivido por vía popular. En cambio sí lo ha hecho fabulāri, que ha llegado al castellano y que es hermano, podríamos decir, de la forma gallega y portuguesa falar, pero que, a diferencia del gallego y el portugués, ha conocido un cambio propio característico del castellano.

A muchos les han enseñado que en castellano lo que antes fue una f inicial se ha convertido en h, es un modo de decirlo. El castellano antiguo escribía todavía fablar o fabla, en lugar de hablar o habla. Y el castellano antiguo escribía todavía fumo, farina, fillo allí donde hoy tiene humo, harina, hijo.

El término hablar caracterizado por esta h inicial tiene un buen número de derivados, algunos de ellos curiosamente han tomado una deriva negativa que se ha orientado a la idea de hablar por hablar o hablar sin ton ni son. Es por ejemplo lo que se atribuye al hablanchín, que es una forma alternativa al parlanchín. Otros derivados de este tipo son por ejemplo la habladuría o el hablantinoso (dicen en algunos lugares de América para aquel que habla demasiado, que habla sin sustancia, que hace hablantinas).

Pero también hablar ha dejado derivados nobles y con un sentido positivo como por ejemplo habla, posiblemente un derivado posverbal de hablar (yo hablo, tú hablas, él o ella habla), a no ser que proceda directamente de fábula.

El habla se dice del acto, del ejercicio concreto de la posibilidad del lenguaje. Se dice de alguien que ha perdido el habla cuando no es capaz de hablar. O el habla de una localidad o una comarca concretas, por ejemplo el habla del Rincón de Ademuz.

De habla, hablante. Hablante en su origen era el participio de presente del verbo hablar, es decir quien habla, y un hablante es quien ejerce la posibilidad de hablar, quien utiliza una lengua. Y da pie a compuestos como castellanohablante, hispanohablante, catalanohablante, gallegohablante o vascohablante.

En cuanto a la palabra fábula es un cultismo, se ve claramente porque prácticamente no ha variado a partir de la fórmula latina. Fábula tiene vida y tiene derivados, y cuando tiene derivados quiere decir que ha ejercido su capacidad vital: fabular, confabular, confabulación, fabuloso.

Abundando un pelín más en lo que serían cultismos hay una subfamilia que se funda en lo que ya fue una familia creada en el latín a partir del verbo fari. Fari está en la base de una palabra latina que era facundus, que hoy reconocemos en facundo, y en latín significaba lo que ahora sigue significando: quien es muy generoso en el hablar, quien ejerce la facundia (que sería el sustantivo correspondiente).

Y otra forma extraordinaria: si hablante era el participio de presente de hablar (quien habla), en latín fans era el participio de presente de quien habla, en cambio infans, su antónimo, era quien todavía no habla, el infante, el niño pequeño. Lo que ocurre es que en la lengua la significación de infans (literalmente quien todavía no habla) ha ido creciendo a otras acepciones. Hablamos de la infanta de la familia real, por algún camino se ha llegado a esa significación. Hablamos también del soldado de a pie que es el infante, que forma parte del cuerpo de la infantería.

Y todavía hay otras variaciones, otras ramificaciones a partir de este fari latino que conservan todavía la significación etimológica. Por ejemplo el adjetivo en latín afabilis, que lo tenemos en el castellano como afable, y que significaba literalmente que se puede hablar con esa persona. Y su antónimo que era ineffabilis, que significaba lo que sigue significando en castellano inefable: que resulta difícil explicar con palabras.

Aprender a hablar en público hoy

¿Por qué es importante aprender a hablar en público?

No importa el campo al que te dediques, las exposiciones respecto de las cosas que se hacen son constantes: ya sea en presentaciones, en reuniones, en negociaciones… Hay una constante necesidad en cualquier ámbito de explicar las cosas, y esa explicación muchas veces es delante de otras personas.

Hablar en público es una necesidad constante, no sólo en el ámbito de los negocios sino que es algo transversal. Además, es algo que dice mucho de nosotros a la hora de relacionarnos con otras personas.

Hablar en público es difícil, sin embargo es algo que está al alcance de cualquiera que pase el proceso que le permita adquirir esa habilidad; como podría adquirir cualquier otra como por ejemplo hacer malabares con naranjas, a base de práctica.

Aprender a hablar en público hoy

Dominar el contenido es esencial

Para lucir con la forma, que en el fondo hablar en público es forma, hay que dominar el contenido. Por tanto es fundamental de entrada saber que queremos transmitir, que idea nuclear queremos pasar.

¿Qué nos puede poner nerviosos? ¿Qué nos condiciona a la hora de hablar en público?

Los miedos que nos bloquean, dependiendo de la persona, funcionan de una manera u otra. Lo que sí está claro es que estamos hablando de inseguridades. A unas personas les bloqueará el quedarse en blanco, a otras el pensar “yo no soy capaz de hacer esto”, a otras la mirada y el cómo nos juzgan los demás, el lugar, la responsabilidad…

Aprender a hablar en público hoy

Cómo perder el miedo a hablar en público. Cómo hablar en público sin nervios

Vencer los miedos no es el objetivo. No hay que esperar que el miedo se nos quite, lo que tenemos que hacer es aceptarlo y aprender a vivir con él. Piensa en el miedo como en una oportunidad que te da la vida para desarrollar una habilidad que lo contrarreste.

Visto desde la distancia incluso agradécele a la vida que te enfrente a tus inseguridades y miedos, es un camino de crecimiento. Aprender a hablar bien en público es un verdadero camino de crecimiento personal. ¿Cuál es tu voz? ¿Cómo le hablas tú al mundo? Es mucho más que una habilidad.

Luego, claro está, tenemos la metodología. Algo que ya dijeron los orientales hace siglos, y que no basta con entender sino que hay que practicar (porque entenderlo nos resultará sencillo, la cuestión es aplicarlo):

▷▷ DESARROLLAR EL PODER DE DIRIGIR NUESTRA OCUPACIÓN A UNA ACCIÓN ◁◁ 

¿Por qué? Pues porque el mecanismo del miedo es siempre: me conecto con la mente ⇨ pérdida inmediata de poder (me pre-ocupo). Y lo que hay que hacer es dirigir nuestra energía a ocuparse.

Nadie es culpable de su primer pensamiento, pero sí somos responsables del segundo. Por ejemplo, un individuo no tiene la culpa de pensar, cuando sube a un avión, “en este me voy a matar”. Siente miedo, es algo que le pasa y es inevitable. Pero si tiene el entrenamiento de distanciarse de sí mismo y decirse: “¿Qué, ya estás otra vez dándole vueltas a la mente y pre-ocupándote? ¡Ocúpate!”. Y a partir de ese pensamiento se dedica a mirar a quien tiene al lado en ese vuelo, a los azafatos o azafatas… Se está ocupando.

Por tanto la recomendación sería buscar esa ocupación que nos saque de esa pre-ocupación. Y en el caso de hablar en público la ocupación sería “tengo claro cómo voy a empezar”, y con voz clara y mirando al público: “Hola, buenos días, me llamo fulanito y vamos a hablar de recursos para hablar en público…”, aunque por dentro estemos como un flan.

Las primeras veces no es tan importante el resultado, sino que demos el paso. Piensa que a bailar se aprende bailando… El problema es que nuestra tendencia es: “Me salió mal una, dos, tres veces… ya me he desanimado”.

Aprender a hablar en público hoy

“No puedo. Me tiembla la voz al hablar en público porque me pongo nervioso al hablar”

Todos solemos tener creencias que nos limitan. Vamos mal si somos nosotros mismos los que anteponemos el “Yo no puedo”… Prohibido decir “No puedo”.

Puedes decir “No me sale todavía”. Y, después de un número de fracasos determinados, digamos 8 ó 9 ó 10, ya puedes decir: “No puedo”. Pero nunca hasta que no hayas probado esas 9 ó 10 veces…

¿Qué papel juegan las pausas, los silencios, la respiración al hablar en público?

La respiración es muy importante, de hecho la voz es respiración. En cuanto a las pausas es fundamental dominarlas. Recordemos que, mientras hacemos la pausa, respiramos.

Lo cierto es que todos acostumbramos a tener verdaderos problemas para hacer esas pequeñas pausas. En general sentimos miedo ante un segundo de silencio, se nos hace eterno. Creemos que el público va a pensar que no sabemos qué decir, que no somos listos. Y, contrariamente a lo que creemos, si observamos, veremos que las pausas las hacen los poderosos: esa persona que decide “A ver, ¿qué quiero decir?”, y dice lo que quiere decir.

No podemos decir que hacer eso sea fácil, es algo difícil y que lleva un proceso. Cuesta gestionar esas pausas que los que saben hablar en público dominan tan bien, porque igual nosotros hacemos una pausa y nos delatan los nervios porque estamos temblando.

Aprender a hablar en público hoy

¿Cuándo una pausa es buena y cuándo una pausa es mala? Una pausa es mala cuando la persona que está hablando en público se preocupa, porque la gente que está escuchando percibe esa preocupación y nerviosismo. En cambio, cuando el orador no se preocupa, los demás que la están escuchando no se preocupan.

Hemos de ser conscientes de que el proceso para hablar en público es un entrenamiento, y que requiere también de algo de descaro. No pensemos que todas las personas que vemos que hablan bien en público no tienen por dentro algo de nerviosismo en cada nueva ocasión. David Bowie, por ejemplo, reconocía que las entrevistas antes de salir a una actuación le daban pánico, sentía pavor.

¿Cómo es posible que David Bowie con tantos años de carrera siguiera sintiendo ese miedo? Pues es muy positivo y pedagógico que él confesara que le daba miedo hablar en público, porque es importante que todos sepamos que el miedo y la inseguridad son algo normal. No se trata de no tener miedos sino de cómo, a pesar de ellos, somos eficaces.

Aprender a hablar en público hoy

Trucos y técnicas para hablar en público sin miedo

¿Qué es mejor, gesticular demasiado o demasiado poco?

No cabe duda de que la gestualidad da una mayor comunicación, pero, dentro de la cultura y personalidad de cada uno, tiene que haber un equilibrio entre los momentos gestuales y los momentos de reposo (que son los que comunican estatus).

Un exceso de gestualidad hace que el discurso pierda credibilidad, porque resta estatus. De ahí que sea importante ese equilibrio entre nuestra gesticulación y esos momentos de reposo en los que transmitimos serenidad.

Un ejemplo lo tenemos en el teatro clásico español, ahí está muy claro: tenemos por un lado a los criados (que siempre se mueven más, de un lado para otro) y por otro a los nobles (más inmóviles, a los que por algo se les llamaba los estirados).

El estatus depende de en qué contexto estás. A veces, por respetar a nuestra audiencia y respetar unos códigos, con determinados clientes por ejemplo, nos ponemos corbatas o trajes muy serios. Pero no es por aparentar sino por respetar el código que hay en ese lugar.

¿Qué hacer con las manos al hablar en público?

Es una de las pesadillas de los ponentes noveles que empiezan a hablar en público. Las manos tienen mucho que decir, mucho que expresar, y son muy necesarias para comunicar con nuestra audiencia. Cuando se habla en público la gestualidad de las manos apoya el discurso.

Aprender a hablar en público hoy

Respecto al uso de las manos al hablar en público la escuela americana, por ejemplo, dice que lo mejor es nunca juntar las manos, porque es una señal que da a entender que nos estamos protegiendo. Lo cierto es que cada persona debe calibrar que le ayuda más:

  • Si opta por no juntar nunca las manos para dar esa señal de fortaleza y de no necesidad de protección, pero así se siente fatal.
  • O si, en un momento determinado, opta por juntar las manos porque así se siente más cómoda y es más eficaz.

Se trata de ver que nos puede ayudar más. En el siguiente video, la experta en comunicación Teresa Baró da interesantes consejos que podemos aplicar en cualquier reunión, en una presentación comercial, en una formación, en clase, incluso a veces en una conversación. Porque en realidad tampoco hay tanta diferencia entre los gestos que hacemos en una conversación y los que hacemos hablando en público, al fin y al cabo hablar en público es una forma de dialogar con ese público.

¿A quien mirar cuando se habla en público?

La fortaleza de tu mirada será igual a la cantidad de información que captes de la audiencia: miras a la gente a los ojos, y captas. Parece sencillo, pero muchas personas se ponen nerviosas y no saben adónde mirar cuando tienen que hablar en público. Entonces miran al suelo, miran sus notas, miran la pantalla, miran al fondo… y buscan todos los recursos para no mirar precisamente a quien tienen que mirar que es a su público.

Una de las formas de ganar tranquilidad en este diálogo que tenemos que establecer con el público es, precisamente, considerar que estas personas que nos están observando necesitan mantener este diálogo.

Aprender a hablar en público hoy

¿Verdad que en una conversación a dos no nos ponemos nerviosos?

  • Mentalizarnos de que vamos a conversar con nuestro público y que por lo tanto tenemos que mirarle a los ojos es algo que nos va a dar tranquilidad.
  • En cambio, si pensamos que el público es una masa uniforme de gente y nos da miedo tendemos a la sensación de monólogo y eso nos va alterando cada vez más.

Pero, ¿miro a todos? Si es una audiencia de muchas personas resulta complicado

  • Si se trata de un grupo reducido, hasta 25 ó 30 personas, podemos ir mirando a cada uno de ellos a los ojos, individualmente. Incluso podemos llegar a saber más o menos que están pensando o si van siguiendo nuestro discurso. Es conveniente hacerlo.
  • Cuando hay más gente entonces es difícil llegar a todos. Se puede ir mirando hacia el fondo de la sala. O, si la sala es ancha, ir mirando de izquierda a derecha pasando también por el centro.

¿Nos resultará más fácil si miramos a alguien conocido o a quien nos sonríe?

Mirar a quien nos sonríe es una tentación, porque nos da a pensar que le caemos bien y que está de acuerdo con lo que estamos diciendo. Pero es una trampa que deberíamos evitar, porque entonces lo que estamos haciendo es olvidar a los demás miembros del público y estos se pueden sentir desatendidos, y, en consecuencia, perderán capacidad de atención en lo que estamos diciendo.

Hay que mirar a todo el mundo, incluso a los que ponen mala cara. Más a estos que a los que nos sonríen, porque a estos hay que ganárselos. Tenemos que decirles con la mirada “Te he visto. Sé que estás aquí. Quiero que me escuches. Tengo algo importante que decirte”, y todo se lo decimos mirándoles. Además incluso, en algunos casos, es un aviso para después si tienen que hacer preguntas muy complicadas o van a por nosotros. Nosotros, mirándoles mientras estamos hablando de nuestro tema, les estamos diciendo: “Sé que después me preguntarás”, y esa es una forma de mostrar seguridad.

¿Qué hacemos si vamos acompañados de unas notas?

Las notas sirven para tener un guión, pero no para leer siempre completamente. Porque si miramos mucho las notas lo que estamos haciendo es dejar de mirar a nuestro público, y siempre es mejor dirigir la mirada hacia ellos.

Por lo tanto deberemos hacer un guión con poca letra, lo más esquemático posible, e ir combinando la mirada hacia el público y algún vistazo rápido a lo que llevamos apuntado si nos hemos perdido. Lo importante es ensayar antes para no tener que mirar mucho ese guión.

Y si llevamos el discurso escrito, ¿cómo lo hacemos?

En ese caso la lectura también tiene que ser lo más expresiva posible. Para conseguir esto nos podemos preparar el texto a base de letra muy grande, de espacios amplios, marcando los puntos y aparte y las pausas, usando también distintos colores porque así sabemos en qué palabra tenemos que poner el acento.

Todo eso nos facilitará la lectura y que ésta sea sea expresiva, pero sobre todo nos facilitará también que podamos mirar de vez en cuando a nuestro público. Ensayar el discurso es muy importante, porque después, cuando estemos delante de la audiencia, nos sentiremos más sueltos y cómodos.

Si detrás tenemos apoyo visual, ¿dirigimos la vista hacia esa pantalla?

En ese caso hay que mirar hacia atrás lo mínimo posible. Si tenemos que señalar a la pantalla lo hacemos con la mano o con un puntero pero mirando hacia delante, hacia nuestro público. El mínimo tiempo posible dando la espalda al auditorio.

Por eso, si tenemos un ordenador bien colocado (es algo que la mayoría de las veces podemos hacer) nos iremos guiando por lo que vemos en la pantalla del ordenador y, al mismo tiempo, estaremos mirando hacia nuestro público, de tal forma que no nos tenemos que estar volviendo cada vez.

¿Se puede entrenar el contacto visual con el público?

Pues sí, es posible. Hay un truco muy fácil que podemos hacer en casa: cuando ensayemos nuestro discurso o presentación podemos pegar en la pared unos folios con caras dibujadas, fotos de personajes conocidos o de la familia, incluso muñecos, y vamos ensayando nuestro discurso mirando a los ojos de estas “personas”, buscando captar la atención.

Este aspecto es importante porque normalmente cuando estamos ensayando en casa un discurso nos centramos sobre todo en lo que decimos, en las palabras. Olvidamos que después tendremos personas delante y que tendremos que mirarlas a los ojos, porque esa es la primera forma de persuasión. Por eso, hacer esta sencilla práctica pegando las fotos en la pared resulta muy útil y nos dará después la facilidad de hacerlo cuando tengamos delante al público real. Es un buen calentamiento y estaremos ya acostumbrados a hacer esos movimientos.

Ante un gran auditorio, ¿funciona imaginarlos a todos en ropa interior?

Lo interesante y maravilloso de los seres humanos es que lo que le funciona a uno a otro no. Y este truco de imaginarse a la gente desnuda o en ropa interior hay gente a la que le funciona.

Trabajar con imágenes, que es como esto se llama, es bueno. Hay gente que se imagina que le está hablando a su hermano, a su madre, a su tía, a su novia… Si a ti te funciona estupendo.

La cuestión es que tienes que averiguar qué te ayuda a ti. En ese proceso de entrenamiento parte de lo que hay que descubrir es qué me ayuda a mí a expresarme mejor, a estar más tranquilo, a gestionar mejor mis inseguridades… A ser eficaz a pesar de mis inseguridades.

Cómo dominar el escenario al hablar en público

Aunque hay cosas básicas, que son siempre las mismas, también vemos modas y tendencias en cómo nos dirigimos al público. Hoy día tenemos la posibilidad de dar charlas desde grandes escenarios y de movernos mucho más, en cambio tiempo atrás se trataba de algo mucho más rígido. Antes los conferenciantes estaban por ejemplo detrás de la mesa de una forma muy solemne y formal, o detrás de un atril.

Hay conferenciantes a los que vemos andando por el escenario casi exhibiéndose, es quizás una forma de comunicar más atractiva; parece más natural aunque en realidad está todo ensayado. En esto hay grandes conferenciantes que nos han influido mucho como pueden ser Steve Jobs o Mark Zuckerberg.

Aprender a hablar en público hoy

Todos o muchos de los TEDx, que son estas conferencias que ahora están tan de moda, se graban en general en escenarios grandes. A ello ayuda la tecnología: el disponer de un micro inalámbrico o el tener una pantalla grande, y no una pizarra donde hay que escribir, permiten el movimiento.

Aprender a hablar en público hoy

En general para dirigirnos al público es mucho mejor estar de pie y en movimiento, aunque también hay momentos en los que el protocolo nos dice que tenemos que estar sentados. Pero siempre que podamos vamos a hacerlo de pie, porque esto nos da muchas ventajas. Teresa Baró, experta en comunicación, las explica:

Cómo hablar en público con naturalidad

Es precisamente cuando estamos en público, en esos momentos en que queremos causar una mejor impresión, cuando más tensos nos acostumbramos a poner. Es lógico: hay más compromiso, queremos gustar, queremos transmitir una buena imagen, hay presión, hay tensión… y lo que hacemos precisamente es quedarnos como acorralados. Todas las habilidades que tenemos cuando estamos relajados tomando un café con un amigo… desaparecen. Pero eso es algo que se puede regular y mejorar.

¿Qué inseguridades podemos sentir cuando estamos ante una audiencia?:

  • La inseguridad en uno mismo.
  • La inseguridad en el tema que estamos tratando: si no dominamos bien el tema es algo que nos hace estar más tensos.
  • La inseguridad como comunicador: yo sé que controlo el tema pero en cambio soy consciente de que no tengo muchas habilidades para hablar en público, y eso me hace estar más nervioso o nerviosa.

En general nos ocurre que, a la hora de dar una charla o un discurso, casi siempre nos esforzamos en preparar bien el mensaje, el contenido, las palabras, el discurso o incluso la presentación en PowerPoint. En cambio solemos descuidar el ensayar, el entrenar el cuerpo para que se comunique con naturalidad… Y cuanto más lo preparemos más naturalidad vamos a conseguir.

Cuando tengamos que hablar en público es mejor que no se nos note que estamos presos del pánico, porque además, si nos bloqueamos, no podremos transmitir lo que queremos comunicar. De todas formas tampoco pasa nada si nos mostramos algo nerviosos. Muchas personas no tienen la oportunidad de hablar en público cada día y por tanto es normal que estén un poco tensos cuando se enfrentan a una audiencia importante, es comprensible. No tenemos que estresarnos en exceso por ello. No obstante hay fórmulas para mejorar esto que nos van a ayudar y que nos muestra Teresa Baró en este vídeo.

Cómo transmitir seguridad al hablar

Hablar y expresarse ante una audiencia no es una tarea fácil, para muchos es una prueba de fuego en la que a veces se reflejan todas las inseguridades y los nervios que supone convertirse en el centro de atención. Los gestos nos delatan.

¿Cuáles son los gestos que nos traicionan?

Se trata de gestos que hacemos con todas las partes del cuerpo: con la mirada porque rehuimos el contacto visual, con las manos porque por ejemplo las frotamos demasiado o le damos vueltas al anillo o al reloj, nos ponemos bien los puños de la camisa (sobre todo los hombres que van con americana), cruzamos los pies de una forma que nos da inestabilidad… Hay una serie de movimientos que delatan que estamos nerviosos.

¿Qué trucos podemos poner en práctica para disimular el nerviosismo? ¿Qué hacemos con esos gestos que nos delatan?

Esos gestos que evidencian nuestro nerviosismo no hay que disimularlos sino que hay que eliminarlos. Se trata de entrenar, entrenar y entrenar. Practicar una posición corporal de seguridad y de abertura para así eliminar estos gestos de nuestro repertorio.

¿Cuál sería la actitud corporal adecuada?

Una actitud corporal de firmeza, de estabilidad (con los dos pies bien apoyados) y el cuerpo abierto y con la cabeza alta. Moviendo los brazos y las manos hacia afuera, de una forma abierta y relajada. Nada de cerrar los puños ni entrelazar las manos, porque eso es lo que delata el nerviosismo.

Indispensable la sonrisa

Otro aspecto esencial es la sonrisa. Es importante sobre todo para empezar a conectar con el público desde el primer momento: es la bienvenida. Por tanto es importantísimo sonreír. Pero ojo, porque también hay sonrisas que son de tensión, esa risita que se nos escapa y que no podemos controlar y que es de nervios. O sea que debe ser una sonrisa abierta y sincera (ya sabemos que sonreímos también con los ojos), no puede ser una sonrisa forzada o con los dientes cerrados y apretando las mandíbulas.

Y todo esto necesitamos prepararlo

Tener el mensaje verbal (las palabras) preparado, y entrenar varias veces para que después podamos eliminar todos estos gestos de timidez y de inseguridad.

Cuando llegue el momento tenemos que salir pensando cosas positivas acerca del público: “el público está dispuesto a escucharme”, “el público me va a ayudar”, “el público es mi aliado, no es mi enemigo”. Si salimos con pensamientos positivos, seguro que nuestra gesticulación, nuestros movimientos e incluso nuestra voz van a tener un estilo y un tono positivo.

El tono de voz en la comunicación

Reconocemos a las personas por su voz, es algo que nos identifica. La voz es una característica de cada persona: tú tienes tu voz y yo tengo la mía. El tono de nuestra voz envía sensaciones a nuestro interlocutor y, además, forma parte de nuestra imagen.

En cada momento, según cómo utilizamos la voz, estamos transmitiendo unas actitudes, unas emociones y también un grado de implicación. No sólo es importante saber qué voz tenemos (que es la que nos ha tocado por naturaleza) sino también cómo la utilizamos.

¿Cómo podemos utilizar la voz para comunicarnos mejor?

Lo primero que debemos tener en cuenta es el contexto, cuál es la actividad que estamos desarrollando:

  • No es lo mismo estar en familia, y estar en una situación íntima de proximidad, que estar ante un público.
  • O no es lo mismo ser un profesional de la comunicación que una persona que utiliza la voz para comunicarse en el día a día.

Pero de todas formas, aunque no seamos profesionales de la comunicación, deberíamos tener en cuenta la capacidad que tenemos de influir en los demás a través de la voz:

  • A través del tono.
  • A través de la velocidad con la que hablamos.
  • A través de la claridad en la articulación. Si no se me entiende el mensaje puede no llegar correctamente. Pero no es sólo que el mensaje no acabe llegando sino que además estamos también dando una imagen determinada a través de esa articulación incorrecta. Si no articulamos bien podemos dar la imagen de que tenemos un problema en la boca o de que estamos nerviosos, por ejemplo.

La voz con todos sus matices nos da muchísima información:

  • Cuando una persona habla en público, un maestro por ejemplo, con la energía que tiene su voz está diciendo: “tengo ganas de estar aquí haciendo lo que estoy haciendo” o “no tengo muchas ganas, en realidad estoy aquí porque me obligan”.
  • O puede estar transmitiendo “estoy pasando miedo”, la voz indica también inseguridad, nervios y miedo.
  • La voz incluso puede ser un indicio de mentira, puede ser señal de que alguien está mintiendo cuando se baja el volumen al decir algo. ¿Por qué bajamos el volumen? Porque en realidad  no queremos que nos escuchen, pero lo estamos diciendo porque tenemos que decirlo.

¿Cuáles son las voces más persuasivas?

Es algo que depende también del contexto. En un contexto más privado y de cercanía un tono de voz bajo, pero sobre todo más tranquilo, es más persuasivo. Una persona que habla despacio normalmente transmite más serenidad, y por lo tanto también seguridad en lo que está diciendo y en sí misma.

Hablar despacio, en la mayoría de las ocasiones, resulta más convincente. Pero no siempre, porque a veces la velocidad al hablar, siempre que se entienda el mensaje, nos da una idea de energía, de vivacidad, de entusiasmo, de alegría incluso. O sea que depende.

Lo que no suele ser muy persuasivo es que el tono de voz siempre sea igual, hablamos entonces de monotonía. Y la monotonía tiene un problema: nos aburre. Si la persona que habla nos aburre el mensaje no nos llega, porque llega un momento en que desconectamos.

¿Cuáles son las voces más seductoras?

Voces seductoras las hay masculinas y las hay femeninas. Las voces más seductoras suelen ser las voces que no son estridentes, que hablan de una forma suave, que son dulces, melódicas… Pero habría que ver también las características, el timbre de voz de cada persona en concreto.

Las voces masculinas en general son más graves que las femeninas, y por lo tanto transmiten unos valores que son los propios tradicionalmente del hombre: autoridad, confianza, respeto.

En cambio las voces femeninas, que son más agudas, suelen estar más relacionadas con la vida familiar, con la seducción femenina y muchas veces incluso con connotaciones peyorativas, con la “histeria”. Una mujer que grita, que tiene una voz muy aguda y que está chillando, es una voz irritante, y, además, hay una creencia general de que una mujer que grita es porque está descontrolada.  Aunque sea un adjetivo injusto se nos califica a veces de histéricas. En cambio al hombre no. El hombre que utiliza su voz para la autoridad se considera un valor positivo.

En general las voces agudas son más irritantes que las voces graves, sobre todo si son excesivamente agudas. Pero las voces agudas y más femeninas también tienen una ventaja, y es que normalmente son más claras, se escuchan mejor. Mientras que una voz muy grave a veces conlleva una dificultad en la comprensión, en la audición.

¿Cómo podemos mejorar la articulación de nuestra voz?

Una práctica muy sencilla y que podemos hacer en casa es hacer ejercicios de lectura en voz alta mordiendo un lápiz sin dejarlo caer. Después de unos minutos leyendo así, con el lápiz entre los dientes, cuando lo sueltes verás que es mucho más clara la articulación, e incluso se proyecta mejor la voz.

Y el mismo ejercicio se puede hacer con un tapón de botella de cava y es mejor todavía, porque en este caso lo que se consigue es abrir la mandíbula hacia abajo, que es como realmente sale bien el aire y se proyecta hasta el fondo la voz. En este caso cuesta un poquito más hacerlo que con el lápiz pero es muy efectivo.

Aprender a hablar en público hoy

Cómo enseñar a un niño a hablar en público

Comunicarse con eficacia y hablar en público son hoy habilidades básicas. Los padres podemos, según los expertos, hacer mucho en casa para potenciar la oratoria de nuestros hijos. Estas son según Manuel Antolín, terapeuta del Centro de Psicología Resuelve, algunas de las cosas que podemos hacer para ayudarles a perder el miedo a hablar en público:

  • No hablar por ellos cuando se encuentran con otros niños y mayores con la excusa de que son tímidos. Déjales que contesten por sí solos, a su ritmo. Si no lo hacen, puedes animarles a que hablen, sin responder por ellos. Con paciencia conseguirás que vayan expresándose.
  • Dejar que expresen sus propias ideas aunque no nos gusten. Desarrollar en los hijos una actitud crítica permite que se sientan seguros. En vez de decir: “¡tu cállate que eres un niño!”, es preferible: “¡no pienso lo mismo, pero lo respeto!”.
  • Lee cuentos a tus hijos, con la voz y con el cuerpo. Escenifica lo que estás contando; eso les permitirá aprender a contar historias. “El Storytelling es uno de los grandes recursos usados hoy en día para hablar en público, ya que cuando contamos historias conquistamos el corazón de nuestra audiencia”, explica Antolín. “Si tú lees, tus hijos leen. Arrástralos a leer con tu ejemplo. Eso enriquecerá su vocabulario y les ayuda a estructurar sus ideas”.

Aprender a hablar en público hoy

  • Para hablar bien en público hay que pensar bien en privado. Nos lo dice Gonzalo Álvarez, editor del blog El arte de presentar. Así que procura que tu hijo/a escriba. Escribir en un diario, hacer redacciones y cartas, les ayudará a estructurar sus ideas. Eso se reflejará en su modo de comunicar.
  • Apúntalos a distintas actividades artísticas para que prueben si les gustan. El teatro les permitirá trabajar la expresión corporal, los tonos de voz, interpretar distintos personajes… Perderán el miedo al ridículo. Con la danza trabajarán el control del cuerpo y aprenderán a moverlo. Según Albert Meharabian, profesor emérito de Psicología de UCLA, comunicamos más nuestro mensaje con nuestro cuerpo (55%), que con las palabras (7%) o con nuestra voz (38%). Cantar en un coro les ayudará a conocer su instrumento vocal, aprenderán respiración diafragmática para proyectar la voz de forma correcta.
  • En un cumpleaños o celebración familiar, propón entre los niños un cuentacuentos, en el que cada niño pueda contar el suyo.
  • Juega con ellos a explicar sin palabras un personaje. Expresarán con el cuerpo y se les quitará el miedo escénico al tener que ponerse delante del grupo.
  • En un encuentro familiar por motivos alegres o tristes, pídeles que si les apetece escriban unas palabras dedicadas a la persona homenajeada, y luego que las lean.

Aprender a hablar en público hoy

  • Recitar trabalenguas es una actividad divertida que les permitirá tener una mayor fluidez verbal, aprender a pronunciar mejor. Otro ejercicio divertido es que hablen mordiendo un lápiz  con los dientes.
  • Proponles juegos de comunicación e improvisación. Podemos poner palabras disparatadas en papelitos, meterlos en una bolsa y que cojan uno al azar. Pídeles que con esa palabra improvisen una historia, un cuento o que expliquen al grupo qué significa ese término.
  • Y, sobre todo, aplaude sus intervenciones públicas. Felicítales por sus logros. Cuando hablen delante de la familia o de extraños, hazles sentir que lo hacen bien (muy bien, qué bien habla mi niña, qué bien habla mi niño…), ganarán seguridad; si sólo destacas sus fallos (es que le cuesta, es un poco tímida, es que tartamudea…), esa seguridad se perderá.

Aquí tienes una muestra de lo que son capaces los niños cuando se les dan las oportunidades necesarias:

 

Efecto Pigmalión

El efecto Pigmalión se basa en la propia confianza de cada uno y en la que los demás depositan en nosotros. La confianza en uno mismo es básica para crecer y dar lo mejor de nosotros en cualquier ámbito de nuestra vida, pero la confianza que los demás depositen en nosotros también es importante y puede ayudarnos a alcanzar los objetivos más complicados.

Tanto si crees que puedes, como si no, tienes razón. Henry Ford.

Efecto Pigmalión

Qué es el efecto Pigmalión

Tres palabras lo definen:

  • Expectativas.
  • Confianza.
  • Profecía autocumplida.

Las personas con capacidad para ser un Pigmalión positivo son aquellas que depositan en ti una confianza, que ven más allá de donde está tu talento normal, observable. Son capaces de ver en ti cosas que pueden sacar, y además te tratan como si tú tuvieses ese potencial. Por lo tanto están depositando en ti una confianza, y provocan lo que se llama la profecía autocumplida.

Si yo creo que tú eres capaz de escribir, de redactar, de esforzarte, de cumplir con tu objetivo… y te transmito ese ánimo y ese entusiasmo, al final esa profecía se termina cumpliendo.

El mito de Pigmalión y Galatea

El efecto Pigmalión viene de una historia de Ovidio en el libro 10 de Metamorfosis. El rey de Chipre buscaba una mujer muy bella, una mujer perfecta, y como no la encontraba pidió a un escultor que hiciera una estatua.

El escultorPigmaliónhizo una estatua tallada en marfil Galatea―, su creación era tan bonita que se enamoró de ella. A tal punto llegó su pasión por la escultura que la trataba como si fuera una mujer real, como si estuviera viva. El mito continúa cuando la escultura cobra vida después de un sueño de Pigmalión, por obra de Afrodita, al ver el amor que éste sentía por la figura que representaba a la mujer de sus sueños.

Este hecho fue nombrado como efecto Pigmalión ya que superó lo que esperaba de sí mismo y al creer que la estatua estaba viva esta llegó efectivamente a estarlo.

Lo que dice el efecto Pigmalión es que cuando nosotros creemos en alguien, le alentamos, le damos apoyo y cariño y le empujamos a ese objetivo, estamos ayudando a que pueda alcanzarlo.

Por otro lado está el “efecto Galatea”, la fuerza que tienen las convicciones sobre nuestro propio éxito o fracaso. No es una novedad que cuanto más convencidos estemos de ser capaces de hacer algo, mayor es la probabilidad de lograrlo, pero por desgracia es algo que se nos suele olvidar.

Efecto Pigmalión

Pygmalion de Jean-Baptiste Regnault de 1786, Musée National du Château et des Trianons

Si tomamos a los hombres tal y como son, los haremos peores de lo que son. Pero si los tratamos como lo que deberían ser, los llevaremos donde tienen que ser llevados. Johann Wolfgang von Goethe.

Efecto Pigmalión en el aula

Lo cierto es que cuando tratamos a las personas creyendo en su potencial, estamos condicionando el trato hacia esa persona.

Imaginemos a un profesor que entra en un curso académico del que otros compañeros le han hablado horrores, le han advertido de que no espere nada de esos alumnos porque es imposible con ellos. Los prejuicios y las expectativas de ese nuevo profesor que entra ya son negativos. ¿De qué va a estar atento?, pues estará atento de todo lo que falla. En el momento en que alguien se porte mal, que no cumpla con los objetivos, que no traiga hechos los deberes… ese profesor se va a reafirmar en ese concepto que ya tiene.

En el momento en que ese profesor cambia totalmente esos prejuicios, “bueno, me han dicho esto pero yo aquí voy a esperarme lo mejor, seguro que soy capaz de motivarlos, de sacar el talento que tiene cada uno de ellos, de empujar para conseguir que este grupo esté unido y cumpla con los objetivos”, si tiene esas expectativas respecto al grupo, va a tratar a los alumnos y va a condicionar el trato que tiene con ellos para bien. Y con esa actitud va a sacar mucho más que si de entrada espera no encontrar nada.

Lo que está demostrado científicamente es que cuando tú esperas cosas buenas de la gente, te comportas de tal manera que la gente te responde.

Efecto Pigmalión negativo

Un Pigmalión negativo tiene el mismo efecto que un Pigmalión positivo, pero en sentido contrario.

¿Qué ocurre si un profesor no tiene ningún ánimo de motivar al grupo? ¿O si son los padres quienes actúan de esa forma?

Cuantos niños pequeños han dejado de practicar deporte porque han tenido entrenadores autoritarios, que no han tenido cuidado en cómo transmitían las órdenes o en cómo castigaban cada fallo. La gente abandona y se desmotiva. Porque cuando tú transmites a los demás que no sirven, que no están preparados, que a través del esfuerzo no van a conseguir nada… la gente baja su autoestima y su confianza, y pierde completamente la seguridad. Deja de esforzarse en algo porque sabe que no va a tener premio.

Un Pigmalión negativo condiciona incluso nuestro futuro laboral. Muchas veces sin querer, porque la gente no es mala. Hay padres que dicen “¿en esa carrera te vas a meter? Yo lo veo muy difícil”. Y con eso le están diciendo a su hijo “no sé si con el esfuerzo lo conseguirás, yo no te veo preparado”. En lugar de animarle y prepararle para luchar, para invertir ese esfuerzo que él necesita, le preparan para buscar algo más sencillo que le alivie un poco su vida.

Efecto Pigmalión positivo

El beneficio del efecto Pigmalión es que se consigue sacar de la gente ese potencial que a veces uno mismo ni siquiera reconoce. Muchas veces tenemos en la cabeza una versión subjetiva de nosotros mismos ―o porque viene condicionada por nuestra experiencia con la tarea o porque somos muy exigentes― y no nos valoramos de forma positiva y con confianza, no pensamos que estamos preparados.

Pero hay gente que viene y te dice “pero si tú puedes, si yo te he visto en aquella ocasión hacer esto, si resolviste aquel problema de esta manera, si yo he pasado contigo momentos en los que te has superado. ¿Cómo no vas a poder hacerlo?”. Esa otra visión que tienen los demás sobre nuestro potencial, a veces nos empuja a hacer cosas que por nosotros nunca hubiéramos intentado.

¿Cualquiera puede convertirse en Pigmalión?

En Pigmalión puede convertirse todo el mundo que tenga interés en gestionar personas. Hay otras personas que no, que pasan, que saben que la relación con los demás depende del carisma, del liderazgo, de cómo dirigimos y cómo intentamos motivar, pero si no tienen interés no se van a convertir en Pigmalión.

Pero como el ser Pigmalión no es algo que venga genéticamente determinado, sí es cierto que si tú tienes interés en sacar lo mejor de los que te rodean ―tus alumnos, tus deportistas, tus hijos, tus amigos, o incluso tus padres― por supuesto que lo puedes conseguir.

Cualidades que debemos tener para convertirnos en un buen Pigmalión:

Lo primero es quitar cualquier prejuicio. En el momento en que tienes prejuicios negativos sobre una persona ya te está condicionando el trato con ella. A la gente hay que intentar verla con amplitud de miras.

―Luego hay que tener paciencia, porque todo aquello que queremos trabajar no se consigue de un día para otro.

Tenemos que intentar ser benevolentes, para buscar cosas buenas en los demás.

Y tener esas ganas de que el otro crezca. Aquel profesor que simplemente va a dar su materia, puede ser que la dé muy bien. Pero hay otro tipo de profesores que aparte de educar a los niños en su asignatura quieren educar a personas. Que van buscando esa parte que les parece más atractiva, dónde está el talento de cada niño. Porque todos los niños son diferentes no podemos educarlos y formarlos como si fuesen todos iguales. Ese tipo de profesores se preocupa por ver que tiene cada niño de talentoso para potenciarlo por ahí y engancharlo a su clase.

¿Podemos ser nosotros nuestro mejor Pigmalión?

Es ideal tener a alguien que te empuja y te anima. De hecho cuando se les pregunta a las personas si tienen algún Pigmalión en su vida, todo el mundo recuerda a alguien que le apoyó en un momento determinado. Pero sería estupendo si no tuviésemos que depender de esa persona para estar motivados.

Nosotros podemos por dentro escuchar a esa parte más racional y positiva que nos dice: “¡inténtalo, otra vez lo conseguiste!, tú sabes que con el esfuerzo puedes crecer como persona, sabes que si te entrenas y te formas en esto puedes superarte a nivel profesional”, y escuchar solamente esa voz que nos dice que el miedo sólo bloquea, y que cuando somos un poco más atrevidos y nos lanzamos a veces tenemos mucho que ganar.

Si te condicionas para que las cosas salgan mal, lo vas a provocar. Pero si te condicionas para que salgan bien, puede ser que aumentes tu probabilidad de tener éxito.

Efecto Pigmalión

¿Cuáles son los pasos para convertirnos en nuestro propio Pigmalión?:

Cuál es el reto: “Quiero empezar a hacer deporte”, “quiero aprender inglés”… y por dentro te estás diciendo “¿pero cómo voy a aprender inglés? Si el año pasado ya lo intenté y lo dejé a medio camino. Si fue tirar el dinero”. Por supuesto dejas de atender al diablillo que te dice que no estás preparado.

Qué parte de mí tiene capacidad. Qué pruebas tengo: Busco otras experiencias en la vida donde lo he conseguido. “El inglés el año pasado no lo conseguí, pero me metí en aquel curso hace tres años y lo terminé. Me siento de eso muy orgulloso”. Busco situaciones en las que yo me refuerce y diga que realmente soy capaz.

Y por último actúo: para que algo ocurra tú tienes que hacer porque eso pase. Puedes ponerte un reto, puedes pensar que tienes capacidad y que puedes ser perseverante porque otras veces lo has demostrado, tienes una prueba de realidad que te dice que aquella vez que te apuntaste al curso lo terminaste y te sentiste orgulloso. Y a partir de ahí tienes que pasar a la acción. Si no pasas a la acción de nada te sirve empujarte, creer en tu potencial y pensar que tienes capacidad para hacerlo. De nada sirve si te quedas en un propósito a nivel mental.

¿Puede la profecía autocumplida o efecto pigmalión ser perjudicial en algún momento?

Cuando uno mantiene ese diálogo con uno mismo, podría llegar a ser obsesiva esa voluntad de tirar, tirar y tirar para adelante. ¿Puede ser entonces perjudicial este efecto Pigmalión que nos autoejercemos?

Ese automotivarnos sólo puede ser perjudicial cuando intentamos plantearnos un reto que no depende de nosotros. Si vamos a una entrevista de trabajo pensando “esta entrevista la saco porque sí, porque yo soy el mejor”. En este caso no se trata de un reto real, porque al final quien da la calificación o quien elige es el seleccionador, y porque hay otras personas que también se van a entrevistar que pueden estar mejor cualificadas y tener más experiencia que yo.

El reto tiene que estar en lo que depende de nosotros “estoy preparado, tengo experiencia laboral, creo que me puedo mantener tranquilo. Seguramente si me comporto de forma extrovertida, dinámico y optimista, puedo ganar puntos”, pero son objetivos que van a depender de nuestras capacidades.

Si yo intento ser un Pigmalión poniéndome retos y diciéndome que soy capaz de que me contraten para la entrevista, si ese reto no depende de mí va a ser muy frustrante. Y el próximo día puedo decir “¿para qué me voy a animar? ¿Para qué voy a creer en mí si no consigo lo que quiero?”. ¿Por qué ha ocurrido? Porque lo que quería no era algo que estaba solamente bajo mi control, sino que intervenían otro tipo de personas que también tomaban decisiones.

¿Qué hacemos cuando la percepción que tenemos de nosotros entra en vía negativa después de no haber conseguido algo?

Ahí se produce un lenguaje interno tóxico. Lo que hemos de hacer es analizar por qué no lo hemos conseguido. “¿Realmente no he conseguido ese puesto de trabajo porque yo no estaba preparado, o ha sido porque había gente que era mejor que yo?”. Hay que hacer el locus de control interno: en qué medida yo me he equivocado, si me he equivocado. O puede ser que no, puede ser que haya un candidato muchísimo mejor.

Si me he equivocado tengo que corregir; si veo que me falta inglés tengo que aprender inglés; si veo que me falta aprender a manejar un programa informático es que necesito formación. Y si no simplemente me vuelvo a concentrar en mis fortalezas, en todo lo que yo he preparado y en todo lo que he hecho bien, para poder potenciarlo y utilizarlo cuando surja otra vez la oportunidad.

¿Cómo aplicamos el efecto Pigmalión en la educación de los niños?

A la hora de educar a los niños sería ideal que padres, maestros y todos los que tienen niños a su cargo fuesen auténticos pigmaliones, porque se condiciona mucho la personalidad de los niños.

Especialmente que los padres fuesen pigmaliones sería fantástico. ¿Por qué? Porque muchas veces los padres hacemos comentarios, sin intención ninguna, y condicionamos completamente las decisiones, incluso el esfuerzo que un niño puede poner en la tarea.

Imagina que tu hijo ha estado estudiando y se ha presentado a un examen, que vuelve a casa y ese examen le ha ido mal. Si tú le dices “¡Bah, así no llegas ni al bachillerato! Como sigas con esta dinámica ya verás”. Es algo que a veces se dice pensando que puede motivar.

¿Qué es lo que le estás trasladando a tu hijo? Que no crees en él y que no te genera confianza, y que el esfuerzo que ha invertido en ese examen no le ha servido para nada. Eso es lo que le transmites con una sola frase.

Que diferente sería decirle: “Oye, ¿hay algo en lo que yo te pueda apoyar? ¿Sabes en qué te has equivocado? ¿Qué tenemos que corregir?” “¡Si tú estás preparado!, estoy seguro que la próxima vez si sigues insistiendo de esta manera lo vas a conseguir”, “no quiero que te desanimes, quiero que sigas ahí. Estoy orgulloso por el esfuerzo que has puesto, me encantaría que pusieras un poco más”.

Siempre en términos positivos. ¿Para qué? Para que tu hijo sienta que el esfuerzo se valora y lo interiorice como un sistema de trabajo. Así le animas a conseguir nuevos retos, porque en el momento en que le dices que así no llega a ningún lado…

¿Qué es el liderazgo situacional?

Hay que tener mucho cuidado con las reprimendas a los niños para buscar motivación. Los padres y los maestros piensan a veces que educan por igual, y tenemos que aplicar un liderazgo situacional. Esto significa que todos los alumnos son distintos, todos los niños que tienes en tu equipo de fútbol son distintos, y tus hijos también.

A pesar de que educamos o pensamos que educamos igual a los hijos no ocurre nunca así, porque tú también eres una persona que cambias. Tú tienes tu escala de valores y unos objetivos y quieres que eso se cumpla con los hijos, pero la forma en cómo tratas a unos y a otros es diferente. ¿Por qué? Pues porque el segundo hijo te coge con más experiencia, porque igual tienes una situación de más tranquilidad, o quizás ahora has dejado de trabajar y le puedes dedicar más tiempo. Debemos tener mucho cuidado y darle a cada hijo lo que necesita.

Igual que hay niños en el fútbol que se retan, o los retas cuando eres más agresivo o autoritario, hay otros niños que necesitan algo más de atención y cariño. Hay que tener cuidado porque hay palabras que bloquean completamente a la persona. Y ya no sólo es que no seamos un Pigmalión positivo para esa persona, sino que lo que hacemos es bloquearla e impedir que alcance y se esfuerce para conseguir sus objetivos.

¿Hay algún límite, algo que no debamos hacer como Pigmalión?

Si quieres ser un Pigmalión tienes que ser un Pigmalión sincero. Basado en cosas que, a pesar de que tú no creas en ellas, sabes que puedas tener.

Si yo te digo “Mujer, si tú eres la mejor. Lo vas a conseguir. Seguro que consigues esa entrevista porque estás preparadísima”, no es lo mismo que si focalizo en algo concreto que tú sabes que es tuyo y que aumenta mi credibilidad: “con esa capacidad que tienes tú para relacionarte, con ese manejo de vocabulario, con ese saber estar, tienes muchas probabilidades de conseguir el éxito”. Esto último no es lo mismo que decir algo general, que le podría decir a todo el mundo, y que suena más a querer quedar bien que a hacer un esfuerzo por potenciarte.

Un Pigmalión debería centrarse, buscar, ser un observador. ¿Qué tiene esta persona que yo pueda potenciar? ¿Dónde hay algo en lo que yo pueda ayudar? Pero que sea algo realmente sincero, y siempre basado en cosas que dependan de uno. Porque si no estás animando a la persona a que haga algo que no depende de ella.

Efecto Rosenthal. Un experimento de Robert Rosenthal y Lenore Jacobson

En el año 1965 dos psicólogos estadounidenses, Robert Rosenthal y Lenore Jacobson, hicieron un experimento. Dijeron a varios profesores de niños entre 5 y 12 años que les hicieran una prueba de habilidad.

Esa prueba en realidad era un test de inteligencia no verbal ―un test que intenta no medir la fluidez verbal aprendida―. Para los investigadores era fundamental que los profesores no supieran qué era un test de inteligencia. Una vez hecha la prueba, los investigadores dijeron a los profesores cuales eran los alumnos que tenían un mayor potencial. Pero era mentira, los resultados que los investigadores dieron a los profesores no eran ciertos. Aquí radicaba la clave del experimento. Querían saber si el alumno con mejores potenciales tendría mejores resultados si así  lo esperaba el profesor.

A los niños les volvieron a repetir la prueba de inteligencia un año y dos años después. Y pasó parte de lo esperado, los chavales de quienes más se esperaba tenían mejores resultados. Pero también pasó algo curioso, los niños de los que se esperaba menos tenían profesores más hostiles.

Hubo mucho entusiasmo ante el experimento, se creyó que los profesores podrían tener un gran poder a la hora de mejorar los resultados de sus alumnos si ponían mucha fe en sus potenciales. Y al revés también, los profesores causaban desigualdades al prejuzgar y esperar poco de sus alumnos.

Como cualquier experimento hecho sobre seres humanos tenía sus limitaciones. Es sencillo esperar mucho pero no sería ético hacer lo contrario, y esta sería la única manera de asegurar unos datos óptimos. Quizás el problema radicaba, ya que el experimento iba de expectativas, en las propias expectativas del experimento.

El cociente de inteligencia está determinado en su mayor parte por cuestiones genéticas. No es que sea inamovible pero parece que la influencia externa, incluso la de un profesor, es menor de lo esperado. Y toda vez que el cociente de inteligencia tiene relación con el éxito en la vida, son muchos los investigadores que piensan en cómo aumentarlo.

Además, parece que el experimento no se libró de ciertos sesgos ideológicos por la época en que se hizo. Sea como fuere, y sin aguardar milagros, no parece descabellado creer en la influencia beneficiosa de un líder que pueda mejorar el rendimiento de un grupo, que es lo que es al fin y al cabo un aula de alumnos.

Divina Pastora Seguros, un ejemplo en vídeo

Campaña publicitaria de Divina Pastora Seguros (#NoTeDetengas), que explica el efecto Pigmalión o profecía autocumplida. Se observa como las expectativas de las personas tiene una influencia determinante en los resultados:

Fuente: «Para todos la 2» de RTVE (21/01/2013) / «El buscador» de Radio 5 (2/11/2015) / Imagen de portada: Ilustración para el epígrafe 4.2, «Expectativas hacia el alumnado. El Efecto Pigmalión», del Material de Igualdad de Oportunidades «Diferentes, misma capacidad». / Imágenes: ilustraciones de Mark Elliott, Elena Queralt, Alessandra Psacharopulo, Robert Neubecker y Gonçalo Viana. Efecto Pigmalión

Libros LGTBI para niños y adolescentes

Libros LGTBI para niños y adolescentes

Libros LGTBI que desarrollan de manera sencilla y didáctica los modelos de familia no tradicionales, la homosexualidad y la identidad de género. Son cuentos infantiles concebidos para explicar esta realidad a un niño o a una niña, para que se familiaricen con ella.

Sorprende, en los índices y estadísticas sobre acoso escolar con los que trabajan las administraciones y las asociaciones, la estrecha relación que existe entre el acoso escolar y la identidad sexual, lo que evidencia la necesidad de reforzar las políticas educativas que trabajan sobre estos asuntos.

+ de 55 Libros LGTBI para niñas, niños y adolescentes

‘Soy Jazz’ | De 1 a 4 años

  • Escrito por Jessica Herthel y Jazz Jennings
  • Ilustrado por Shelagh McNicholas
  • Número de páginas: 32

Jazz siempre supo que era diferente a otras niñas y niños de su edad. Desde muy joven fue consciente de un fuerte sentimiento, de ser una niña, y luchó para que su entorno la aceptara y reconociera.

Desde la tierna edad de dos años Jazz sabía que era una niña, a pesar de que la consideraron niño al nacer. Le encantaba el color rosa, disfrazarse de sirena y no estaba cómoda en la ropa de niño. Esto sumía a su familia en la confusión, hasta que entendieron que Jazz era trans y decidieron apoyarla.

La historia de Jazz es una experiencia real. En este cuento, ella narra de manera muy accesible sus vivencias, y se dirige especialmente a quienes les gustan los cuentos, a las familias y al profesorado. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Familias’ | +2 años

  • Autora: Oh! Mami Blue
  • Ilustradora: Marina mayor
  • Número de páginas: 48

Un libro didáctico para normalizar la diversidad familiar. Este álbum ilustrado presenta 16 viñetas con distintas familias donde la cama es el escenario principal. Las ilustraciones van acompañadas de textos en rima, con los que las autoras normalizan la diversidad familiar y plantean las familias como un espacio de amor y de cuidado.

Sobre las autoras: Verónica y Jana son las creadoras de “Oh! Mami Blue”; son pareja, emprendedoras y madres de Álex, un pequeño que, dicen, les ha dado “constancia y empatía” y les ha hecho “mejores personas”. Verónica es fotógrafa y especialista en cocina vegetariana, y Jana es profesora. Juntas, decidieron escribir un libro para visibilizar la diversidad familiar y crear un libro educativo referente para niños, niñas y familias. Comprar ahora

‘Mi perrito quiere bailar ballet’ | De 2 a 6 años

  • Autora: Anna Kemp
  • Ilustradora: Sara Ogilvie
  • Número de páginas: 32

Un cuento optimista sobre un perrito con una gran personalidad, el amor de la niña por su mascota, y con un bonito mensaje: puedes ser lo que quieras ser, no dejes que otros dicten tus sueños.

«Mi perro no es como los demás perros. No hace cosas de perro. No hace pis en las farolas, ni se rasca las pulgas, ni bebe agua del váter. No, a mi perro le gusta la música, la luz de la Luna y caminar sobre las puntas de las pezuñas. Es que mi perro cree que no es un perro… ¡Mi perro cree que es un bailarín!»

A una pequeña niña ¡le encanta el ballet! Y a su perro Biff, también. Pero todo el mundo insiste en que los perros no bailan ballet. Hasta que Biff se cuela en una actuación profesional en la que la bailarina sufre una caída; el perrito consigue hacerse cargo de la situación ¡y salvar el día! Comprar ahora

‘¡Eso no es normal!’ | +3 años

  • Autora: Mar Pavón
  • Ilustradora: Laure Du Faÿ
  • Número de páginas: 40

El elefante tenía una trompa larguísima.
Con ella ayudaba a sus amigos,
pero el hipopótamo siempre se burlaba
–¡Eso no es normal!
Pero, ¿Qué es “normal”?

Letras mayúsculas para primeros lectores. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Kike y las Barbies’ |  +3 años

  • Autora: Pija Lindenbaum
  • Número de páginas: 40

Un libro sobre a qué “debería jugar” un niño o una niña, y cómo todas y todos ganan si nos permitimos abrir nuestras mentes.

Raúl, Óscar y los otros chicos del cole siempre quieren que Kike juegue al fútbol con ellos. ¡Es un crack! Pero un día, Kike trae su muñeca al cole. Cuando los chicos quieren que pegue trallazos al balón, él prefiere jugar dentro. Allí están las chicas, Rita, Mar e Inés, con sus muñecas. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Las cosas que le gustan a Fran’ | +3 años

  • Autora: Berta Piñán
  • Ilustradora: Antonia Santolaya
  • Número de páginas: 30

‘Las cosas que le gustan a Fran’ es un cuento en el que Carlota, la niña protagonista, aparentemente, nos habla de su mami y del novio de su mami, Fran

Pero es solo en apariencia porque el relato encierra una sorpresa que se revela justo al final. Fran no es un chico, es Francisca, una chica, así que mami en realidad tiene una novia.

Podría parecer entonces que es un cuento sobre nuevas familias, pero no. Se trata de un relato lleno de poesía y sentido del humor con el que se muestra cómo los mismos valores, gustos y aficiones que le otorgamos a Fran cuando pensábamos que era un chico, son igualmente válidos cuando pensamos en él como una chica. Tanto a Fran como a Francisca les gusta la tortilla de patatas, bailar, leer libros muy gordos… Un cuento sorprendente y libre de prejuicios. Comprar ahora

‘Monstruo rosa’ | +3 años

  • Autora e ilustradora: Olga de Dios
  • Número de páginas: 36

‘Monstruo rosa’ es un cuento sobre el valor de la diferencia. Una historia para entender la diversidad como elemento enriquecedor de nuestra sociedad, ‘Monstruo rosa’ es un grito de libertad.

Ha sido el álbum ganador del Premio Apila Primera Impresión 2013, al mejor proyecto de autor novel, Premio Aurelio Blanco 2013, al mejor proyecto en la Familia de Artes Aplicadas al libro de la Comunidad de Madrid y ganador del Golden Pinwheel Award, en la categoría de mejor álbum para niños internacional en la Shanghái Children´s Book Fair 2013. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘El rancho de Cris’ | De 3 a 5 años

  • Autora: María Gutiérrez
  • Ilustrado por: Nazara Lázaro e Isaac Correa
  • Número de páginas: 32

Cris es una niña de cuatro años que piensa que de mayor va a ser un hombre como su papá. Prefiere juegos y disfraces masculinos y disfruta imaginando que poseerá un rancho en el Lejano Oeste con vacas y caballos. Sus padres, preocupados, buscan información y respuestas que los tranquilicen. Comprar ahora

‘Tú y yo’ | De 3 a 7 años

  • Autor: Peter H. Reynolds
  • Número de páginas: 32

De vez en cuando me quedo pensando en cómo nos conocimos, en cómo nos hicimos amigos, tú y yo.

Un personaje encantador reflexiona sobre el destino. ¿Qué hubiese pasado si se hubiera quedado dormido aquel día tan especial y hubiese perdido el tren aquella mañana tan importante? ¿Y si pinchar la rueda de su bicicleta o pararse a observar las nubes hubiera supuesto no conocer a su persona favorita en el mundo? Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘La princesa Li’ | De 3 a 7 años

  • Autor: Luis Amavisca
  • Ilustradora: Elena Rendeiro
  • Número de páginas: 40

El rey Wan Tan se propone casar a su hija, la princesa Li, con un joven de la corte. Ella, sin embargo, ama a Beatriz, una chica de una tierra lejana. Una fábula de igualdad disfrazada de cuento de magia tradicional. Ideado por Luis Amavisca y Elena Rendeiro, este relato bilingüe –en español e inglés– construye una narración de amor donde la condición de su protagonista se impone a la tradición. Comprar ahora

‘Cebollino y Pimentón’ | +4 años

  • Autora: Laura Reixach
  • Número de páginas: 56

La historia de Cebollino y Pimentón es la historia de dos pingüinos que, tras años de vivir juntos, tienen ganas de formar una familia. Pero Cebollino y Pimentón no pueden poner ningún huevo. Y esto les entristece mucho. Pero a veces se hace realidad aquello que parecía imposible. Comprar ahora (También disponible en catalán: ‘En Ceba i en Pebre’

‘Con Tango son tres’ | +4 años

  • Autores: Justin Richardson y Peter Parnell
  • Ilustración: Henry Cole
  • Número de páginas: 32

…En la casa de los pingüinos había dos que eran un poco diferentes. Uno se llamaba Roy y el otro, Silo. Los dos eran chicos y lo hacían todo juntos. Se hacían reverencias el uno al otro. Caminaban juntos. Se cantaban mutuamente y nadaban juntos. Allá donde Roy fuese, también iba Silo…

‘Con Tango son tres’ es la historia real de una singular pareja de pingüinos barbijo a los que el cuidador del zoo de Central Park, en Nueva York, Rob Gramzay, les dio la oportunidad -depositando un huevo en su nido- de tener una cría tras observar que incubaban infructuosamente una piedra. Así nació Tango, que fue la primera pingüino en tener dos padres.

El primer libro infantil de Justin Richardson y Peter Parnell fue un éxito y, desde su publicación en 2005, ha recibido numerosos premios. Aunque también ha sido censurado por sectores conservadores, contrarios a los nuevos modelos de familia.

La historia combina texto informativo y literario en perfecto equilibrio. Sus expresivas ilustraciones cumplen una función descriptiva, con imágenes realistas y varias composiciones a modo de viñetas, que representan el paso del tiempo. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Rojo. La historia de una cera de colores’ | +4 años

  • Texto e ilustraciones: Michael Hall
  • Número de páginas: 40

Una narración muy clara sobre el derecho a la diferencia, a la identidad. Todos, profesores, familia… intentan ser quienes les han dicho que son, no quienes realmente son. Un cuento importante, no solo para aceptar la diferencia, sino para respetarla, comprenderla y enseñar el valor de la autoestima para no sucumbir en las presiones sociales.

Rojo es una cera de colores azul con una etiqueta donde pone «rojo». Su maestro intenta ayudarla a pintar de color rojo (¡vamos a pintar fresas!), su madre intenta ayudarla a ser de color rojo enviándola a jugar con una compañera de color amarillo (¡Id a pintar una bonita naranja!), y las tijeras intentan ayudarla a ser de color rojo cortando un poco la etiqueta para que pueda respirar con más libertad.

Pero Rojo no es feliz. No hay manera de que pinte rojo, por mucho que se esfuerce. Pero un día una nueva amiga la invita a pintar un océano y entonces Rojo descubre lo que los lectores ya sabían todo el rato: ¡Ella es azul! Una colorida narración sobre el derecho a la diferencia en la cual todo el mundo encontrará su propio motivo de reflexión. Comprar ahora

‘Mi papá es un payaso | My Dad is a Clown’ | De 4 a 7 años

  • Autores: José Carlos Andrés y Natalia Hernández
  • Número de páginas: 40

El protagonista de este cuento infantil es un niño que tiene dos papás, uno de ellos es Payaso. Comprar ahora

‘Mi princesito’ | De 4 a 8 años

  • Autor: Cheryl Kilodavis
  • Ilustradora: Suzanne DeSimone
  • Número de páginas: 32

‘Mi princesito’ es un cuento real sobre la aceptación. Escribí esta historia como herramienta para que niños, niñas y adultos hablasen sobre la amistad incondicional. Empecé a temer que se metieran con mi hijo o le acosaran por ir al colegio con un vestido, así que hablé con su profesora. Ella habló a su vez con otras personas sobre mis temores e hicimos un plan para apoyarle a él y a otros niños que también eran diferentes.

A la vista de las terribles consecuencias del acoso escolar, introducir debates sobre la aceptación puede llevarnos a hablar de cosas básicas, como la empatía. ¿Cómo ponernos en el lugar del otro? La empatía supone hacer esfuerzos. Implica prestar atención. Requiere compromiso. Necesitamos practicarla. Y practicarla más. Y volverla a practicar. Somos un ecosistema. Nuestra empatía por otras personas y por el mundo en su conjunto depende de unos y de otros. Al interrelacionarnos, celebramos esa persona extraordinaria que todos llevamos dentro. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Las muñecas son para las niñas’ | De 4 a 8 años

  • Autor: Ludovic Flamant
  • Ilustrador: Jean-Luc Englebert
  • Número de páginas: 40

A mi hermano le encantó el regalo de nuestra tía. “La llamaré Teresa” dijo al ver la muñeca de trapo. Cuando mi hermano dijo que quería dormir con Teresa, mi padre dijo: “No es grave. Ya se le pasará”… Comprar ahora (También está la edición en catalán: ‘Les nines són per a les nenes‘)

‘Ni Nerea naiz’ | De 4 a 8 años

  • Autora: Nerea García
  • Número de páginas: 40

Esku artean duzun liburuak haur-transexualitatearen gaia jorratzen du, familia jakin baten ikuspuntutik. Benatako familia da, bere historia konpartitu eta ipuin moldean «kontatu» nahi izan diguna. Liburu honetan Nerearen istorioa kontatzen da, zeinak txiki-txikitatik argi adierazi zuen neska sentitzen zela, nahiz zakila izan, nahiz inguruko guztiek mutil gisa tratatu.

Ipuin hau irakurtzerakoan, ondo berezitu behar dira sexu-identitatea (mutiko edo neska sentitzea) eta sexu bakoitzari historikoki esleitu zaizkien rolak. Horrekin esan nahi dugu jolas, arropa edo baita kolore jakin bat lehenesteak EZ duela inor gizonago edo emakumeago bihurtzen. Hutsala da «mutilen gauzen» eta «nesken gauzen» arteko bereizketa, ez da halakorik, nahiz helduok sarritan horrela ikusten ditugun gauzak, eta haurrei sexu-aurreiritzi eta estereotipoz beteriko mezuak helarazten dizkiegun. Ildo horretan egin ditugun aurrerapenak gorabehera, oraindik ere bide luzea dugu aurretik egiteko.

Era berean, ohikoa da transexualek, haurtzaroan, zenbait sexu-estereotipo nabarmentzea, beren benetako identitatea ikusarazi eta berresteko tresna gisa. Ipuin honetan ere ikusten da hori tarteka, esaterako haurrak senideei panpinak eta soinekoak eskatzen dizkienean, edo printzesa-jantzia jasotzerakoan pozez zoratzen denean. Hala ere, berrespen hori ez da mutiko eta neska transexual guztien kasuetan agertzen; istorio hau neska eta familia jakin batzuen kasua da.

Haur-transexualitatearen errealitatea hurbiltzeaz gain, gure xedea sexu-aniztasunaren onarpenean laguntzea da, hau da, laguntzea ulertarazten ez dagoela mutiko edo neskato (gizon edo emakume) izateko modu onargarri bat eta bakarra, baizik eta pertsona bezain beste. Ipuinaren ostean aurkituko duzun irakurketa-gida laburrak etekin gehiago ateratzen lagunduko dizulakoan gaude. Comprar ahora

(También en castellano: ‘Yo soy Mia’) Mia dejó claro desde muy pequeña que se sentía chica, a pesar de tener pene y de que todo a su alrededor insistiera en que había nacido chico. Un libro que habla de la transexualidad infantil desde el punto de vista de una familia real, que comparte con los lectores su experiencia. La intención de la autora es “contribuir a la aceptación y el cultivo de la diversidad sexual”, a entender que no solo hay una manera de ser niña o de ser niño.

‘Cada familia a su aire’ | +5 años

  • Autora: Béatrice Boutignon
  • Número de páginas: 44

Un álbum tierno y delicado para divertirse, y también para aprender acerca de nuestras diferencias y de los muchos tipos de familia distintos que puede haber.

Los animales de este libro para jugar, se agrupan por familias, todas parecidas y todas diferentes. El texto nos va dando pistas para adivinar quién es cada quién. De las familias monoparentales  hasta las “tribus”, pasando por las familias homoparentales y las familias reconstituidas, ¡nadie se queda fuera! Comprar ahora

‘Familiario’ |  +5 años

  • Autora: Mar Cerdà
  • Número de páginas: 20 (Encuadernado en espiral)

Un libro-juego para que los más pequeños entiendan que cada familia es única y especial. Este título reinventa el concepto de familia y el concepto de libro.

La lectora o lector puede combinar 15 láminas para formar familias. Una niña, su madre y su perro. Un niño con un abuelo y sus dos mamás. Tres niños y su padre. Nada menos que 80.000 combinaciones posibles que son tantas como núcleos familiares podemos encontrar en la realidad. Un libro-juego que ayudará a entender la diversidad familiar que existe. Comprar ahora

‘Julia, la niña que tenía sombra de chico’ | +5 años

  • Texto: Christian Bruel / Anne Galland
  • Ilustraciones: Anne Bozellec
  • Número de páginas: 72

Julia es una niña que no es como las demás, ya que según dicen sus padres es “igual que un chico”. Con esta idea comienza una historia de incomprensión y soledad escrita por el escritor parisino Christian Bruel. Fue publicada en España por la Editorial Lumen en 1980, con alguna página censurada y otro título. El texto, que se mueve entre la ironía y la ternura, conforma un álbum de rara belleza para los lectores más jóvenes. Comprar ahora

‘Las tres Sofías’ | +5 años

  • Autor: Juan Rodriguez Matus
  • Ilustradora: Anna Cooke
  • Número de páginas: 26

Sofía es una niña que vive en el Istmo de Tehuantepec. Un día, Sofía observa a su mamá buscando ropas de muchos colores después de meses de guardar luto. Una nueva vida empieza para ellas.  La mamá de Sofía decide quitarse el luto y retomar su historia de amor con Sofía Alvarado, su verdadero amor de toda la vida.

‘¡Mi familia es de otro mundo!’ | +5 años

  • Autora: Cecilia Blanco
  • Ilustraciones: Daniel Löwy
  • Número de páginas: 80

Una nueva mirada sobre los modelos familiares

Durante mucho tiempo se consideró “normal” sólo a la familia constituida por madre, padre e hijos. Sin embargo, una situación frecuente es que los padres se separen y formen (o no) nuevas familias. También las hay con abuelos que crían a sus nietos sin la presencia de los padres. La adopción o los métodos de fertilización asistida ya no se ocultan como algo vergonzoso. Cada vez se dan más casos de parejas conformadas por dos hombres o dos mujeres que deciden tener hijos. En suma, existe una amplia gama de modelos familiares que ratifican que vivimos en una sociedad dinámica, compleja y diversa.

‘¡Mi familia es de otro mundo!’ refleja esa diversidad, con humor y ternura, a través de las historias de diferentes niños. Siete familias que por medio de fuertes lazos de amor entre sus integrantes logran resolver sus problemas, adaptarse a los cambios y aceptar sus pérdidas.

Este libro ayudará a que los niños vean que su familia –y la de los demás– es única y que, a fin de cuentas, no es nada de otro mundo. Para niños y adultos de todo el universo. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Ricitos de oso’ | +5 años

  • Autor: Stéphane Servant
  • Ilustradora: Laetitia Le Saux
  • Número de páginas: 32

Esta noche es el gran carnaval del bosque, y todos preparan sus disfraces: Mamá Osa acaba de coser su disfraz de Bella Durmiente, Papá Oso se ve fantástico disfrazado de Lobo Feroz. «¿Y tú, Osito?» «¡Yo, de Ricitos de Oso!»

A Papá Oso no le gusta la idea de que su hijo vaya con falda y coletas rubias e intenta persuadirle para cambiar de disfraz, pero Osito se mantiene firme. Un álbum en clave de humor contra las convenciones sociales y los géneros establecidos. Comprar ahora (También está la edición en catalán: Rínxols d’ós)

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Un mundo de familias’ | +5 años

  • Autora: Marta Gómez
  • Ilustradora: Carla Nazareth
  • Número de páginas: 64

El mundo está lleno de grandes familias que, día a día, demuestran que vivir juntos hace que la vida sea mucho menos complicada y más bella. Cada uno tiene sueños diferentes, ilusiones distintas que la convierten en única y especial. En casa de la Familia Orquesta, por ejemplo, se escucha música a todas horas; en cambio, la Familia Amazonas prefiere salir en busca de aventuras mientras la Familia Cohete se divierte con su pasión por las últimas tecnologías.

La Familia Nómada es especialista en viajar por el mundo y trasladarse de casa, por esta razón se entiende muy bien con la Familia Babel, que habla un montón de idiomas y le encanta aprender. Hay familias más bien bulliciosas, como la Familia Caravana, y otras que disfrutan de la tranquilidad, como la Familia Zen. Algunas no han tenido un camino fácil, como es el caso de la Familia Macedonia, que tiene dos papás. Y no podemos olvidar la Familia Infinita, que adopta hijos que a veces vienen de muy lejos… Comprar ahora

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‘El cocodrilo al que no le gustaba el agua’ | De 5 a 8 años

  • Autora: Gemma Merino.
  • Número de páginas: 32

¡Conoce a un cocodrilo muy peculiar!

Todo el mundo sabe que a los cocodrilos les encanta el agua, pero este cocodrilito es diferente. A él no le gusta el agua para nada. De hecho, prefiere subirse a los árboles. Lo que pasa es que cuando uno es diferente puede sentirse solo, de modo que el cocodrilito intenta cambiar por todos los medios y dejar de ser como es. Pero estar siempre mojado no es tan fácil, y un simple escalofrío se convierte rápidamente en un resfriado, y el resfriado provoca estornudos: estornudos muy calientes… ¿Y si este cocodrilito no fuera en realidad un cocodrilo? Tal vez sea un DRAGÓN…

Un cuento divertido, único y con moraleja. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘El día de la rana roja’ | De 5 a 8 años

  • Autora: Esther Elexgaray Cruz
  • Ilustrador: Raúl Domínguez Pazo
  • Número de páginas: 32

Esther Elexgaray Cruz firma este relato sobre un príncipe de un país diminuto al que un hechizo obliga a besar a una rana roja para poder encontrar el amor. Con ilustraciones en acuarela de Raúl Domínguez Pazo, la historia describe cómo la rana roja se convierte en un apuesto joven. Cuenta con una estructura de cuento de hadas y sirve para explicar el modelo de familia homoparental. El libro, de la editorial A Afortiori, está dirigido a alumnos de los primeros cursos de Primaria.

«Cuando sucedió, todas las miradas se fijaron en ellos. No se conocía ningún caso similar en los reinos vecinos, en todos ellos el príncipe heredero se había casado con una princesa. En todos, las ranas encantadas se habían transformado en damas. Pero Morgana había dicho simplemente ‘amor verdadero’»Comprar ahora (También está editado en gallego: ‘O día da ra vermella’).

‘El lapicero mágico’ | De 5 a 8 años

  • Autores: Luis Amavisca y Alicia Gómez Camus
  • Número de páginas: 40

Aquella tarde Margarita tenía muchas ganas de ver a sus amigos Daniel y Carlo. Juntos salieron para ir al parque y de camino pasaron cerca de la casa de Garrapata… ¡No podían imaginar lo que ocurría! el gato, los extraños regalos… ¡Ven a descubrir con Margarita y los gemelos el lapicero mágico! Un viaje para compartir e imaginar. Un cuento de amistad e igualdad. Comprar ahora

‘El niño perfecto’ | De 5 a 8 años

  • Autores: Bernat Cormand y Àlex González
  • Número de páginas: 24

El niño perfecto es la historia de Daniel, un niño perfecto a los ojos de todos: responsable, obediente, ordenado… Pero en la vida de Daniel, como en la real, nada es lo que parece y todo el mundo esconde secretos que se descubren cuando cae la noche.

Un bello y sencillo texto de Bernat Cormand y Àlex González acompañado de la sutileza gráfica del dibujo de Bernat Cormand hacen de ‘El niño perfecto’ un libro coeducativo, de gran valor para la educación en igualdad, género o relación. Comprar ahora (También está la edición en catalán: ‘El nen perfecte’).

‘Piratrans carabarco’ | De 5 a 8 años

  • Autor: A.T.A. Asociación de Transexuales de Andalucía & Silvia Rivera & Manuel Gutiérrez
  • Número de páginas: 96 (Incluye cuaderno de actividades)

Carabarco es un pirata, pero un pirata de los de verdad, con dos ovarios, un gallo y una estrella como parche. Distinto, vale, pero igual de bucanero que cualquier otro corsario de los siete mares. Y aunque esas diferencias lo hacen ser piraTrans, es como cualquier filibustero. Unos tienen barba y otros una gran espada, Carabarco tiene una chistera y muchas historias que contar… Comprar ahora

‘Trans bird’ | De 5 a 8 años

  • Autores: Nacho Donoso Bailón y Rita Bailón Gijón
  • Número de páginas: 40

Trans bird es un pajarillo diferente, emprendedor y valiente. Un día, decidió viajar y escapar de las rígidas normas de su bandada para encontrar las suyas propias. Atravesó toda la selva y, gracias a su esfuerzo y coraje, descubrió el amor y su lado creativo. Un cuento infantil dedicado a las personas transgénero y sus amigos. Comprar ahora

‘Titiritesa’ |  de 5 a 9 años

  • Texto de Xerardo Quintiá
  • Ilustraciones de Maurizio A. C. Quarello
  • Número de páginas: 48

Titiritesa vive en el reino de Anteayer. Su madre, Mandolina, sueña con ver a su hija bien casada e intenta educarla como una cortesana refinada. Pero la hija no comparte las aspiraciones de la reina y rechaza esa vida convencional que le quieren imponer. Ante la inminente llegada de una institutriz, Titiritesa decide huir de palacio para vivir fantásticas y divertidas aventuras: visitar a un inventor de palabras, enfrentarse a un terrible monstruo, conocer a otra princesa de labios dulces…

Un cuento atrevido que trata la homosexualidad femenina con humor, naturalidad y frescura. En ‘Titiritesa’ se festeja el amor sin prejuicios, mientras que con la sensibilidad necesaria se le expone el tema a los lectores infantiles y se contribuye a su educación afectiva.

Con su personal estilo de ilustración, Quarello dibuja personajes con una personalidad acorde al texto. Las imágenes aportan verosimilitud al relato, pero además evocan con maestría los sentimientos que invaden a una persona cuando crece y experimenta el amor por primera vez. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Niñas y niños’ | +6 años

  • Autoras: Aingeru Mayor y Susana Monteagudo
  • Número de páginas: 52

Este libro es una celebración de la diversidad. A través de los relatos y de las fotografías llenas de colores de 27 niñas y niños, se muestra que hay mil maneras de ser niña y de ser niño.

En el mundo hay muchas niñas y muchos niños. Miles de millones. Y no hay dos que sean iguales. Cada una, cada uno, es niña o niño a su manera. Hay quien lleva el pelo largo y quien lo lleva corto. Quien lleva pendientes y quien no. Muchas niñas se disfrazan de princesa y algunos niños también. Y hay niñas que se disfrazan de pirata, como muchos niños. Cada niña es niña a su manera. Cada niño es niño a su manera. ¡Y qué bonito es que cada una, que cada uno, pueda ser como es! Comprar ahora (También está la edición en catalán: Nenes i nens y en vasco: Neskak eta mutilak)

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Ahora me llamo Luisa’ | De 6 a 8 años

  • Autora: Jessica Walton
  • Ilustrador: Dougal MacPherson
  • Número de páginas: 36

Martín y su osito Luis juegan cada día. Muchas veces los acompaña su amiga Ada. Pero un día, el osito está triste. ¿Niño o niña? Solo uno mismo sabe qué es y cómo se siente, y ante eso, lo más importante de todo es la amistad. Una historia conmovedora, dulce y tierna sobre ser uno mismo. Comprar ahora (Está también en catalán: ‘Ara em dic Joana

‘Benita y el Hada Mandarina’ | de 6 a 10 años

  • Autora: Juana Cortés Amuñárriz
  • Ilustraciones: Joao Valente
  • Número de páginas: 82

Benita es la pequeña de 7 hermanos. Vivían todos juntos con mamá Alice, mamá Alberta y el abuelo. Cuando llegó la crisis todos comían menos y Benita llevaba tan solo ropa prestada de chico, ¡y hasta el pelo corto para no gastar champú!. Aún así, eran muy felices. Pero todo cambió cuando mamá Alice desapareció. Pasaba el tiempo y Alice seguía sin dar señales de vida. El día del cumpleaños de Benita, el hada Mandarina se presentó. Comprar ahora

‘En el país perfecto’ | +7 años

  • Autora: Mar Pavón
  • Ilustradora: Patricia Saavedra
  • Número de páginas: 40

A veces, las cosas no son como las imaginamos. Pero eso no quiere decir que sean mejores ni peores: sencillamente son diferentes. Esta divertida historia te lo demuestra, aunque puede que tú ya hayas conocido algún caso parecido en la realidad.

¿Se puede contar desde el humor qué es la diversidad y cómo es bueno aceptarla? Sí, se puede. Este divertido cuento deja un poso de tolerancia que cualquier niño y niña entenderá. ¿Cómo reaccionará Álvaro, el protagonista, al encontrarse a un señor calvo con el camisón de su madre? La respuesta, en el libro.

Libro infantil que aborda la diversidad familiar, la aceptación a la diferencia y el respeto a todos los modelos de familia. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘¡Nos gustamos!’ | +8 años

  • Autor: Juanolo
  • Número de páginas: 28

Este libro demuestra que no importa quién nos guste, sino que quien nos guste, nos guste de verdad. Comprar ahora♥    (Está también la edición en catalán: ‘Ens agradem!‘)

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Aitor tiene dos mamás’ | +8 años

  • Autora: María José Mendieta
  • Número de páginas: 40

Han comenzado a salir a la luz pública algunos casos de acoso escolar. La violencia verbal o física, el rechazo y la discriminación no son ninguna novedad en las aulas ni en los patios de las escuelas, pero ha sido necesaria la aparición de noticias sobre suicidios y denuncias de madres y padres, para que aquello que antes se consideraba «normal» se vea ahora como un problema que hay que resolver. Aitor, el protagonista del cuento, es víctima de esa violencia escolar, debido a que su familia es diferente de las demás. Comprar ahora

‘George: simplemente, sé tú mismo’ | +8 años

  • Autor: Alex Gino
  • Número de páginas: 192

Un día, su profesora anuncia que su clase va a representar una obra de teatro. Y George desea con todas sus fuerzas el papel de la niña protagonista, Charlotte. Pero su profesora le dice que ni siquiera puede hacer la prueba para el papel… porque es un chico.

Con la ayuda de Kelly, su mejor amiga, George traza un plan. No solo para poder ser Charlotte en la obra, sino para que todo el mundo sepa, de una vez por todas, que es ella en realidad. Comprar ahora

‘La fiesta de Blas’ | +8 años

  • Autores: Iñaki Tofiño, Sebastià Martín y Mabel Piérola
  • Número de páginas: 40

Desde el momento en que nacemos (e incluso antes) se nos etiqueta según lo que tenemos entre las piernas y esta etiqueta no se circunscribe tan sólo al nombre que nos ponen, ya que, de hecho, la feminidad y la masculinidad se imponen. Por una parte, intentamos ser como los demás y, por otra, nuestro entorno se ocupa de indicarnos cómo hemos de actuar de acuerdo con el género que tenemos asignado. Pero ¿qué significa «hacerse hombre» o «hacerse mujer»?

Este cuento empieza cuando Blas está a punto de cumplir nueve años y termina cuando cumple diez. Los protagonistas, Blas, Kevin y Andrea tendrán que plantearse éstas y otras cuestiones durante el año que transcurre entre las dos fiestas de cumpleaños… Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘La mochila rosa’ | +8 años

  • Autora: María Gutiérrez
  • Ilustrado por: Isaac Correa y Nazara Lázaro
  • Número de páginas: 32

Álex es un niño de ocho años que siente que es una niña. Ante las burlas de su hermano y compañeros se refugia en el mundo de fantasía que le proporciona su mochila rosa, pero un acontecimiento inesperado y un nuevo amigo van a ayudarlo a conseguir el respeto y reconocimiento de los demás.

‘Mi Primer Amor’ | +8 años

  • Autor: Brane Mozetič
  • Ilustradora: Maja Kastelic
  • Número de páginas: 48

Cuando tenía 6 años, tuve un gran amigo en el parvulario. Estábamos siempre juntos, en el patio, en el comedor, y cuando íbamos de excursión formábamos pareja.

Pero eso a las maestras no les gustó y nos separaron. Y nos hicieron sentir que nuestras emociones no eran correctas. Cuando me hice mayor, entendí que no tenían derecho a hacernos eso. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Billy Eliot’ |  +10 años

  • Autor: Melvin Burgess
  • Ilustradora: María Simavilla
  • Número de páginas: 216

La madre de Billy ha muerto, y tanto su padre como su hermano mayor están inmersos en una de las huelgas de mineros más importantes de todos los tiempos. El padre de Billy lleva a su hijo al gimnasio para que aprenda boxeo, pero el chico quiere ser bailarín, algo que no está bien visto en su pueblo. ¿Conseguirá Billy vencer los prejuicios y alcanzar su sueño?

Una estupenda novela que muestra la superación de las dificultades y el derrumbe de los estereotipos de género. Comprar ahora

Además, puedes utilizar el siguiente material para trabajar este libro en el aula:

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Calvino’ |  De 10 a 14 años

  • Autor: Carlo Frabetti
  • Ilustradora: Patricia Metola
  • Número de páginas: 128

En ‘Calvino’, un niño también puede ser una niña, los ladrones no tienen por qué no ser honrados y una vampira es perfectamente capaz de abrazar el vegetarianismo, e incluso puede que esté viva. Le acompañan divertidas ilustraciones de Patricia Metola. Comprar ahora

Esta es la segunda entrega (pero también lectura independiente) de las aventuras de Calvina y su tío Luc, Carlo Frabetti vuelve a plantear un juego divertido y lleno de referencias a los lectores dispuestos a dejarse sorprender. Con Calvina, la primera parte, Carlo Frabetti obtuvo el Premio Barco de Vapor en 2007.

‘Jim en el espejo’ | +12 años

  • Autora: Inger Edelfeldt
  • Número de páginas: 188

Este libro de Inger Edelfeldt narra el despertar sexual y la asunción de la homosexualidad de un chaval de Estocolmo llamado Jim. Es un chico retraído, muy estudioso y tímido que vive en un asfixiante ambiente familiar.

La novela está narrada en primera persona, aunque cada capítulo está encabezado por unas citas que pertenecen a la madre de Jim; así, conocemos el contraste que hay entre sus pensamientos y los de su hijo.

‘Jim en el espejo’ es la historia de un adolescente que, poco a poco, va descubriendo que él no es como los demás chicos. A los quince años se da cuenta de lo que le pasa: las chicas le dejan indiferente. Pero es al conocer a Matt, cuando comienza el enfrentamiento con sus padres, con la sociedad. Jim comprende y asimila que el amor entre dos hombres no es algo despreciable, sucio. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘El Chico de las Estrellas’ | +12 años

  • Autor: Chris Pueyo
  • Número de páginas: 208

“¿Tienes el valor de ser tú mismo? Porque no hay cura para dejar de ser quien eres”. Con esta premisa se abre este libro, que no es otra cosa que una autobiografía de su autor.

Christian Martínez Pueyo (Madrid, 1994), conocido como Peter Pan en las redes sociales, estudia Literatura General y Comparada en la Universidad Complutense. Desde pequeño, su afán por la escritura y la música de cantautores le han convertido en un amante de las letras.

‘El Chico de las Estrellas’ es su primera novela, escrita, según él, porque «hay un momento en que alguien tiene que volverse valiente mientras los demás se quedan mirando». Y es esa valentía de sus apenas veinte años de edad que le lleva a confesar al lector su propia historia de una manera emotiva, poética y muy original.

Érase un niño que jamás vivió más de dos años seguidos en una misma casa, por lo que decidió pintar las paredes de todas sus habitaciones con estrellas. Su rechazo al colegio y una familia inusual le empujarán a emprender un viaje donde no todo serán constelaciones y pedirle deseos a la luna. Es hora de bajar al barro, equivocarse con una princesa y terminar encontrando un príncipe… ¿o no?

Sus ansias de libertad, tres antídotos de supervivencia y unas botas plateadas le acompañarán por un mundo muerto donde los sueños llegan descalzos y despeinados a Ninguna Parte. Comprar ahora

‘Llámame Paula’ | +12 años

  • Autora: Concepción Rodríguez Gasch
  • Número de páginas: 136

Cuando Paula nació todos creyeron que era un niño, pero ella sabía que no era así. El día en el que muere su madre empiezan sus problemas, ya que su padre y su abuela, con los que se ve obligada a vivir, no parecen dispuestos a aceptar su verdadera identidad.

Su abuela se enfada con ella, y le quita la muñeca que le ha regalado su tía, porque piensa que una muñeca no es un juguete apropiado para un niño. Un día, mientras juega con un balón, Paula conoce a Laura, una niña de su misma edad, de la que se hace amiga y confidente.

Las niñas se meten en un lío tremendo al entrar en la iglesia del pueblo cuando no hay nadie y se ven envueltas en un misterioso robo que tendrán que resolver. ¿Conseguirá Paula resolver el misterio, salir airosa de su aventura y ser aceptada tal como es por su familia? Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘¡Ama como quieras!’ | +12 años

  • Autor: Ximo Cádiz Ródenas
  • Número de páginas: 96

La diversidad en la orientación del deseo sexual y en la identidad de género existe, a pesar de todos los intentos por esconderla y la persecución y discriminación de la que ha sido objeto. Incluso hay un montón de rebuscados argumentos para intentar establecer lo que es o no es natural; lo que es moralmente correcto y lo que no lo es…

En cualquier caso, lo que más a menudo se manifiesta claramente es un exceso de ignorancia, de mitos, mentiras y manipulaciones que refuerzan el estigma, la homofobia y la transfobia. Heterosexuales, gays, lesbianas, transexuales, bisexuales formamos parte de esta diversidad que existe en el deseo y el afecto. Podríamos decir que se trata de la normalidad y, sin embargo…

Con la llegada de Toni y Manuel a casa de los padres del primero para pasar unos días y conocerse por primera vez, ‘¡Ama como quieras!’ plantea una revisión de la mayoría de los conceptos, dudas y debates que rodean el tema de la diversidad sexual y da algunas claves para entenderla mejor. Comprar ahora

‘Sandra ama a Meike’ | +13 años

  • Autora: Marliese Arold
  • Número de páginas: 132

Todos esperan que la amistad de Sandra con Thomas se convierta, por fin, en «algo más». Los dos se entienden estupendamente. Pero, ¿está Sandra verdaderamente enamorada de Thomas? Sandra, en cambio, se siente fascinada desde el primer momento por los oscuros ojos de Meike. ¿Estará enamorada de una chica? De pronto, Sandra se precipita en una confusión de prejuicios, miedos, rechazo y una totalmente nueva, maravillosa sensación… Sencillamente, otra forma de amor. Comprar ahora

‘El arte de ser normal’ | +14 años

  • Autora: Lisa Williamson
  • Número de páginas: 416

Dos chicos. Dos secretos. Una amistad sincera.

David Piper ha sido siempre un rarito. Sus padres piensan que es gay y el matón de la escuela lo considera un friki. Únicamente sus dos amigos saben realmente la verdad: David quiere ser una chica.

El primer día en su nueva escuela Leo Denton sólo tiene un objetivo: pasar desapercibido. Pero, en cuanto llega, llama la atención de la chica más bonita de la clase. Y así su amistad comienza a fraguarse.

Todo en sus vidas está a punto de cambiar porque ¡qué difícil es mantener secretos en la escuela Eden Park! ¿Qué significa para ti ser normal? Comprar ahora

‘El triangle rosa’ |  +14 años

  • Autor: Silvestre Vilaplana Barnés
  • Número de pàgines: 152

Dani menteix. Menteix molt bé. Però ho fa per pura supervivència. Perquè no es comprén a ell mateix, perquè no s’accepta com és, perquè té por de l’entorn que l’envolta, perquè poden més els prejudicis que els sentiments. Fins que un dia la xarxa de mentides comença a trencar-se i per fi s’enfronta a una veritat que li fa mal, però que l’alliberarà. Sense dramatismes i amb bona dosi d’humor, assistim al descobriment de l’opció sexual d’un adolescent. Comprar ahora

‘1,2,3,4… Historietas diversas’ | Para adolescentes

  • Autores: Susanna Martín y Nac Scratchs
  • Número de páginas: 24

Guía sobre diversidad afectivo/sexual e identidades de género para adolescentes.

Esta obra surge de la reflexión y del debate del GAG al observar que hoy en día todavía perduran la homofobia y la transfobia: formas de discriminación por tu opción sexual o por tu identidad de género.

Queremos recordar que en muchos países, estos comportamientos todavía son castigados con prisión, tortura y pena de muerte. Y en nuestra sociedad muchas personas del colectivo LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) siguen marchándose de pueblos o de pequeñas ciudades para vivir en otras más grandes donde el anonimato les permite expresarse como realmente son. Aún puedes sufrir despidos laborales o, como el caso de la transexualidad, puede resultar muy difícil acceder a un puesto de trabajo, a lo que hay que añadir el repudio familiar que supone en muchos casos.

Este cómic es una herramienta básica para adolescentes que pretende eliminar la homofobia y la transfobia reivindicando un mundo más respetuoso e inclusivo, en el que por fin podamos alcanzar la igualdad social para todos. Porque cualquiera puede formar parte de una historieta. Comprar ahora

’49 goles espectaculares’ | Para adolescentes

  • Autoría: Davide Martini | Traducción: Elisa Rossi Hernández
  • Diseño de Portada: Raúl Lázaro
  • Número de páginas: 200

’49 goles espectaculares’ comienza en la víspera del primer día de clase de Lorenzo, un chico de 17 años que sueña con ser escritor y que se prepara para afrontar el último curso de instituto. La llegada de Riccardo, un enigmático alumno al que sus padres han querido alejar de Roma, hará que su mundo se tambalee y revelará los desafíos que el protagonista debe afrontar para alcanzar la felicidad.

Narrada en primera persona y construida siguiendo la estructura de un diario escolar, la ópera prima de Davide Martini es un excelente ejemplo de libro apto para lectores de todas las edades que aborda, con las dosis justas de ternura y nostalgia, los anhelos e inseguridades de la adolescencia. Comprar ahora

‘Con amor, Simon’ | Para adolescentes

  • Autora: Becky Albertalli
  • Número de páginas: 288

Cuando se publicó su título era ‘Yo, Simon, Homo Sapiens‘, pero los productores de su adaptación cinematográfica tuvieron la brillante idea de abreviarlo con la despedida de los mails que envía su protagonista al chico del que se enamora: Con amor, Simon.

Este es el punto de partida de esta novela en la que un chico de 16 años comienza a escribirse con un chico misterioso de su instituto del que no sabe nada. Desafortunadamente para Simon, alguien descubre estos mensajes: su compañero Martin, que amenaza a Simon con contárselo a todo el instituto si no le ayuda a conquistar a su amiga Abby. Nadie sabe que Simon es gay, por eso toma la decisión de ayudarlo aunque no sea de su agrado.

¿Qué serías capaz de hacer para proteger tu secreto mejor guardado? Simon ha hecho lo impensable: ceder al chantaje de Martin. Así que, ahora debe ingeniárselas para que Abby, su mejor amiga, salga con Martin, o todo el mundo hablará de los emails de Simon. De los emails que él, escondido tras un seudónimo, intercambia con un tal Blue, que es el chico más divertido, desconcertante y adorable que Simon jamás ha conocido. Y es que Simon, pese a su afición al teatro, prefiere no dejar expuesta su identidad sexual… al menos de momento. Sin embargo, seguirle el juego a Martin no será la solución a sus problemas, sino más bien el comienzo de una de las épocas más difíciles, maravillosas, importantes y extrañas de su vida porque…

¿Qué hará Martin si no consigue conquistar a Abby? ¿Cómo reaccionará Abby si se entera del chantaje? ¿Qué pensará Blue de Simon si los emails salen a la luz? ¿Blue corresponderá los sentimientos de Simon? Y, la cuestión más importante: ¿quién demonios es Blue?

Narrada de forma fresca y sencilla, que no simple, y con una mezcla entre narración en primera persona y la novela epistolar, esta historia escrita por la también psicóloga Becky Albertalli destaca por su mensaje esperanzador o inclusivo por un mundo en que nadie tenga que salir del armario porque no sea necesario. Comprar ahora

Su gran conquista reside en narrar con naturalidad este punto tan crítico en la adolescencia, la asunción de la propia sexualidad. Esto es lo que ha conquistado a millones de lectores y también a los espectadores que han visto su exitosa adaptación cinematográfica.

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘El azul es un color cálido’ |  Para adolescentes

  • Autora: Julie Maroh
  • Número de páginas: 160

Julie Maroh es una historietista francesa internacionalmente conocida por la novela gráfica ‘Le bleu est une couleur chaude‘ (‘El azul es un color cálido’), adaptada al cine en 2013 por Abdellatif Kechiche bajo el título de ‘La vida de Adèle‘. En España han sido publicadas todas sus obras por la editorial Dibbuks.

En ‘El azul es un color cálido’ Clementine es una adolescente sin problemas. Llega del campo para integrarse en un instituto en el que se siente a gusto. Un día se cruza en la calle con una pareja de chicas. Una lleva el pelo teñido de azul, y le sonríe, mientras Clementine baja la vista.

A partir de este preciso momento todo va a cambiar para ella: su relación con sus nuevos amigos, su sitio en la familia, sus prioridades… y sobre todo su sexualidad. Es difícil saber qué aspecto tiene el amor. A veces duele y siempre hay obstáculos en el camino. Pero un calor inabarcable se instala en el estomago, que te hace vibrar y te empuja a superarte.

Estamos delante de una obra que describe con mucha delicadeza lo cotidiano de una joven mujer mediante la lectura de sus diarios. La ilustración de Julie Maroh permite identificarse con sus protagonistas sin apenas darnos cuenta. El trazo de la autora propone unas perspectivas, unas posturas tan inesperadas como la vida misma.

Clementine y Emma intentan amarse a pesar de las dificultades que supone la visión de la homosexualidad por parte de la sociedad actual y los propios prejuicios de Clementine. Pero descubrimos una historia de amor que, a pesar de ser trágica, podría ser la de cualquiera, y sin diluir su intensidad en una profusión de reivindicaciones sociales. Aprender, crecer, amar. Eso es lo que nos enseña este emotivo y absorbente pedazo de vida, adentrándonos en lo más personal y lo más intimo de dos jóvenes valientes. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Las ventajas de ser un marginado’ | Para adolescentes

  • Autor: Stephen Chbosky
  • Número de páginas: 264

Popularizada en España gracias a su adaptación cinematográfica protagonizada por Emma Watson, ‘Las ventajas de ser un marginado’ es una conmovedora novela en la que, si bien la temática homosexual no es la piedra angular, sí ocupa un lugar importante.

En esta historia conocemos a Charlie, un chico muy introvertido que no está pasando por un buen momento en su vida. Está narrada en forma de cartas que escribe a un amigo al que desconocemos y al que contará lo que ocurre en su día a día.

Al volver al instituto conoce a una chica llamada Sam y a un chico llamado Patrick, dos hermanos que acompañarán al protagonista hasta el final de la novela. Patrick es homosexual y en la novela tendrá que enfrentarse a la homofobia de alguno de sus compañeros; por suerte tiene a Charlie y al resto de sus amigos para poder llevarlo mucho mejor.

En este sentido, este best seller de Stephen Chbosky -que también escribió y dirigió su adaptación cinematográfica- es una deliciosa historia que viene acompañada de excelentes menciones a libros, películas y canciones especialmente recomendadas para jóvenes lectores, cinéfilos y melómanos, como la divertida representación de The Rocky Horror Pictures Show, referencias a los Smith o a El guardián entre el centeno, novela de la que bebe muchísimo ‘Las ventajas de ser un marginado’. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘En la misma clase’ | Para adolescentes

  • Autora: Asumiko Nakamura

Serie cerrada de tres tomos, que combina elementos del BL clásico con una extraordinaria narración gráfica y una delicada y elaborada estética. Aunque Nakamura ya había escrito sobre romances homosexuales antes de empezar a dibujar este título, ‘En la misma clase’ supuso su estreno en una revista BL y decidió comenzar con una historia de lo más sencilla y básica: dos adolescentes, compañeros de clase en el instituto, se enamoran y empiezan a salir.

Sajô y Kusakabe son más o menos igual de altos, tienen la misma edad y van a la misma clase. Por lo demás, no puede decirse que tengan mucho en común. Kusakabe, de carácter inquieto y despreocupado, toca en un grupo de rock con sus amigos y deja pasar los días sin pensar mucho en el futuro. Sajô, en cambio, es un alumno modélico que no termina de encajar en ese instituto de macarras, al que nadie sabe muy bien cómo fue a parar.

Un día, Kusakabe se da cuenta de que su compañero no canta en los ensayos del coro para intentar disimular su falta de oído musical, así que se ofrece a darle unas lecciones. Entre refrescos compartidos bajo el sol de verano, nace entre ellos un amor de adolescencia que crecerá con el devenir de las estaciones. De la mano, compartiendo sinsabores y alegrías, ambos se encaminarán hacia el final de sus días de instituto y el comienzo de la vida adulta.

‘Heliópolis: El Blues del Hada Azul’ |  Novela juvenil

  • Autor: Galileo Campanella
  • Número de páginas: 520

Estás ante una novela juvenil que es también un cuento de hadas para adultos, donde ciertos personajes clásicos se reinventan para hablarnos de la búsqueda de la identidad como gesta heroica.

“¿Sabías que el Hada Azul nació siendo un chico?” La bella durmiente es adicta a los somníferos, Geppetto tiene depresión, Hansel y Gretel padecen un serio trastorno alimenticio y la cenicienta es una inmigrante ilegal, como tantos más en este Reino secuestrado por la fe en la Astrología…

Adopciones homoparentales, modelos alternativos de familia, agnosticismo y solidaridad: este libro –aclamado en Internet por sus lectores– es una simpática colección de herejías apta para todos los públicos. El libro contiene mapas, cuadros astrales de los personajes y más de 50 códigos QR (también conocidos como códigos Bidi) que lanzan música, vídeos y planos a tu teléfono móvil. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Jo sóc així i això no és un problema’ 

  • Autora: Fani Grande Serrano
  • Número de pàgines: 112

Imagina que un dia et despertes amb el teu sexe biològic canviat. Tanca els ulls un moment i pensa-ho. O, millor, sent-ho. Sent com seria despertar-te, badallar, alçar-te per anar al lavabo i descobrir que on tenies el penis, ara tens una meravellosa vagina o, on tenies la vagina, ara tens un esplèndid penis penjant. També tens uns pits redons on no els tenies o, on tenies els pits, no hi ha ni rastre d’ells, ara únicament tens uns mugrons redonets i plans. Tanca els ulls i imagina-t’ho. Sent-te un moment així. Respira. Respira fondo.

Açò sols es un joc… que s’anomena Joc de l’Empatia. Què és el primer que et passa pel cap en veure’t amb el cos canviat? Incredulitat? Riures? Sorpresa? Terror? Potser, satisfacció? Un rebuig total? Què en faràs al respecte? Cridaràs algú? Qui cridaràs? Te n’aniràs directament a urgències? Com ho contaràs a la teua parella, si espera que tornes al llit? I als teus pares o amics, com els ho diràs? Hauràs d’anar així al treball… Quina roba et posaràs? I, una vegada allí, a quin lavabo entraràs? El que posa el teu DNI és el que vols en aquest moment?

‘Jo sóc així i això no és un problema’, no és sols la resposta al Joc de l’Empatia que et proposa l’autora. És un llibre sobre persones, sobre persones valentes. Persones trans que reivindiquen el seu dret a ser, a existir i a viure les seues vides segons el seu sentir essencial: amb el seu sexe sentit. Més que un llibre, és també una mirada generosa i plural a la diversitat sexual sense prejudicis ni etiquetes, una mirada contada per vuit veus de ficció i vuit veus reals.

En ‘Jo sóc així i això no és un problema’ es narra l’esforç que fan les persones trans per ser. Ser trans no és una elecció ni un capritx. Les persones trans no elegeixen nàixer trans i tenen dret a tindre la seua pròpia identitat perquè el dret a la identitat és un dels drets fonamentals de tot ésser humà. Un dret necessari per poder-se beneficiar dels altres drets fonamentals. Ser trans no és una cosa que passa als altres, és una cosa que passa a la societat i aquesta societat necessita abraçar la diversitat com l’única eixida possible a la intolerància, que és la llavor de la transfòbia. Comprar ahora

Libros LGTBI para niños y adolescentes

‘Justine’ 

  • Autora: Anne-Charlotte Gautier
  • Número de páginas: 54

Se trata de un pequeño libro ilustrado  fácil de leer, con un dibujo sencillo pero plenamente efectivo. El uso de personajes antropomórficos para narrar una historia adulta nos recuerda un recurso empleado en el Maus de Art Spiegelman. La autora utiliza un dibujo de tipo ilustración infantil para explicar un relato que no lo es.

‘Justine’ es el cuento de un niño atrapado dentro de un cuerpo de niña. Con un tono autobiográfico pausado, sin dramatismos, va explicando todas las dificultades que tiene que pasar hasta llegar a sentirse cómodo, ya en la edad adulta, dentro de su cuerpo. La incomprensión de los padres, la no aceptación por parte de los compañeros, el paso por la consulta de varios psiquiatras son narrados sin lugar a victimismo por parte de la protagonista.

‘Justine’ es un cómic recomendable porque es una pequeña obra con una gran historia dramática dentro. Un libro que presta un buen servicio para ayudar a entender y respetar a los que se sienten diferentes.

Qué es la discalculia. Cuáles son sus síntomas

Qué es la discalculia. Cuáles son sus síntomas

El equivalente a la dislexia, en lo que respecta al aprendizaje de las matemáticas, sería la discalculia.

Así como la dislexia es un trastorno neurológico que dificulta el aprendizaje de la lectura y la escritura, la discalculia es la dificultad de aprendizaje para comprender y realizar cálculos matemáticos.

¿Qué falla en el cerebro de los niños afectados por discalculia? La Universitat de Barcelona y el Hospital Clínic lo investigaron, con el fin de desarrollar un método de reeducación matemática a través del juego y de actividades multisensoriales que permitan mejorar el aprendizaje a los niños con discalculia.

La discalculia, conocida comúnmente como trastorno del cálculo, es uno de los trastornos de aprendizaje más comunes | Consiste en una alteración que se manifiesta con una baja capacidad para entender los números, para el cálculo mental y para el procesamiento matemático.

Afecta a conocimientos básicos en el campo de las operaciones (suma, resta, multiplicaciones y divisiones) y, en menor medida, a campos más abstractos como el álgebra o la aritmética. “Es como una dislexia de los números”, ejemplifica Josep Maria Serra Grabulosa, neuropsicólogo especializado en el diagnóstico y tratamiento de la discalculia y director de la investigación de la UB.

discalculia

¿A quién afecta?

La discalculia es tan común como la dislexia y se calcula que afecta a un 5% de la población infantil, aunque hay pocos estudios y muchas personas (tanto niños como adultos), sin diagnosticar.

¿Son difíciles las matemáticas?

El aprendizaje de las matemáticas es complejo, como el lenguaje hablado y escrito, ya que implica un alto grado de abstracción.

Así, mediante un procedimiento arbitrario reglado se asignan una serie de códigos (los números) a diferentes agrupaciones de elementos, para posteriormente relacionarlos mediante distintas operaciones. Por sus particularidades podemos hablar de un lenguaje matemático.

El aprendizaje de las matemáticas está basado inicialmente en la capacidad innata que tenemos para representar las cantidades (el sentido numérico). Pero posteriormente, al final de la etapa infantil, se vuelve más dependiente de factores ambientales como el tipo de enseñanza, y de factores personales como las capacidades cognitivas: memoria, atención, funciones ejecutivas y capacidades intelectuales generales.

De esta forma, una alteración en alguna de estas áreas causa un retraso en el aprendizaje de las matemáticas.

¿Cómo se detecta la discalculia? ¿Qué señales nos deben alertar?

Las dificultades para comprender las magnitudes numéricas se reflejan en un bajo rendimiento en matemáticas en la escuela a medida que se avanza de curso, pero hay indicios que pueden detectarse cuando el niño tiene tan solo 4 ó 5 años.

“Si en el último curso de educación infantil, en P5, el niño tiene problemas para comparar qué número es mayor o menor, para saber qué número va entre otros dos, si siempre se olvida algún número cuando cuenta hasta diez o hasta veinte, o si tiene problemas al hacer seriaciones, conviene estar alerta, porque esos son signos de una baja consciencia numérica”, explica Serra.

Hay una serie de señales de alerta que los expertos consideran muy fidedignas para detectar la discalculia:

  • Contar con los dedos es la señal más evidente. “En el primer curso de Primaria es normal; en segundo, muy pocos recurren ya a los dedos para contar, y si un niño lo hace en tercero, es muy probable que tenga problemas de aprendizaje”, detalla el especialista, que advierte que muchos chavales se esconden para contar porque les da vergüenza que les vean hacerlo con los dedos.
  • La dificultad para contar para atrás o para hacer cálculos aproximados.
  • La falta de agilidad para manejar números grandes o para ubicar un número en una serie.
  • El no saber qué operación hay que aplicar para resolver un problema.
  • Errores a la hora de escribir números dictados.
  • Problemas para memorizar las tablas de multiplicar.
  • El dedicar mucho tiempo y esfuerzo para el cálculo mental o para los deberes de matemáticas sin resultados positivos.
  • A medida que transcurre el tiempo, es frecuente que se manifieste ansiedad o bloqueo hacia las matemáticas, ya que hay una sensación de fracaso.

“No es un problema de retención o de memoria, sino que son incapaces de calcular mentalmente o de situar un número entre otros porque en su cerebro en lugar de una escala numérica hay números pequeños y números grandes, y todos los pequeños o los grandes están en el mismo paquete”, comenta.

Cómo se realiza el diagnóstico

Si los padres o los profesores detectan varios de los indicios comentados, la recomendación de los expertos es acudir a un psicólogo o a un centro especializado en trastornos del aprendizaje para que valoren el caso.

El diagnóstico de la discalculia se efectúa a partir de los resultados obtenidos en la evaluación neuropsicológica, en la que se evalúa, además de las capacidades numéricas y de cálculo, otras funciones cognitivas como la memoria, la atención, las capacidades visuoperceptivas y visuoespaciales y las funciones ejecutivas.

Es necesario además realizar una evaluación de la capacidad intelectual global, para ver en qué medida los problemas con el procesamiento numérico y el cálculo son específicos o bien pueden ser secundarios a una baja capacidad intelectual.

Qué test se realiza para detectarla

La discalculia es aún un trastorno desconocido | Las dificultades en el área de las matemáticas son interpretadas, en muchas ocasiones, como la consecuencia de un esfuerzo insuficiente, o simplemente como el resultado de enfrentarse a unos contenidos difíciles. ¿Quién no ha dicho en alguna ocasión que las matemáticas son difíciles? Es algo parecido a lo que pasaba no hace mucho tiempo con la dislexia.

Ante numerosos fracasos y suspensos con las matemáticas, es recomendable realizar una evaluación neuropsicológica para determinar el origen de las dificultades. Sólo con una adecuada evaluación neuropsicológica se puede delimitar el problema y plantear un adecuado programa de reeducación para superar esas dificultades.

Los test que se utilizan para la evaluación neuropsicológica están baremados de manera que se comparan las puntuaciones obtenidas con las de los baremos por edad y escolarización. El rendimiento debe estar dos cursos académicos por debajo de lo esperado para diagnosticar la discalculia.

Por otra parte, la evaluación neurosicológica permite explorar si la discalculia es pura o si se presenta con otros trastornos, como la dislexia o el TDAH, con los que presenta una comorbilidad de aproximadamente el 30%.

Una vez diagnosticada ¿cuál es el tratamiento adecuado? ¿Se llega a corregir?

 “Ahora se retrasa mucho la intervención y el tratamiento de estos niños porque primero ha de darse cuenta el profesor de sus problemas, luego llamar a los padres y decirles que consulten a un especialista, y finalmente esperar a que éste le diagnostique; nuestro objetivo es que con un test muy sencillo las escuelas detecten las dificultades y las aborden en el mismo aula y así se agilice la intervención”, apunta el psicólogo.

La discalculia, como la dislexia, no desaparece, pero se reeduca“La solución para estos niños no es repetirles muchas veces lo explicado en clase ni abandonar las matemáticas, sino trabajarlas con la metodología apropiada; si se desarrolla el sistema adecuado, pueden aprender toda las competencias básicas que enseña la escuela para manejarse en la vida cotidiana”, indica Serra Grabulosa.

Y detalla que, en el marco de la investigación que llevan a cabo con niños de tercero y cuarto de primaria que padecen este trastorno, están desarrollando un programa de reeducación que trabaja los conceptos matemáticos básicos desde una perspectiva lúdica y multisensorial, abordando las operaciones y los números de manera que los vean, los escuchen y los manipulen para que el cálculo sea algo interactivo.

La reeducación de la discalculia debe plantearse a partir de los resultados de la evaluación neuropsicológica, ya que ésta nos indica los puntos fuertes y los débiles. Además, en esta reeducación, es muy importante que no haya limitaciones de tiempo en las tareas a realizar.

Cuando hay déficits específicos en este ámbito se ha observado que el éxito de la reeducación depende de que haya suficiente tiempo para interiorizar lo que se va aprendiendo, por lo que no puede haber limitaciones temporales. Por ello, se debe disponer, tanto en casa como en la escuela, de más tiempo para resolver las tareas que el profesor plantea.

Jóvenes y alcohol

Jóvenes y alcohol

Jóvenes y alcohol, una combinación muy peligrosa. Algunos chicos y chicas empiezan muy pronto, cuando aún ni tan siquiera han llegado a la adolescencia.

El patrón de consumo de alcohol entre los jóvenes ha cambiado. Históricamente lo habitual era el consumo frecuente, en el día a día, de bebidas de poca graduación. Ahora, en cambio, el consumo se concentra en el fin de semana, y es así entre jóvenes y no tan jóvenes.

Es lo que se conoce como «binge drinking» o atracón, concentrar un conjunto de bebidas en una misma salida, en una misma noche. Es un fenómeno relevante. No es un consumo cotidiano pero si se repite varias veces puede dar problemas a una edad en que los órganos que metabolizan el alcohol aún no están preparados.

Música, teléfono con conexión a internet y bebida, los ingredientes imprescindibles para un botellón animado. Foto Diario de Burgos. Luis López Araico

Música, teléfono con conexión a internet y bebida, los ingredientes imprescindibles para un botellón animado. | Foto Diario de Burgos. Luis López Araico.

Eso sin dejar de lado los riesgos inmediatos asociados. A los jóvenes les gusta jugar, experimentar, les gusta el riesgo… tener una percepción de riesgo es muy difícil en este grupo de edad. Pueden sufrir un accidente al subir a un vehículo con una persona que esté bajo los efectos del alcohol. O pueden influir (si van bebidos) en la persona que conduce.

Lo que es evidente es que el comportamiento será diferente bajo los efectos del alcohol: violencia, peleas… relaciones sexuales no protegidas, o no deseadas.

Cuando alguien está bajo los efectos del alcohol, o de otras drogas, hay una clara desinhibición.  Es mucho más difícil tener la capacidad crítica de gestionar determinados momentos de la noche.

Foto de Santi Burgos

Foto de Santi Burgos

Victòria Trenchs es doctora del Servicio de Urgencias del Hospital Sant Joan de Déu. Explica que se empiezan a ver intoxicaciones etílicas a partir de los doce años. A medida que aumenta la edad, aumenta la proporción, el pico está entre los 15 y 16 años

Con los chicos de más edad son menos casos los que acaban en el hospital. Seguramente porqué ya están más acostumbrados, y controlan más, y también porque muchos son ya derivados a centros de adultos.

Se da en chicos de todos los niveles sociales y con todos los niveles de estudios. El caso típico es el de un adolescente, chico o chica, alrededor de los 15 o 16 años, que llega a urgencias una víspera de festivo, un viernes o un sábado por la noche, con una intoxicación etílica.

¿Llegan igual los chicos que las chicas? Las chicas, normalmente, tienen una menor tolerancia al alcohol. También son algo más jóvenes que los chicos las que llegan a urgencias con una intoxicación etílica. Esto puede ser debido a esa menor tolerancia, o también a que empiezan a beber algo antes que los chicos. La adolescencia quizás está un pelín desplazada hacia abajo para las niñas. Los chicos tardan algo más. Puede haber una diferencia de medio año, no son diferencias muy grandes.

¿Qué síntomas presentan? Mareo, pérdida de conciencia, habla inconexa… y llegan a urgencias en ambulancia. En función de la edad, y también de sus características físicas, unos tienen más tolerancia que otros.

Para pasarlo bien dicen que necesitan beber y «coger el punto». Actualmente los jóvenes tienen una forma de divertirse que es quedar para beber alcohol por beber alcohol. Y a ver quién consume más.

Imagen de los restos en la vía pública tras un «botellón». EFE

Imagen de los restos en la vía pública tras un «botellón». EFE

¿Qué se hace cuando llegan a urgencias? Lo primero es comprobar si es un primer episodio o si es recurrente. En un episodio puntual lo que se hace es intentar relajar la situación en ese momento, y hablar con los familiares para ver cómo está el tema y que hagan un seguimiento.

No se da de alta a ningún chaval que no haya recuperado totalmente el conocimiento. Se quedan en observación, y cuando el niño ya tiene una reacción normal es cuando se le da el alta. Si el niño está en un coma etílico hay que hacer una analítica, y se miran los niveles de alcohol. Dependiendo de los niveles que tenga deberá pasar más horas en el hospital, y en ocasiones proceder al ingreso.

Hay casos especialmente graves. Cuando se detecta el caso de un chico que reincide por intoxicación,  si se trata de una intoxicación etílica grave, o si hay coexistencia, aparte del alcohol, de consumo de otras drogas, además de tratar la situación se intenta ofrecer a la familia un soporte. Existe en el hospital un servicio de seguimiento de estos niños en riesgo de abuso de sustancias psicoactivas.

Son casos puntuales en que los padres explican que están desbordados por la situación, o niños con intoxicaciones muy graves. El servicio de psiquiatría tiene un área específica de seguimiento de niños con consumo abusivo. En estas ocasiones aparte del alcohol hay habitualmente otras sustancias. Por un consumo aislado de alcohol no se hace seguimiento, porque serían muchísimos casos a seguir.

¿Por qué motivos beben los adolescentes? Lo habitual es un consumo recreativo, para divertirse.

Jóvenes de botellón. Foto EFE

Jóvenes de botellón. Foto EFE

¿En qué estado llegan al servicio de urgencias? Los que llegan al centro hospitalario son jóvenes que están bastante intoxicados. El 50 o 60% de chicos que llegan es en grado de coma etílico.

Nunca se da de alta a un joven que haya tenido una intoxicación etílica sin haber contactado con la familia, lo primero que se hace es que venga algún familiar. Llama mucho la atención que normalmente el chaval siempre viene solo en la ambulancia, los amigos se han desentendido. Es algo que puede traer problemas a la hora de localizar a la familia. Pero de una manera u otra se consigue localizar siempre a algún familiar.

¿Cómo reaccionan los padres al recibir la llamada? Se dan casos de padres que son muy permisivos, y que piensan que a todo el mundo una vez u otra en la vida esto le ha pasado, y otros casos en que los padres se preocupan mucho.

No se trata de escandalizar. Un hecho puntual es un aviso, y no es necesario criminalizar a estos niños. Si ha sido una cosa puntual, y tenemos una buena relación con nuestro hijo, se ha de intentar encauzar el tema como se ha ido haciendo con otros problemas que hayan surgido a lo largo de su vida. Muchos de nuestros jóvenes beben, y lo admiten. Lo que llega a urgencias se podría decir que es la punta del iceberg. Pero hay muchos jóvenes para los cuales esta es su forma de diversión.

¿Cómo es posible que jóvenes menores de 18 años lleguen con coma etílico si a su edad no pueden comprar alcohol? Tienen facilidad para encontrar alcohol. Las barreras existentes no funcionan. O compran en supermercados, o en ocasiones siempre hay adolescentes que parecen mayores de lo que en realidad son. No se piden los carnets en el sitio en que compran, y lo pueden conseguir de manera muy fácil.

El alcohol deriva en otras situaciones de peligro, como accidentes o peleas. En el hospital se ven las intoxicaciones directas. Pero también se ven los niños que, a raíz de ir bebidos, pueden tener una caída y sufrir un traumatismo craneal o una fractura en otra parte del cuerpo que se ha de tratar. O peleas derivadas de la intoxicación.

¿Cuándo podemos hablar con nuestro hijo o hija sobre lo que ha pasado? Eso es algo que hay que dejar para cuando la chica o el chico ya estén tranquilos, que ya no tengan dolor de cabeza y estén totalmente recuperados. Se ha de intentar canalizar, y siempre se puede buscar algún tipo de ayuda exterior. Desde urgencias se recomienda hacer la reflexión al día siguiente. Si se hace en el momento en que el joven está mal no se llegará a ningún sitio.

Hay nuevas formas de consumir alcohol IMPACTANTESLos jóvenes se ponen alcohol directamente en la conjuntiva, éste se absorbe y se «colocan» antes. Cogen el punto de alegría que quieren encontrar de una forma más rápida. Todo son invenciones.

Igual que lo es el «tampax on the rocks». Sumergen los tampones en su bebida favorita, para después administrarlo vía vaginal (para las mujeres) y anal (para los hombres), y así el alcohol se absorbe por las mucosas. Buscan maneras de llegar a encontrarse en la situación de alegría, el punto que quieren coger con el alcohol, y que no les pillen los padres o los educadores. Con estas técnicas evitan lo que es el rastro de alcohol en el aliento.

Hay otra forma que es a través de inhalación, con inhaladores como los que usan los niños que tienen asma. Hay unas máquinas que producen el spray y lo inhalan, lo que puede provocar también irritación a nivel de las mucosas.

Y algo muy peligroso,  el mezclar bebidas energéticas con alcohol. Puede producir, entre otras cosas, una aceleración cardiaca que tenga posteriormente consecuencias importantes.

¿Cómo podemos prevenir estas situaciones? Nuestros chicos han de ser conscientes de lo que es un consumo de alcohol responsable. Pueden ver en casa que lo que es beber un poco de vino de tanto en tanto no pasa nada, o en las celebraciones familiares. Que sean conscientes que el «atracón», en el que en dos o tres horas se concentra todo el consumo, es muy peligroso.

Son temas que se han de ir tratando a lo largo de la infancia. Es un trabajo previo de los años anteriores el intentar reorientar para que el niño o la niña tengan unas aficiones que no le lleven a esto. La mayoría de jóvenes entrarán en contacto con el alcohol, y tendrán amigos… Para ellos es difícil saber en ese momento hasta dónde pueden llegar,  es algo que requiere una madurez y una educación previa.

Fuente: Blog de pares de Catalunya Ràdio (25/06/13) y Els matins de TV3 (16/02/16) jóvenes y alcohol

‘Aporofobia’, visibilizar la pobreza

Aporofobia‘ fue en 2017 la palabra del año para la Fundéu. Es el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres. Fue acuñada por la filósofa española Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llama la atención sobre el hecho de que se suele llamar xenofobia o racismo al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por su condición de extranjeros, sino porque son pobres.

'Aporofobia', visibilizar la pobreza

Qué es la “Palabra del año” de la Fundéu

La palabra ganadora, que no tiene que ser necesariamente una voz nueva, ha de suscitar interés lingüístico por su origen, formación o uso y haber tenido un papel protagonista en el año de su elección. Esta es la quinta ocasión en la que la Fundéu BBVA da a conocer su palabra del año.

Tras elegir «escrache» en 2013, «selfi» en 2014, «refugiado» en 2015 y «populismo» en 2016, el equipo de la Fundación del Español Urgente ―promovida por la Agencia Efe y BBVA― optó en 2017 por «aporofobia«, un término relativamente novedoso que alude, sin embargo, a una realidad social arraigada y muy antigua.

«Escrache», palabra del año 2013

Escrache, un término que alude a las manifestaciones convocadas frente a los domicilios de políticos y otros personajes públicos, fue la palabra del año 2013 para la Fundación del Español Urgente.

Por primera vez en sus ocho años de vida, la Fundéu BBVA eligió su palabra del año de entre las muchas sobre las que se había pronunciado, ya sea en sus recomendaciones diarias, ya en las respuestas a las consultas recibidas durante los doce meses anteriores.

En España la palabra se popularizó durante las protestas organizadas en los primeros meses de 2013 por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Las otras 11 palabras finalistas en 2013

Copago. Los términos copago y repago están bien formados y su uso es correcto en español. La palabra copago, formada por el prefijo co- y el sustantivo pago, se emplea con el significado de ‘participar en el pago’. También es admisible, aunque es poco habitual, el uso del verbo copagar. Del mismo modo, repago, formado con el prefijo re- y el sustantivo pago, es un término bien formado, al igual que el verbo repagar, que se utiliza con el significado de ‘volver a pagar’.

Emprender. La palabra emprendimiento, mejor que emprendurismo, emprendedurismo o emprendeduría, es la apropiada para aludir al espíritu emprendedor o el ímpetu por iniciar algo, en sentido empresarial. Emprendurismo, emprendedurismo y emprendeduría son traducciones inadecuadas de la palabra inglesa entrepreneurship, por lo que se recomienda emplear emprendimiento, que figura en la vigésima tercera edición del Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, con los significados de ‘acción y efecto de emprender (acometer una obra)’ y ‘cualidad de emprendedor’.

Ere, la forma lexicalizada de la sigla ERE. Los ERE o los eres, pero no los ERES ni los EREs. En la lengua escrita, a la sigla ERE (‘expediente de regulación de empleo’) no se le añade una s para formar el plural, a no ser que se le dé la consideración de sustantivo, es decir, que se lexicalice: el ere, los eres. Aunque en la lengua oral las siglas pluralizan con toda normalidad, la Ortografía académica no considera oportuno marcar su plural gráficamente, ya que, si se hace en mayúscula, ERES, puede parecer que la s forma parte de la sigla, y si se usa la minúscula, EREs, se recurre a un uso anglosajón ajeno al sistema ortográfico del español.

Quita. El término económico quita también es adecuado para referirse a la reducción de los activos bancarios que las entidades financieras aplican a los suscriptores de determinados productos. Aunque quita aludía originalmente solo a la cancelación pactada —total o parcial— de una deuda entre el acreedor y el deudor, su proximidad con el significado del verbo quitar, del que deriva, ha hecho que esa palabra amplíe su significado en el uso cotidiano y en el de los medios de comunicación, y pase a designar esta nueva realidad, que no responde de forma precisa a la definición original. No obstante, existen otras palabras y expresiones que pueden emplearse alternativamente en esos casos, como minoración, descuento, recorte, merma o mengua.

Austericidio. La palabra austericidio está bien formada, se refiere a ‘matar la austeridad’ y, por lo tanto, no es adecuado emplearla con el sentido de ‘matar por exceso de austeridad’. Esta palabra empezó a aparecer cada vez con mayor frecuencia en las noticias económicas para aludir, con connotaciones negativas, a los efectos de las medidas de austeridad. El Diccionario de la Real Academia Española define el elemento compositivo -cidio como la ‘acción de matar’; pero, como se puede comprobar en las palabras que lo incluyen, se añade a aquello que se mata, de modo que infanticidio es dar muerte a niños y tiranicidio es dársela a los tiranos. El hecho de que por su formación tenga el sentido opuesto del que se pretende expresar hace aconsejable que se evite su uso y en su lugar se empleen alternativas como, por ejemplo, austeridazo, austeridad suicida, austeridad homicida, austeridad letal u otras similares, en función del sentido preciso que se le quiera dar.

Meme. El neologismo meme se escribe en redonda y sin comillas.Este término, creado por Richard Dawkins en su libro El gen egoísta, aparece definido en el diccionario Webster como ‘idea, comportamiento, moda o uso que se extiende de persona a persona dentro de una cultura’. Por otra parte, meme se ha empleado cada vez más para referirse a cualquier imagen o texto, a menudo de contenido humorístico, que se comparte viralmente en las redes sociales durante un periodo breve. Es una palabra masculina y su plural es regular: los memes.

Autofoto. La palabra autofoto es una alternativa adecuada en español al término inglés selfie, con el que se alude a las fotografías que uno toma de sí mismo, solo o en compañía de otros, en general con teléfonos móviles, tabletas o cámaras web, y luego sube a redes sociales. La voz inglesa selfie, elegida por los editores del Diccionario de Oxford como la palabra del año 2013 en esa lengua, aparece con frecuencia en los medios de comunicación en español. El término autofoto, formado por el prefijo auto- y el sustantivo foto como forma abreviada y coloquial de fotografía, puede sustituir adecuadamente al anglicismo selfie. También es válida la alternativa autorretrato así como la adaptación selfi.

Wasapear. El sustantivo wasap (‘mensaje enviado por la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp’), así como su verbo derivado wasapear (‘intercambiar mensajes por WhatsApp’), son adaptaciones adecuadas en español. En cambio, WhatsApp se escribe así, sin adaptar y con mayúscula inicial en la w y en la segunda a, si hace referencia al nombre propio de la aplicación.

Bosón. La denominación bosón de Higgs se escribe con minúscula (salvo Higgs, por ser nombre propio), en redonda y sin comillas, al igual que se hace con otras partículas elementales y subatómicas, como electrón, protón, gravitón, neutrino, fermión o muon.

Cholismo. Vivo como ningún otro, el lenguaje del fútbol apoya a menudo su creatividad en el recurso lingüístico de añadir a una palabra prefijos y sufijos. De entre estos últimos, cabe mencionar la productividad de -ismo, presente en términos como cholismo, cerocerismo o resultadismo. El cholismo (haciendo referencia a Diego Simeone) podría definirse como la ‘manera de concebir el Cholo su fútbol’ o el ‘modo de imprimir el Cholo carácter ganador a sus jugadores’. Podría entenderse, pues, que el sufijo -ismo aporta aquí un matiz cercano a ‘doctrina o filosofía’, algo así como un protestantismo deportivo, no tanto por lo religioso, claro está, como por la disconformidad con el poder establecido y por atreverse a cuestionar el dominio omnipotente del Barcelona y el Real Madrid en los últimos años.

Expapa. La palabra expapa es correcta para referirse al sumo pontífice una vez que deja de serlo, cuando su renuncia se hace efectiva. En relación con el fin del pontificado de Benedicto XVI, los medios informativos empezaron a emplear la palabra expapa. En este sentido, cabe señalar que se trata de una palabra bien formada, en la que el prefijo ex- ha de ir unido a papa: el expapa Benedicto XVI, no el ex papa Benedicto XVI ni el ex-papa Benedicto XVI. Se recuerda, además, que papa se escribe en minúscula, tal como señala la Ortografía de la lengua española, por lo que también expapa adopta la misma grafía. La denominación expapa es compatible con cualquier otra que la Iglesia decida otorgar, como obispo emérito de Roma o papa emérito.

«Selfi», palabra del año 2014

Selfi, la adaptación al español del anglicismo selfie, fue la palabra del año para la Fundación del Español Urgente en 2014.

Era la segunda ocasión en que la Fundéu BBVA eligía su palabra del año después de que en 2013 escogiese escrache, un término procedente del español del Río de la Plata y que tuvo gran presencia en los medios.

Según explicaba el director general de la Fundación, Joaquín Muller, no buscan la palabra más bonita ni la más original o novedosa. Quieren que su palabra del año, además de estar relacionada con la actualidad y, por tanto, haber estado muy presente en los medios, tenga un cierto interés lingüístico, ya sea por su formación o por la fuerza de su penetración en el lenguaje común.

El fenómeno de las fotos que los ciudadanos se toman a sí mismos, en general con dispositivos móviles, y que luego suelen compartir en redes públicas o privadas ha hecho furor en los últimos años en todo el mundo.

Las otras 11 palabras finalistas en 2014

Abdicar. El verbo abdicar, que significa ‘ceder un monarca la soberanía sobre su reino’, como transitivo se construye sin preposición (abdicar el trono o abdicar la Corona), y cuando funciona como intransitivo le sigue un complemento introducido por de, no por a, (abdicar del trono o abdicar de la Corona) tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas. Además, cuando se menciona al nuevo monarca, el nombre de este va precedido de en o en favor de. Sin embargo, con motivo de la decisión del rey Juan Carlos I de España de poner fin a su reinado, algunos medios de comunicación escribieron frases como «El presidente del Gobierno ha anunciado la decisión del rey de abdicar al trono», posiblemente por confusión con el verbo renunciar, que sí se construye con la preposición a.

Amigovio. El vocablo amigovio, usado en algunos países con el significado de ‘persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo’, no necesita comillas. Se trata de un acrónimo creado a partir de los sustantivos amigo y novio, por analogía con otros términos de creación semejante, como ofimática, a partir de oficina e informática, o electrolinera a partir de electricidad y gasolinera. Es, pues, un vocablo bien formado.

Árbitra. Es la forma adecuada de formar el femenino de árbitro y se recomienda concordarla con el artículo en femenino (la árbitra, una árbitra…). La forma árbitra es la apropiada para construir el femenino del sustantivo masculino árbitro, tal y como recoge el Diccionario académico. En cuanto al artículo que le corresponde, el Diccionario panhispánico de dudas señala que en el caso de árbitra y de otros sustantivos que se refieren a seres sexuados que han comenzado a usarse en femenino en los últimos años (la árabe, la ácrata), se muestra una clara preferencia por el femenino. Por lo tanto, se recomienda el uso de la árbitra. Esta recomendación se hace extensible a los artículos indefinidos una, alguna y ninguna y a cualquier elemento que tenga que concordar con esta forma (alguna árbitra, la veterana árbitra).

Apli (de aplicación). Aplicación es una alternativa adecuada en español para referirse a app, un acortamiento del término inglés application, que se utiliza cada vez con más frecuencia para aludir a un ‘tipo de programa informático diseñado como herramienta que permite al usuario realizar diversos trabajos’. Si se desea abreviar el término aplicación, se considera adecuada la alternativa apli, de la que se registran casos en los medios de comunicación, en las redes sociales y, sobre todo, en la lengua coloquial, y que sigue la pauta de otros acortamientos asentados en el español, como bici, boli, tele… Su plural es aplis.

Impago. Impago, suspensión de pagos, cese o cesación de pagos son alternativas en español al anglicismo default usado en el ámbito de la economía.

Postureo. El sustantivo postureo y el verbo posturear, con los que se alude a la adopción de ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción, son neologismos bien formados que siguen el paradigma de ningunear/ninguneo, flirtear/flirteo, menear/meneo y muchos otros. La expresión postureo surge en el ámbito de las redes sociales para calificar actitudes impostadas, con un sentido que puede ir de lo irónico a lo despectivo, y se ha extendido ya en el español de España a otros ámbitos.

Dron. La palabra dron (plural drones) se registra en la 23.ª edición del Diccionario académico, como adaptación al español del sustantivo inglés drone (literalmente ‘zángano’), para referirse a una ‘aeronave no tripulada’. En una primera etapa, este término aludía a aparatos básicamente de uso militar y con aspecto similar al de un avión, por lo que se extendió como alternativa al término procedente del inglés la expresión avión no tripulado, que puede considerarse adecuada en muchos casos. No obstante han surgido después otros vehículos que no guardan apenas semejanza con los aviones. Para ellos pueden emplearse expresiones más genéricas como vehículos aéreos no tripulados o robots voladores, según los casos.

Ucraniano, mejor que ucranio, es el nombre recomendado para referirse a los habitantes de Ucrania, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, aunque ambas formas son correctas.

Nomofobia. El neologismo nomofobia es adecuado para referirse al miedo a estar incomunicado sin teléfono móvil. En inglés, la palabra se formó por la fusión del adverbio no, el acortamiento mo (a partir de mobile phone) y el sustantivo phobia. En español, el término puede adaptarse sin problemas con los mismos elementos compositivos: el adverbio no, la forma abreviada mo (de móvil) y fobia (‘aversión obsesiva a alguien o a algo’ o ‘temor irracional compulsivo’).

Ébola. La palabra ébola se escribe con inicial minúscula cuando se emplea de manera informal para hacer referencia a la enfermedad causada por el virus del mismo nombre, tal y como indica la Ortografía académica. Para denominar al virus, se recomienda escribirlo con artículo determinado en masculino y con mayúscula inicial (virus del Ébola) por tratarse del nombre propio del río en el que se aisló por primera vez. A veces, por influencia del inglés, aparece sin la preposición (virus Ébola), uso que se desaconseja en español.

Superluna. El sustantivo superluna se escribe en minúscula, con el prefijo super- unido a luna, sin guion ni espacio intermedios, sin tilde y sin necesidad de comillas o cursiva. La Ortografía académica señala que luna se escribe con mayúscula inicial en contextos astronómicos, como nombre designativo del satélite, pero en minúscula fuera de contextos estrictamente astronómicos, tanto si es el astro en sí como en los usos derivados o metafóricos, entre los que cabe incluir los nombres de las fases lunares: pedir la luna o estar en la luna, así como luna llena, media luna o luna creciente. Dado que superluna no es el nombre propio de un astro, sino la denominación meramente descriptiva de un fenómeno, lo recomendable es escribir dicho término en minúscula, del mismo modo que empleamos esta grafía en media luna, que alude al modo en que se percibe la Luna desde la Tierra, aun a sabiendas de que el satélite, pese a las apariencias, continúa intacto.

«Refugiado», palabra del año 2015

Refugiado fue la palabra del año 2015 para la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA.

Por tercer año consecutivo, la Fundéu BBVA dio a conocer su palabra del año, elegida entre las más de doscientas a las que había dedicado alguna de sus recomendaciones diarias durante los doce meses anteriores.

Tras elegir escrache en 2013 y selfi (la adaptación a la ortografía española de la voz inglesa selfie, sin e final) en 2014, el equipo de la Fundación optó en esta ocasión por refugiado, un término que no era nuevo pero que había marcado de forma decisiva la actualidad informativa de ese año.

Las otras 11 palabras finalistas en 2015

Chikunguña, con ñ, es una adaptación adecuada para la palabra chikungunya, que designa a un virus que provoca la fiebre o enfermedad del mismo nombre. La adaptación del término original chikungunya a chikunguña es apropiada porque la secuencia ny se pronuncia en este caso con un sonido similar al de la ñ del español. Aunque la grafía chicunguña, con c, no puede considerarse incorrecta, se recomienda mantener la k, que, como señala la Ortografía de la lengua española, está presente en numerosos préstamos de muy diverso origen (bikini, kiwi, ukelele, kamikaze…).

Trolear. El verbo trolear y el sustantivo troleo, formados a partir de trol y escritos con una sola ele, son palabras bien formadas y su uso por tanto puede considerarse correcto. El sustantivo trol, adaptación de la voz noruega troll, ha dado lugar a las formas derivadas trolear y troleo, empleadas en un principio en Internet para referirse a la acción y al efecto de intervenir en un foro digital con el objetivo de generar polémica, ofender y provocar de modo malintencionado a los demás usuarios, a menudo enviando multitud de mensajes que pretenden captar la atención e impedir el intercambio o desarrollo habitual de dicho foro.

Clictivismo. La forma española clictivismo es una alternativa preferible al anglicismo clicktivism, frecuente en el lenguaje del activismo social. El término inglés clicktivism se emplea para aludir a un tipo de activismo o a una fase de este que tiene como principal herramienta la acumulación de apoyos (mediante clics) en páginas webs y redes sociales. La adaptación clictivismo, formada por las palabras españolas clic y activismo, es una alternativa válida.

Poliamor. El sustantivo poliamor es un neologismo válido creado a partir del elemento compositivo griego poli– (‘pluralidad’) y el término amor. La palabra poliamor deriva del anglicismo polyamory y, según el Diccionario del sexo y el erotismo de Félix Rodríguez González, se define como relación afectiva, sexual e íntima establecida entre tres o más personas con el conocimiento y consentimiento de todos los implicados.

Despatarre. Despatarre o despatarre masculino son alternativas posibles en español al anglicismo manspreading. La palabra manspreading, incorporada al Diccionario de Oxford en agosto de 2015, es un término informal que alude a la manera de sentarse de algunos hombres, en especial en los transportes públicos, con las piernas abiertas, invadiendo el espacio de los asientos adyacentes. Esa práctica ha suscitado encendidos debates en Internet y campañas en su contra por parte tanto de grupos feministas como de las autoridades responsables de algunas redes de transporte público. El verbo español despatarrar(se) es, según el Diccionario académico, un término coloquial que significa ‘abrir excesivamente las piernas’, por lo que el sustantivo derivado despatarre se adapta perfectamente a la acción que describe el anglicismo manspreading.

Gastroneta. Es una alternativa en español a food truck con el sentido de ‘camioneta en la que se preparan platos de alta cocina, a menudo en ferias gastronómicas’. En general, el anglicismo food truck puede traducirse como camión de comida (o camión de comidas, en plural, por analogía con casa de comidas), camioneta de comida, puesto de comida ambulante/itinerante, expresiones con las que se alude a cierta clase de vehículos en los que se venden alimentos y, con frecuencia, comida rápida.

Zasca. El sustantivo zasca es una palabra válida para aludir a una réplica cortante, rápida y a menudo ofensiva en un debate o una conversación. Tanto zas como zasca han empezado a utilizarse coloquialmente como sustantivos masculinos (un zas, un zasca) para referirse a lo que también podría denominarse un corte, un hachazo dialéctico o una bofetada verbal. Ese nuevo uso, propio del español de España y al principio más habitual en las redes sociales, los foros digitales y los programas de entretenimiento, se ha extendido ya a los medios de comunicación.

Disruptivo. El sustantivo disrupción, el adjetivo disruptivo y el menos frecuente verbo disrumpir son adecuados para aludir a un proceso o un modo de hacer las cosas que supone una ‘rotura o interrupción brusca’ y que se impone y desbanca a los que venían empleándose. El Diccionario académico, que ya incluía desde 1970 el adjetivo disruptivo, ya ha incorporado el sustantivo disrupción, procedente del latín (disruptio, -onis), pero que ha llegado a nuestra lengua a través del inglés (disruption).

Sextuplete. El sustantivo sextuplete, mejor que las formas sextete o sexteto, es el recomendable para referirse a la ‘consecución de seis títulos sucesivos’. Ante la posibilidad de que el Barcelona conquistase en un mismo año los seis títulos de mayor prestigio —entre nacionales e internacionales—, los medios de comunicación recogieron frases con las tres voces señaladas: «¿Ganará el Barça el sextuplete?», «Pedro mantiene vivo el sueño azulgrana del sextete» o «Messi tiene el sexteto entre ceja y ceja», las tres apropiadas. Por analogía con doblete, recogido en el Diccionario académico, y con triplete, incorporado al diccionario Clave, lo aconsejable es formar la voz sextuplete, creándose por tanto los tres sustantivos a partir de los multiplicativos doble, triple y séxtuple.

Iniquidad. La palabra iniquidad alude a un acto perverso y no es lo mismo que inequidad, que equivale a desigualdad. En los medios de comunicación se confunden ocasionalmente estos dos vocablos. Según el Diccionario académico, iniquidad significa ‘maldad, injusticia grande’, que podría ser un crimen, una violación de los derechos humanos o cualquier otro hecho vil, como en «La destrucción del bosque para construir un centro turístico fue una iniquidad»; en cambio, inequidad es la ‘desigualdad o la falta de equidad’, como en «Ese trabajo contribuirá a eliminar la inequidad entre hombres y mujeres».

Me gusta. La expresión me gusta, común al hablar de redes sociales y en particular de Facebook, se escribe con el me en minúscula y su plural es invariable: muchos me gusta, no muchos me gustas. Me gusta se utiliza con valor de nombre común o, más exactamente, de locución nominal, tanto para aludir al apoyo o adhesión a lo que otra persona ha expresado o publicado como para referirse específicamente al botón de algunas redes sociales, como Facebook, con el que se concreta esta acción. En cualquier caso, se recomienda escribir me gusta en dos palabras, tal como indica la Ortografía de la lengua española para expresiones similares como un no sé qué o el qué dirán.

«Populismo», palabra del año 2016

Populismo fue la palabra del año 2016 para la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA.

Por cuarto año consecutivo, la Fundéu BBVA dio a conocer su palabra del año, elegida entre aquellos términos que marcaron la actualidad informativa de 2016 y que tenían, además, interés desde el punto de vista lingüístico.

Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014 y refugiado en 2015, el equipo de la Fundación optó en esta ocasión por populismo. Las palabras populismo y populista, que originalmente eran términos neutros que se empleaban para referirse al pueblo o lo popular, se han ido cargando con diversas connotaciones, y la mayoría de los diccionarios alertan ya de que suelen usarse, sobre todo en el ámbito de la política, con intención despectiva.

Las otras 11 palabras finalistas en 2016

Sorpaso. La adaptación recomendada al español de un italianismo, sorpasso. Una palabra que parece haber llegado para quedarse, sobre todo, aunque no solo, en el lenguaje de la política. Si en vez de la adaptación se prefieren alternativas en español, pueden usarse sobrepaso, superación

Bizarro. Palabra de larga tradición en español y que ha experimentado en los últimos tiempos un proceso de ampliación de significado. El Diccionario académico la define como ‘valiente’ y ‘generoso’, pero cada vez más hablantes la usan para aludir a algo ‘raro, extravagante o insólito’, y así lo recogen otros diccionarios.

Youtubero. Youtuber es un anglicismo omnipresente que alude a quienes publican vídeos en YouTube. Ha de escribirse en cursiva, por ser un extranjerismo crudo, o adaptarse a la ortografía española como youtubero, en este caso ya en redonda.

LGTBfobia. Una palabra, por desgracia, oída con frecuencia este año y cuya formación es curiosa desde el punto de vista lingüístico, ya que se crea a partir de una base léxica que es una sigla y el elemento compositivo -fobia. Se escribe junto, sin guion y con las siglas en mayúscula.

Posverdad. Esta voz, escrita en una sola palabra, sin guion y sin t, es la traducción del término inglés post-truth, elegida palabra del año por el diccionario Oxford y que se refiere a la situación en la que los hechos objetivos influyen menos a la hora de modelar la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal.

Abstenciocracia. Otro término del ámbito político, en este caso un neologismo con el que se pone de manifiesto el poder y la importancia que en algunas democracias está tomando la abstención.

Cuñadismo. Palabra de moda en el español europeo y que ha pasado de tener un uso declinante para designar al nepotismo en favor de un cuñado a revivir con otro significado: la actitud de quien aparenta saber de todo y habla de cualquier cosa tratando de imponer sus opiniones.

Ningufoneo. La palabra inglesa phubbing describe la actitud, bastante frecuente, de ignorar a las personas que tenemos delante mientras concentramos toda nuestra atención en nuestro dispositivo móvil. Ningufoneo y ningufonear son las propuestas alternativas en español.

Vendehúmos. Un vendehúmos o vendehúmo es, en el uso actual, aquel que hace propuestas sin fundamento, utópicas, ilusorias… Una palabra presente en el español desde hace siglos y que muchas veces, quizá porque la presencia de la hache nos despista, se ve escrita sin la tilde que debe llevar en la u.

Papilomavirus. Un término oído en el ámbito de la sanidad como forma abreviada de referirse al virus del papiloma humano. Se escribe en minúscula, como todos los nombres de enfermedades, y en una sola palabra (no papiloma virus).

Videoarbitraje. El arbitraje de los partidos de fútbol con recursos de vídeo al alcance de los colegiados fue uno de los temas de debate en el mundo deportivo en el último tramo del año. La recomendación de la Fundéu es escribir esta voz en una sola palabra, como otros términos introducidos por el elemento compositivo vídeo: videomarcardor, videograbadora

«Aporofobia», palabra del año 2017

Fue acuñada por Adela Cortina, filósofa y catedrática

La voz aporofobia fue acuñada por Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llama la atención sobre el hecho de que se suele llamar xenofobia o racismo al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por su condición de extranjeros, sino porque son pobres.

Adela Cortina es filósofa y catedrática de ética y Premio Nacional de Ensayo en 2014, además de ser la primera mujer que ingresó en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Explica que ella empezó a reflexionar que efectivamente hay xenofobia ―desprecio y rechazo al extranjero―, hay también cristianofobia e islamofobia, homofobia… pero que había un tipo de rechazo que es transversal y es el rechazo a los que son pobres, a los que parece que no pueden darnos nada muy interesante a cambio.

Porque según ella  las personas atendemos bien a aquellos que nos pueden aportar beneficios, sean de la raza que sean o del sexo que sean, y sin embargo a los que no pueden aportarnos beneficios los maltratamos. Esta filósofa ha intentado ver si hay algún tipo de base biológica para esta tendencia a rechazar a los pobres, y ha llegado a la conclusión de que sí. Opina que igual que hay una tendencia a la xenofobia ―y se dice que nuestro cerebro es xenófobo― también podemos decir que nuestro cerebro es aporófobo, porque por una parte tenemos un interés en asegurar nuestra supervivencia y por otro lado tenemos un interés en rechazar todo aquello que nos molesta.

El libro ‘Aporofobia, el rechazo al pobre: Un desafío para la democracia‘ es un ensayo sobre uno de los conflictos morales que debería quitarnos el sueño y avergonzarnos. Así lo siente la filósofa que acuñó la palabra aporofobia a mitad de los 90, con la intención de combatir esta patología social. Según ella es un concepto muy adecuado para designar una realidad social que está ahí. Esa realidad es el rechazo al pobre, no al extranjero. No nos confundamos. Lo explica muy bien en su libro: al extranjero que viene cargado de dinero, de oro y de riquezas para consumir, lo recibimos con los brazos abiertos. Y además luego, en todos los medios de comunicación, estamos todos muy contentos de que hayan venido muchos turistas extranjeros y que se hayan dejado acá mucho dinero. El turismo es la principal riqueza de nuestro país, con lo cual no existe en ese caso xenofobia a la hora de recibir al turista.

Cuando empieza la xenofobia es cuando viene el extranjero pobre, por eso a Adela le parecía que había que encontrar una palabra para designar este rechazo al pobre.

La aporofobia es el rechazo al pobre, sea extranjero o sea de nuestro país

“A todos nos gusta presumir de que tenemos un tío o un primo que es catedrático de no sé qué o que es un empresario, pero no nos gusta mucho decir que tenemos un pariente pobre y más bien tratamos de ocultarlo, con lo cual nos molesta el pobre que viene de fuera y el que está dentro aún nos molesta más”.

‘Aporofobia’ ya está incluida en el diccionario de la RAE

La inclusión de la palabra aporofobia es una de las 3.345 modificaciones al diccionario digital que la Real Academia Española (RAE) dio a conocer en diciembre de ese año. Además de ‘aporofobia‘ se incluyeron nuevas acepciones como ‘buenismo‘, ‘postureo‘ y ‘posverdad‘, entre otras.

La pobreza en España

En nuestro país hay 13 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, casi el 28% de la población. Son datos de un estudio europeo.

De hecho Adela cortina, creadora de este neologismo, ya advirtió hace unos cuantos años que esta era una tendencia universal, y el tiempo ha acabado dándole la razón. Porque este fenómeno, que los pobres generen tanta irritación que puede llegar incluso al odio, no deja de ser una manifestación de la mala conciencia que provoca la desigualdad, la desigualdad extrema.

Es verdad que los grandes indicadores económicos, los grandes números, apuntan hacia arriba. Crece el PIB, crecen las exportaciones y el turismo, crece el empleo… pero ¿cómo se reparte todo eso? Pues de manera cada vez más desigual, la brecha es enorme. Y tantos pobres sinceramente acaban molestando, por no hablar del empleo. Se ha hablado ya tanto de la precariedad, de la pérdida de derechos, de la explotación pura y dura, del paro juvenil…

Hace 40 años triunfaba una serie de televisión llamada Hombre rico, hombre pobre. Empieza a ser hora de que alguien piense en una secuela pero ambientada directamente en España.

El hecho de que la palabra aporofobia esté ya en el diccionario de la RAE y que haya sido la palabra del año para la Fundéu, sirve para visibilizar una realidad terrible e insidiosa que sufren las personas sin hogar especialmente. Ellas son la máxima expresión de pobreza que tenemos en nuestras ciudades.

Una cuestión de intolerancia

¿Por qué alguien puede llegar a sentir tanto odio y le puede molestar tanto una persona pobre como para llegar a agredirla? La respuesta es la intolerancia.

La aporofobia es útil porque nos sirve para explicar, por ejemplo, por qué rechazamos a las personas refugiadas pero no rechazamos a las personas migrantes que vienen a ser inversores en nuestro país, o a los turistas. O por qué nos molesta una persona negra que está vendiendo en el rastro pero en cambio no nos molesta un jugador de fútbol o de baloncesto.

Podemos decir que especialmente lo que nos molesta en estos casos es la pobreza, y lo que hay es una intolerancia hacia la pobreza, hacia los que no tienen nada.

¿Cuándo se ha disparado esta intolerancia hasta los niveles en que estamos hoy? Adela Cortina ya lo conceptualizó en el 95, pero sin duda esto viene de mucho atrás. Los datos que se tienen una vez que se ha empezado a investigar ―porque también es aporofobia los pocos estudios y el poco interés que despierta la pobreza y las personas pobres― son datos de un estudio hecho hace dos años por el observatorio Hatento (Observatorio de Delitos de Odio contra Personas Sin Hogar).

Este estudio refleja que el 47% de las personas sin hogar ha sufrido al menos un delito de odio. Y la mayoría ha sufrido más de uno. Estamos hablando de la mitad de las personas que no tienen hogar, que son 31.000 personas en España.

El perfil de los agresores

Más o menos en una de cada tres ocasiones ―el 33% aproximadamente― las personas sin hogar identifican a sus agresores, de manera literal, como “chicos jóvenes que están de fiesta”. Forma parte del plan de la noche: orinar encima de una persona sin hogar, asustarla, amenazarla con que se la va a violar, violarla, agredirla sexualmente, tocarle el pecho, tocarle el culo… actuando con la valentía del grupo. Y sobre todo también con la impunidad de quien ha desprendido a esa persona de cualquier rastro de dignidad que todo ser humano merece.

Los datos del Ministerio del Interior nos dicen que el número de casos denunciados es muy bajo, ridículo, por debajo de 20. Pero lo que sabemos es que cuando se entrevista a estas personas y se les pregunta el por qué no denuncian la mayoría responden que porque no va a servir de nada.

Tenemos que tener en cuenta que estas personas han sido agredidas por estar en la calle. Pueden ir a una comisaría, pero después de la comisarían tienen que volver a ese espacio que, por permanecer en él, es por lo que han sufrido la agresión. La mejor forma de prevenir los delitos de odio es que todo el mundo tenga un hogar.

El perfil del pobre

¿Cómo se llega ahí? Quizás algunos heredan la pobreza, otros tienen un gran fracaso en su vida y no encuentran un camino que seguir. Los itinerarios son muy distintos. Es importante saber que el 80% de las personas que están sin hogar son hombres y el 20% son mujeres. Los caminos para llegar a la exclusión social de las mujeres son distintos que los de los hombres. Por otro lado muchas veces lo que sucede es que concurren tres o cuatro sucesos estresantes a los que las personas no son capaces de dar respuesta y tampoco su entorno.

En el caso de las mujeres especialmente se tiene muy identificado que todas ellas detrás de sus vidas tienen una experiencia violenta, bien sea de familias violentas o de violencia de género en su pareja.

¿Odio o miedo?

Estamos empleando la palabra ‘fobia‘ como odio, pero ‘fobia‘ literalmente es miedo. ¿Vemos en el pobre el ejemplo de lo que nosotros podríamos ser si se torcieran un poco las circunstancias? ¿Por qué no entramos en un cajero a sacar dinero cuando hay dentro durmiendo una persona? Es algo que a todos nos ha ocurrido. Efectivamente ahí hay miedo, miedo a esa persona pobre. ¿Por qué evitamos pasar por los lugares dónde están durmiendo personas sin hogar?

Es miedo a las personas pobres, cuando en realidad tenemos que saber que las personas que están en esa situación están pasando ellos miedo porque temen ser agredidos.

Nuestros pobres

¿El rechazo es sólo al otro pobre o también lo es a nuestros pobres? Entre un grupo de amigos ¿el amigo pobre es menos amigo? Al familiar pobre ¿lo ignoramos más? Adela Cortina dice exactamente eso en  su libro, que también rechazamos al primo que es más pobre en algunos comportamientos.

Lo que sí es cierto es que muchas veces hablamos de muros, de una acción de derechos humanos… y lo que está claro es que en nuestras ciudades hemos construido muros aporofóbicos muy altos que generan esos comportamientos aporofóbicos y que hayamos creado una distancia brutal entre las personas sin hogar y nosotros. Es una realidad que molesta y, muchas veces, para sentirnos nosotros mejor, culpabilizamos a la persona sin hogar: “si está ahí es porque algo habrá hecho”. Cuando en realidad cualquier persona podemos llegar a esa situación tan extrema.

¿Todos somos aporófobos?

Adela Cortina dice en su libro que nuestro cerebro es aporófobo. “Habría que preguntarse por qué tenemos esta tendencia a rechazar al pobre incluso el de la propia familia. Y creo que hay respuestas desde el punto de las neurociencias que hoy están sobre el tapete y todo el mundo está trabajando sobre estos asuntos. Nuestros cerebros son un tanto aporófobos precisamente porque siempre intentamos, y eso es una tendencia nuestra, tratar bien y dar a aquel que nos puede devolver algo a cambio.

Yo creo que esa es la clave del asunto, que nosotros somos gentes necesitadas. Necesitamos que los demás nos hagan favores y que nos den algo, siempre está la expresión del hoy por ti, mañana por mí o yo te doy ahora y después tú me das, y hay un intercambio de favores. Es algo que tenemos plasmado en el cerebro desde hace millones de años, y tenemos esa tendencia entonces a dar a aquel que nos puede devolver algo a cambio. Es algo sobre lo que tenemos que reflexionar, porque es una tendencia que es una patología y que hay que superar.”

Toda persona tiene algo que ofrecer

Adela Cortina dice en el libro que, contrariamente a lo que pensamos, los pobres sí que tienen algo que ofrecer, que toda persona tiene algo que ofrecer.

“Toda persona tiene muchísimo que ofrecer a cambio. En primer lugar toda persona tiene dignidad y no un simple precio, y eso lo hemos aceptado en nuestras sociedades modernas y democráticas y pluralistas. Ya solamente por el hecho de la dignidad de la persona no se puede practicar la aporofobia como lo estamos haciendo. Pero toda persona además tiene cosas que devolver, toda persona tiene algo que darnos. Lo que pasa es que hay que tener la capacidad y la sensibilidad suficiente como para ser capaz de descubrirlo. De hecho las gentes que están trabajando en el mundo de la discapacidad, etc. se dan cuenta de que efectivamente todos tienen mucho que darnos y que devolvernos a cambio. No hay que hacerlo por eso, pero efectivamente todos nos pueden devolver mucho a cambio.”

¿Dónde queda la compasión y la hospitalidad?

Adela Cortina dedica un capítulo en su libro a la hospitalidad y recurre a Kant. ¿Qué decía Kant sobre el deber de la hospitalidad, o el derecho de la hospitalidad?

Kant hablaba del derecho de hospitalidad y lo ponía como clave en una sociedad cosmopolita. Y me parece que hoy en día esto es de primera magnitud, y lo hemos visto en las últimas elecciones en Francia que, afortunadamente, han ido en la línea del cosmopolitismo”.

No obstante un tercio de los franceses ha votado a Marine Le Pen y ha votado ideas xenófobas. Ha votado un discurso que tiene mucho que ver con la aporofobia. “Efectivamente, lo que han hecho es precisamente un discurso aporófobo porque intentaban cerrar su Francia, su lugar pequeñito, y además cerrarlo frente a los pobres que vienen de fuera que son inmigrantes, que son refugiados, que nos pueden molestar.

En la Unión Europea tenemos que tomarnos en serio el tema de la hospitalidad. Si Kant ya en el siglo XVIII decía que era una clave la hospitalidad, hoy en día muchísimo más. Tenemos que ver como lo hacemos, por cupos, por repartos… pero tenemos que acoger a todas las gentes que vienen que nos necesitan, y por supuesto resolver el tema a poder ser en Siria, Libia…”.

¿Nos importan los otros?

“¿Los otros nos importan?, ese es el tema. La verdad es que nos deberían importar”. Si el resto de personas no nos importan no hay nada que hacer. Adela Cortina habla en su libro incluso de reeducación. “Por una parte el tema de la educación es fundamental. Si el niño lo que ve en su casa o lo que ve en la escuela desde pequeñito, lo que le aconsejan los padres o los profesores, es que se junte con los niños mejor situados…

Recuerdo que decía un compañero mío que tenía un profesor que le decía cuando era pequeño: cuando te juntes con amiguitos júntate con los que están bien situados. Porque después, por ejemplo, si eres médico irán a tu consulta. Si empezamos con una mentalidad así, empieza el yo te doy y tú me das.  Por eso la educación es la clave. Pero como yo intentaba decir en el libro, hay corrientes hoy en día que dicen que tras tantos siglos de educación no hemos conseguido que realmente nos importen los otros, aunque hay a quien sí le importan. Hay gente que ya propone, a la desesperada, la biomejora moral: a ver si lo podemos hacer con fármacos, a ver si conseguimos que la gente dándole oxitocina cambie.”

La biomejora moral

Leyendo el libro crea mucha inquietud ese momento de la biomejora moral: mejorar la moral de la humanidad por medios biomédicos. Tomarse una pastilla para ser alguien más hospitalario, más compasivo.

“Pues hay gente que lo está proponiendo, y por eso lo trato en el libro. Lo están proponiendo en serio y lo que dicen es que hay que ir poco a poco. Hay que hacer antes una investigación, no sea que las consecuencias sean peores. Porque casi todos hemos visto la fantástica película ‘La naranja mecánica‘ y en cuanto se empiezan a hacer ese tipo de cambios lo que puede resultar es desastroso. Pero sí que lo que proponen es que se haga investigación en serio, convencidos de que la manera de cambiar mejor a la humanidad será precisamente con fármacos y con intervenciones cerebrales.”

¿Cómo se le ocurrió a Adela Cortina la palabra aporofobia?

La palabra aporofobia nos puede sonar rara, Adela Cortina la formó recurriendo a un diccionario de griego de cuando era más joven: de “aporos” ―que es en griego quién no tiene salida, aquella persona con la que no se puede hacer nada―, de hecho aporía es una palabra muy querida por los filósofos ―aporía es un problema, una especie de callejón sin salida―. Aporofobia sería el miedo a aquella persona que no nos puede ofrecer nada, con la que no se puede hacer nada y que es intratable.

“Como se cuenta en el libro el término aporofobia es una pequeña invención mía, que no sé si es muy genial, pero lo que pretendía con ella es poner nombre a una realidad social. Yo creo que hay que poner nombre a las realidades sociales, porque si no en realidad funcionan sin que nos demos cuenta de que están ahí. Uno puede señalar una piedra o puede señalar una mesa, pero ¿cómo se señala una realidad social como el rechazo al pobre? Efectivamente cogí mi diccionario de griego de hace muchos años, de cuando estudiaba bachillerato, y busqué cómo podía decirse pobre, el que no tiene nada que devolver a cambio, el que no tiene salida ni recursos, y me apareció la palabra aporos. Por analogía con xenofobia, etc. construí la palabra aporofobia.”

¿La pobreza es evitable?

“Afortunadamente sí. Y además por otra parte indignantemente sí, porque parece mentira que haya tal cantidad de gente en la humanidad que esté muriendo de hambre cuando la pobreza es evitable. Efectivamente hace un par de siglos la humanidad era pobre en general y había unos cuantos bien situados, pero no había medios suficientes para que nadie pasara hambre. Pero es que ahora sí los hay y eso es lo indignante. La pobreza es evitable. Hay recursos suficientes en la Tierra como para que nadie pase hambre, y sin embargo hay una gran parte de la humanidad que está bajo el índice de pobreza extrema y otra parte no bajo un índice de pobreza extrema pero sí muy extrema.

Me parece que una de las maneras de combatir la aporofobia y de demostrar que nos queremos y la historia de los derechos humanos, es que tomemos como medida del siglo XXI ―pero inaplazable― erradicar la pobreza y reducir las desigualdades. No tenemos más remedio si tenemos un poco de sentido de la dignidad personal.”

¿Qué diferencia hay entre la aporofobia y el clasismo?

¿No es la aporofobia una forma de clasismo? ¿Un caso concreto de clasismo en el que casi todas las clases sociales en realidad rechazan a la más baja de todas?

“Efectivamente. Lo que pasa es que hoy en día, como sabemos que no se puede hablar de sociedades de clases sino de sociedades en estratos, todo eso acaba difuminándose un poco cuando entramos en ese esquema. Por eso me parece mejor hablar de la aporofobia, del rechazo al pobre, porque lo que indica es una situación no sólo de estratificación social ―que eso ya es interesante― sino que lo que rechaza es algo que a mí me parece inadmisible, y es esa relación de asimetría que se suele establecer en la humanidad de los que se creen superiores frente a aquellos a los que consideran inferiores. A mí es que eso me parece tan estúpido que hay que acabar con ello.”

El antídoto de la aporofobia: justicia y compasión

¿De qué manera se acaba con la aporofobia? ¿Cuál es el antídoto? Es muy interesante como el libro recopila ejemplos de delitos relacionados con la aporofobia, muchos de los cuales han ocurrido en estos tiempos de crisis. Pero durante la crisis también hemos comprobado una gran capacidad solidaria, altruismo en mayúsculas. ¿Es ese el antídoto de la aporofobia?

“Yo creo que el antídoto de la aporofobia es por una parte una virtud que a mí me parece extraordinaria como la justicia. Es un tema de justicia. Es totalmente injusto que habiendo posibilidades de que las gentes sean tratadas con dignidad pues no lo sean. Es algo que por justicia tenemos que practicar totalmente en nuestra sociedad. En la Unión Europea tenemos una propuesta muy interesante que es la de la Europa social y la del estado del bienestar, y de cómo hacer posible el estado del bienestar porque es una cuestión de justicia.

Que la gente vea sus derechos protegidos ―económicos, sociales, culturales― es una cuestión de justicia. La manera de acabar con la aporofobia es decir todos pueden tener un trabajo, todos pueden tener una vivienda, todos pueden… A ver como acabamos si no con el sinhogarismo ―el no tener hogar―, que todos puedan tener una vivienda. Yo creo que es una cuestión de justicia y además de justicia básica y mínima, nada extraordinario.

La justicia me parece fundamental, y también la solidaridad. Pero también me gusta mucho algo que, a veces no suena tan bien pero creo que es importante: la compasión. La compasión bien entendida. La compasión no es que haya unas gentes bien situadas que miren a esos pobretes con condescendencia y les regalen algo los fines de semana o les paguen unas vacaciones. No, no, eso no me interesa en absoluto. A mí me interesa la compasión como una capacidad de padecer con otros tanto la tristeza como la alegría.

Creo que es muy difícil compadecer en la alegría, normalmente a la gente le fastidia muchísimo que a los demás les salgan las cosa bien. El alegrarse de verdad porque a otro le sale una cosa bien creo que es admirable. A la gente le da mucha rabia. Compadecer en la alegría me parece importante y compadecer en el sufrimiento me parece fundamental, siempre que compadecer quiera decir comprometerse a ayudar a salir de ese sufrimiento. Si no, no tiene sentido.”

Educar sobre la conciencia moral

Sobre la conciencia moral ya se preguntaban Sócrates, Platón, AristótelesAdela Cortina dice que nuestro tiempo es el de las reputaciones, no el de las conciencias.

“Es un tema importante porque hoy en día la conciencia está muy difuminada, por aquello de que vivimos siempre en la exterioridad, y por eso nos importa la reputación. Estamos pendientes de los likes, de que digan siempre después me gusta o no me gusta. En cuanto se escribe un artículo ¿cuántos se han interesado? Siempre estamos viviendo de cara a la exterioridad. Y entonces nos interesa la reputación porque es fundamental para tener una cierta autoestima. Es muy malo perder la reputación.

Pero entonces claro, vivimos tan de cara a la exterioridad que aquello que efectivamente ya nombraba Sócrates, la conciencia, se queda como muy marginada. Y la conciencia es fundamental para percatarse de que estamos dejando de lado a los peor situados, para percatarse de que la justicia es necesaria. Sin conciencia no vamos a ningún lado.”

Las otras 11 palabras finalistas en 2017

Aprendibilidad. La voz inglesa learnability puede ser traducida en español por el neologismo aprendibilidad. En las noticias es cada vez más frecuente encontrarse con este anglicismo en frases como «‘Learnability’, la palabra del futuro» o «La capacidad de seguir aprendiendo, la learnability, será lo que permita a los jóvenes de hoy tener una carrera profesional».

Bitcóin. La forma bitcóin, plural bitcoines, es la adaptación al español de bitcoin, plural bitcoins, nombre de esta conocida moneda electrónica. Con motivo del debut de esta criptomoneda en el mercado de futuros de Chicago, en los medios de comunicación pueden verse frases como «Los grandes inversores ya pueden apostar al alza o a la baja con el precio del bitcoin», «La locura del bitcoin: la divisa virtual alcanza los 16 000 dólares» o «¿Son de fiar los bitcoins?».

Destripe. La palabra española destripe es una alternativa válida al anglicismo spoiler, que se usa a menudo en las informaciones sobre cine y series de televisión para referirse a la revelación de una parte de la trama cuyo conocimiento puede arruinar el interés por el resto de la narración. En los medios de comunicación y en las redes sociales el término inglés se emplea muy a menudo en frases como «Así puedes evitar los spoilers de Juego de Tronos y otras series en Internet», «Los spoilers ya no son fruto de un comentario desafortunado», «No puedo decir más sobre el argumento de esta serie sin hacer spoiler» o «Advertencia: spoiler».

Machoexplicación. El neologismo machoexplicación es una alternativa válida al anglicismo mansplaining. En los medios de comunicación se ven escritas frases como «Ante este intento de mansplaining, la periodista no dudó en responder al hombre», «El concepto de ‘mansplaining’ me parece muy práctico» o «En ciencia y tecnología, el mansplaining es aún peor porque se asocia a áreas del conocimiento típicas masculinas». Según el diccionario de Oxford, la palabra mansplain es un término informal que significa (dicho de un hombre) ‘explicar (algo) a alguien, normalmente una mujer, de forma condescendiente’.

Noticias falsas. Las expresiones noticias falsas y noticias falseadas son alternativas a fake news. En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «Paul Horner, pionero de las ‘fake news’, fallece en circunstancias no aclaradas», «A base de tuits, Trump ha impuesto las fake news» o «El rey de las fake news muere a los 38 años». El adjetivo inglés fake puede traducirse en español, según el contexto, como falso o falseado. De estas dos alternativas, el término falso es el más amplio, pues una información o noticia falsa puede serlo por faltar a la verdad de forma involuntaria o premeditadamente. El adjetivo falseado, en cambio, sugiere un matiz de adulteración o corrupción premeditadas.

Odiador. La alternativa odiador es preferible al anglicismo hater para referirse a una persona que muestra continuamente su odio o rencor hacia alguien. Empieza a ser habitual encontrar en los medios de comunicación ejemplos como los siguientes: «Así se enfrentan las empresas contra los haters en internet», «Si haces esto en las redes sociales, eres un hater» o «Arrasa atacando a sus haters en su nuevo videoclip». El término hater, que procede del verbo inglés to hate —‘odiar’—, hace referencia a la ‘persona que odia algo o a alguien y dice o escribe cosas desagradables sobre alguien o critica sus logros, especialmente en Internet y en redes sociales’.

Soñadores. El sustantivo soñador es una alternativa al anglicismo dreamer, utilizado en los Estados Unidos para aludir a los ciudadanos indocumentados que llegaron a ese país siendo menores de edad. En las noticias es frecuente encontrar frases como «Trump se inclina por abrir la puerta a la deportación de los ‘dreamers’», «El presidente dice que tiene un gran corazón y pide a los dreamers que no se preocupen» o «Trump terminará con la protección a los dreamers».

Superbacteria. Los sustantivos superbacteria y supermicrobio se escriben en una sola palabra, sin espacio ni guion, y sin acento en el prefijo super-. En los medios de comunicación es frecuente encontrar voces como superbacterias y supermicrobios escritas impropiamente, como en «Entramos en los criaderos de cerdos y peces donde, por atiborrarlos de antibióticos, nacen los súpermicrobios que amenazan al mundo», «La resistencia a los antibióticos es una amenaza cada vez mayor que puede permitir la aparición de super microbios» o «Una nueva arma para luchar contra las súperbacterias».

Trans. La forma trans es un acortamiento válido de los adjetivos transexual y transgénero. En los medios es frecuente encontrar esta voz en frases como «Ella es la primera actriz trans que protagonizará una película», «Una familia nos contó cómo es criar una hija trans en un país que niega su existencia» o «Jazz Jennings lanza la primera muñeca trans del mercado». Aunque en algunos contextos se emplean indistintamente las palabras transgénero y transexual para referirse a las personas cuya identidad de género no se corresponde con el sexo que se les asignó al nacer, en otros la segunda se aplica solo a quienes, además, han iniciado un proceso de reasignación mediante tratamientos como la hormonación o la cirugía. Trans es un acortamiento adecuado desde el punto de vista lingüístico (como foto, tele, hetero o progre) que engloba los dos términos anteriores y es, en general, la forma preferida por las personas de este colectivo.

Turismofobia. El sustantivo turismofobia es una voz bien formada en español que puede usarse sin necesidad de emplear comillas ni cursiva. Es una voz que en los medios está tomando fuerza en el contexto de los actos vandálicos y protestas contra la saturación de turistas en los cascos históricos de algunas ciudades españolas.

Uberización. El sustantivo uberización y el verbo uberizar están bien formados a partir del nombre de la empresa Uber Technologies Inc., que ofrece a sus clientes transporte privado mediante una red de contactos directos entre particulares. En los medios de comunicación cada vez es más frecuente encontrar frases como «La “uberización” de la economía», «La empresa confirma que la “uberización” ha llegado para quedarse» o «Los bancos analizan cómo “uberizar” su negocio». A partir del nombre propio de la empresa Uber, se han creado las voces uberizar, con el sufijo -izar, y, a partir de este verbo, uberización, a su vez con el sufijo -ción.

Fuente: «Hoy por hoy» de Cadena Ser (8/05/2017) | «La Ventana» de Cadena Ser (29/12/2017) | Fundéu BBVA | Imagen de portada: campaña Unicef Anano

Gritar a los niños daña su autoestima

Gritar a los niños daña su autoestima

Educar no es fácil, es una tarea diaria y constante que requiere paciencia. Padres y maestros saben bien que se consigue más de los pequeños con ternura que con amenazas… pero, ¿cómo hacemos para no gritar a los niños en esos momentos en que nos desesperan? ¡Que levante la mano quien en alguna ocasión no haya gritado a sus hijos!

¿Te resulta familiar esta escena?: niño jugando a la pelota en el pasillo de casa. Padre o madre diciéndole que pare de darle patadas antes de que se rompa algo, y recordándole que la pelota es un juego para el parque. Madre o padre repitiendo lo mismo cuatro, cinco, seis veces. Llega un momento en que  padre o madre se hartan y le dan un grito al niño o la niña. ¿Te suena?

Por qué no se les debe gritar a los niños

En la mayoría de ocasiones gritamos porque ya no sabemos qué más hacer, hemos perdido los nervios, o estamos cansados, estresados o desesperados. Es necesario que sepamos cómo los gritos afectan a los niños y que encontremos la manera de evitarlos.

Es cierto que a veces los adultos agotamos la  paciencia, y explotamos con un grito… pero no es lo más conveniente.

Un grito SÍ cuando es una señal de alarma, por ejemplo cuando decimos “¡Cuidado! ¡Un coche!”. En este caso se trata de un grito en un momento de impulso, y es un aviso para que la persona a la que va dirigido se percate de que hay un peligro. En este caso vemos claro que el grito no daña a nadie, sino al contrario: se ejerce para buscar más bienestar, confort o supervivencia.

Y es que la agresividad en general no es algo bueno o malo en sí, sino algo necesario para nuestra vida. Sin ella estaríamos totalmente a merced de las circunstancias; no seríamos capaces de avisar a nuestra hija de que pare porque se acerca un coche por la calle que la niña quiere cruzar corriendo, o de gritar un «¡socorro!» cuando se prende un fuego en casa. Visto así el grito no es algo negativo, es un recurso imprescindible para nuestra supervivencia.

Pero el grito NO cuando es una forma de intimidar para conseguir que el niño haga lo que nosotros queremos, en este caso gritar a los niños es totalmente inadecuado. Aunque sea el mismo acto el que ejercemos, cabe diferenciar la emoción vinculada a la acción. Se trata aquí de una comunicación violenta y agresiva, y forma parte del maltrato psicológico. Además, puede tener repercusiones importantes en el crecimiento de ese niño, en su estado emocional en el momento y también en el futuro, en el resto de su vida.

Investigaciones sugieren que gritar a los niños no sólo no sirve de nada, ya que a largo plazo les enseña a temernos y no a comprender las consecuencias que tienen sus acciones, sino que, además, puede ser tan dañino para ellos como el castigo físico. Un estudio publicado en la revista Child Development concluye que gritar a los niños aumenta los problemas de comportamiento y los síntomas depresivos en la adolescencia.

Los padres cuando gritan lo hacen a menudo porque han perdido el control, y pueden como resultado realizar comentarios insultantes o hablar de manera agresiva. Esto puede tener consecuencias en la imagen que los niños se construyen de sí mismos en los primeros años, según analizó esta investigación.

El estudio de la revista Child Development, que se realizó durante dos años, llegó a la conclusión de que los efectos de los gritos y el abuso verbal son comparables a los del castigo físico. También concluyó que los adolescentes que sufrían este trato tenían muchas más probabilidades de presentar a su vez comportamientos violentos y agresivos.

Pero es que… ¡si no le grito no me escucha!

Habrá quien diga que, si no les grita, sus hijos no escuchan… Y nada más lejos de la realidad.

Y es que en cuanto levantamos la voz se activa el sistema límbico del cerebro de nuestro hijo, ese que le propone una respuesta de huida o de lucha, con lo cual en ese momento empezará a escucharnos menos ya que su organismo sentirá amenazada su supervivencia.

Por si este no te parece suficiente motivo para no gritarle a tu hijo o hija, otro estudio ha demostrado que el cerebro resulta alterado por la temprana exposición a conductas abusivas, en concreto al uso de lenguaje agresivo.

Cómo afectan los gritos a los niños

Por supuesto los gritos son igual de nocivos en el colegio que en casa, con el agravante de que en la escuela se está dejando al niño en evidencia delante del resto de compañeros y esto se convierte en una humillación. Además, el modelo de persona adulta, que es el profesor, acaba siendo un mal modelo.

Algunos motivos a tener en cuenta para controlar estos impulsos a la hora de gritar a los niños en casa, o a los alumnos en el colegio, serían que:

  • Gritar no es educar. Para educar hay que razonar, transmitir con ternura o con estímulos positivos. Al gritar solo conseguimos que alguien haga algo bajo la intimidación y la amenaza.
  • Al gritar a un niño estamos dañando su autoestima.
  • Al gritar a los niños estamos dando un modelo como padres o educadores de comunicación violenta. Si los niños se acostumbran a que les griten acaban reproduciendo ese comportamiento.

Por qué no debemos gritar a los niños

  • Al gritar a alguien demostramos que no tenemos autocontrol sobre nosotros mismos.
  • Cuando gritamos demostramos no tener una habilidad de comunicación más razonada y persuasiva.
  • Gritar crea una barrera en la comunicación con el niño. Un niño se acerca de forma natural a aquel adulto que le proporciona cariño, comprensión, apoyo y que demuestra tener el control de la situación. Por el contrario, pierde el interés de explicarnos sus cosas o buscar consejo si se le habla a gritos de forma habitual.
  • Si los gritos son reiterados el niño se acostumbra a obedecer sólo a ellos, y no a otras formas de educación.
  • Los gritos nunca dan tranquilidad emocional, son maltrato psicológico y una forma de agresión. Y los niños necesitan, para poder rendir en sus estudios y realizar bien sus actividades, calma emocional.

Seguro que te resulta interesante el siguiente fragmento del programa Para todos la 2. En el vídeo la experta en comunicación personal Teresa Baró  nos habla de los gritos y de la comunicación no verbal que los acompañan:
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Cómo educar sin gritar

Estas son algunas claves que te pueden servir para evitar los gritos en casa:

  • Identifica los momentos en los que te resulta más fácil caer en este tipo de comportamientos. Conocer tus altibajos emocionales, tus niveles de energía a lo largo de las horas, así como los de tus hijos, tal vez te permita trazar un mapa con el que atravesar de forma más ligera el territorio de la crianza.
  • Comprende que el grito reiterado es nocivo para la salud de la familia y, en especial, para los más pequeños. Asumirlo puede abrirte la puerta a otras posibilidades: conversar y aclarar las demandas que se  planteen, poner límites a tiempo, identificar tu mal humor y poderlo canalizar (para no estallar con los niños), buscar ayuda especializada si es necesario, etcétera.
  • Establece consecuencias firmes y claras para cuando se traspase un límite (no castigos ni amenazas). Por ejemplo en el caso antes mencionado de la pelota en el pasillo de casa: si ya habíamos explicado que en casa no se puede jugar a pelota y aun así el niño o la niña lo hacen, podría ser una consecuencia razonable coger la pelota y guardarla hasta que volváis a ir al parque, volviendo a explicar si es necesario que es importante para nosotros el sentirnos seguros y tranquilos dentro de casa.
  • Trabaja el autocontrol. Una buena idea cuando veas que estás a punto de perder el control puede ser mandarte un rato al “rincón de pensar” (mandarte a ti mismo o a ti misma, no a los niños). No se trata de hacerlo con la idea de castigarte, sino de permitirte una pausa necesaria para respirar, tranquilizarte y volver a la situación estresante con el ánimo más calmado.

El cuento de hablar sin gritar | Cómo enseñar a los niños a no gritar

El cuento de hablar sin gritar pertenece a la colección “Los cuentos de Marcos y María”.

Se trata de cuentos para niños de 3 a 6 años pensados para ayudar a padres y profesores a establecer conductas de socialización y hábitos de autonomía en los niños.

Esta colección también está editada en catalán: “Els contes d’en Marc i la Maria”.

El hilo conductor de los cuentos son Marcos y María, hermanos de tres y un años y medio respectivamente, que nos presentan y desarrollan las historias, siempre positivas y relajantes. En cada cuento hay actividades, una canción y vocabulario en inglés.